"Queridos Reyes Magos: este año paso. Os devuelvo los regalos. No quiero juguetes, ni siquiera la consola, ni los patines. Este año os lo devuelvo todo a cambio de que me traigáis otra cosa." Así comienza el emotivo spot realizado por Mil Ojos Producen para felicitar las fiestas navideñas. El anuncio, rodado en Ponferrada (León), se centra en los problemas y las visicitudes de la antigua comarca minera de El Bierzo. Pero bien puede ser aplicado a cualquier otro lugar del mundo. Son malos tiempos para la lírica, como cantara Germán Coppini en Golpes Bajos.De nada sirvió la fotografía del niño Aylan muerto sobre la arena. Porque cada hora, todos los días, centenares de "Aylan Kurdi" tratan de sortear esa trampa mortal en la que se ha convertido el Mediterráneo

En algunos rincones del planeta, sin embargo, la vida se ha transformado en un drama continuo mecido por las olas del mar. La crisis de los refugiados continúa abofeteando nuestra conciencia, desnudando a una Europa inmóvil ante la tragedia de aquellos que escapan de la miseria y de la guerra. Como muchos temieron, de nada sirvió la fotografía del niño Aylan muerto sobre la arena. Porque cada hora, todos los días, centenares de "Aylan Kurdi" tratan de sortear esa trampa mortal en la que se ha convertido el Mediterráneo. Muchos de ellos sin conseguir alcanzar las costas europeas.

Lesbos es el epicentro del horror. Pero también se ha convertido en el lugar donde recuperar la esperanza en la humanidad. Allí verdaderos "ángeles" como Óscar Camps, retratado magníficamente en este perfil de Mariangela Paone en El Español, transforman la miseria europea en un ejemplo para todos. El catalán, que contaba con una empresa de salvamento marítimo, decidió acudir a la isla griega en septiembre. Dos semanas después de aquella experiencia, fundó la ONG Proactiva Open Arms. "Somos socorristas y estamos salvando vidas", puede leerse en su página web. Cuatro meses después, Camps y su equipo de voluntarios han sumado esfuerzos para rescatar a centenares de refugiados de una muerte segura. Los casi 8.000 donativos recibidos han aportado medio millón de euros para tareas logísticas y de coordinación en esta tarea.

Reyes Magos

Una de las imágenes compartidas por Proactiva Open Arms en su página de Facebook

Una tarea a la que, por desgracia, la Unión Europea ha vuelto la espalda, a pesar de las críticas de entidades como la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que ha pedido a las autoridades comunitarias que garanticen el derecho de asilo. Un derecho que es de obligado cumplimiento, según el artículo 14 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y no un acto de voluntad altruista. La crisis de refugiados ha puesto el foco en el lado más oscuro de las políticas de la UE, incapaz de dar respuesta a un drama anunciado desde el comienzo de la guerra de Siria.El drama seguirá meciéndose en el Mediterráneo mientras Europa sigue a la deriva

Solo gestos heroicos como el Óscar Camps y el de organizaciones como Médicos sin Fronteras o Cruz Roja están maquillando la inacción europea. Pero todos, a pesar de su buena voluntad, se ven sobrepasados por una situación que ha dejado ya miles de muertos en las aguas del Mediterráneo. Conscientes de ello, MSF y Greenpeace construyeron un gigantesco símbolo de la paz en Lesbos con la ayuda de 3.000 salvavidas y 100 voluntarios. El objetivo vuelve a ser el mismo: escupir la realidad sobre nuestras conciencias. Porque hoy, día en que los Reyes Magos nos dejarán de nuevo los regalos bajo el árbol de Navidad, el drama seguirá meciéndose en el Mediterráneo mientras Europa continúa a la deriva. Igual que las decenas de barcazas con refugiados que tratarán de cruzar el mar anhelando únicamente estar vivos.

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Mientras tanto, artistas como Ai Weiwei agitan mantas térmicas sobre un horizonte marcado por el cielo azul. Son las banderas de nuestro tiempo, que sirven para envolver cadáveres, arropar a personas muertas de frío y tapar nuestras vergüenzas como ciudadanos del primer mundo. Por eso, queridos Reyes Magos, este año no quiero regalos. Os devuelvo los libros, la ropa y las colonias que queríais poner junto a los zapatos esta noche. No hace falta, no me hacen falta. Prefiero cambiarlos por una donación, por pequeña que sea, a los héroes del Mediterráneo.

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