El nuevo Nokia 3650 se ve bonito, tiene cámara, RealOne Player, Bluetooth, Java, etc. Cosas que para Nokia (y para muchos) pueden ser nuevas pero que para Sony-Ericsson y casi cualquier teléfono en Japón son yesterday's news.

Aún teniendo todos estos extras, este teléfono esta marcado para fracasar porque falla en su función principal que es justamente ser un teléfono. Obviamente una de las funciones básicas es marcar un número teléfonico y eso talvez sea de las cosas más difíciles con el 3650, ya que usa un nuevo tipo de teclado, va contra uno de los estándares más viejos y más comunes, pero más simples.

Esto me recuerda a los ochentas, cuando empezaron a salir los primeros teléfonos digitales, totalmente extravagantes, que no respetaban el orden de las teclas del teléfono con la excusa del diseño o de ser mejores. El 3650 va por el mismo camino y como pasó hace 20 años, seguramente este tampoco resultará. Es como si lanzara una computadora nueva y cambio el orden de las letras en el teclado, con la excusa de que es mejor (cosa que puede ser cierta) pero la verdad de las cosas es que nadie se tomaría la molestia de aprender de nuevo a escribir en un teclado.

Lo que más me sorprende es ver un sitio conocido, en que el autor es un HCI dándole buenos comentarios al aparatito. Hemos perdido totalmente la seriedad y el sentido común, ¿o de plano el perdido soy yo?

Actualización: Wired también piensa que el teléfono esta condenado al fracaso, aunque por razones diferentes, aquí el artículo.