Hay algo en las mañanas que me hace sentir toda la ciudad. Llevo desde hoy, cuando me levanté pensando en como explicarlo pero no encuentro las palabras exactas, pero tengo la teoría de que cada ciudad tiene algo, una sensación, un olor, una característica única que se evidencía en las mañanas, pero es en una hora en especial, creo que como 30 minutos después de que sale el sol.

Tengo dos mañanas favoritas en obviamente dos ciudades diferentes.

Una es aquí en la ciudad de México, hay como un frio especial, a veces esta todo un poquito nublado, a causa de la contaminación o de la temperatura, la gente está un poquito más calmada...solo un poquito...y mientras caminas viendo a los niños prepararse para la escuela y oliendo las tortas de tamal que algunas personas comen de desayuno (por supuesto) te das cuenta que todo el conjunto lo hace único.

La otra es en Salinas, una playa de Ecuador. Durante un día entre semana o un domingo en temporada y si tienes un departamento en el malecón sentirás algo raro, pero interesnate al estar sentado en el balcón viendo la playa, sintiendo el aire, y escuchando el silencio de una calle totalmente vacía, mientras a lo lejos ves a los pescadores que van o regresan de su labor diaria.

...mágico...

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10 Comentarios

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  1. Yo tengo esa misma sensación. Él único placer que le encuentro a madrugar no es otro que esa sensacion, ese ambiente, ese olor, esa brisa que recorre las calles de mi ciudad por la mañana…

  2. en sol naciente, cada lugar tiene un aura distinta y es cuando llegan los primeros rayos que se siente la diferencia, pero algo siempre es igual, esa sensacion desbordante de vida

  3. Que recuerdos me trajo esa foto de la playa… Cuando viví en Ecuador, un día hicimos un recorrido por algunas playas, visitamos a unos amigos en Manabí, y llegamos a la casa con vista al mar en una mañana fantástica.

  4. Las ciudades pequeñas despiertan de manera diferente: las señoras llevan masa para hacer sus tortillas, por ahí pasa un afilador de cuchillos, y sí, el olor es distinto en cada lugar: en Xalapa huele a humedad, a tierra mojada, a provincia…

  5. Curiosamente, lo que más me gusta de la ciudad donde vivo son las mañanas de fin de semana, no hay nadie en las calles, y se respira esa brisa matutina de valle.

  6. Eliécer Cardenas (escritor ecuatoriano) decía en su obra «Polvo y Ceniza»: Cada ciudad tiene un olor que la caracteriza y la hace diferente de las otras, y despues de regresar de aquella ciudad, el olor sigue impregnado en las ropas, y te hace recordarla.

    Y aunque existan ciudades «sin olores», la imagen que da a la vista, sobre todo en las mañanas, la hace diferente.

    Manta, mi ciudad natal y donde actualmente resido, tiene las carácteristicas muy parecidas a las de Salinas: El típico puerto ecuatoriano, de una belleza singular, con una quietud y silencio, que solo la brisa y las aves irrumpe. Los pescadores en su labor cotidiana, y la arena limpia blanca y extensa que le da una increible belleza a la playa y el mar.