Brad Pitt va a protagonizar una secuela spin-off de Érase una vez en Hollywood. La película de Quentin Tarantino se estrenó en 2019 y se ha convertido ya en un clásico moderno. De hecho, es el estreno más taquillero en la carrera del cineasta. Ahora, algo más de un lustro después, tendrá continuación, aunque el director no formará parte del proyecto.
Eso sí, el testigo lo toma otro de los grandes directores de los últimos tiempos, David Fincher. Responsable de obras como Seven, El Club de la Lucha o La Red Social, asumirá la labor de darle una secuela a la altura de Érase una vez en Hollywood. Una película que llegará de la mano de Netflix y que, de hecho, ya tendría título.
Deadline ha publicado una entrevista con Michael B. Jordan por el estreno y éxito de Los pecadores (Sinners). Y en un momento del texto, el medio desvela que la segunda parte de Érase una vez en Hollywood se titulará The Continuing Adventures of Cliff Booth (Las continuas aventuras de Cliff Booth). Además, la fuente también detalla algunas claves de la trama de la película.
En The Continuing Adventures of Cliff Booth, el doble de riesgo se convertirá en una suerte de intermediario en los estudios de Hollywood. Se centrará, por tanto, en la vida del personaje de Brad Pitt después de los acontecimientos de Érase una vez en Hollywood. Aunque es muy posible que también de pistas sobre su pasado.

De qué va la secuela de Érase una vez en Hollywood
Y es que en Érase una vez en Hollywood, Cliff fue no solo su mejor personaje -le valió el Oscar a Brad Pitt- sino también uno de los más misteriosos. Su pasado no estaba nada claro e incluso existe la gran duda de si de vedad asesinó a su mujer. Es probable que The Continuing Adventures of Cliff Booth arroje más luz sobre él.
El fichaje de alguien como David Fincher para dirigir el proyecto apunta a que la película va a ser violenta, turbia y oscura, al estilo del director. El cineasta no tiene miedo a meterse en terrenos pantanosos y obscenos de la naturaleza humana en su versión más corrupta. Ese toque puede sentarle muy bien a la secuela de Érase una vez en Hollywood.

