Si tu empresa te obliga a trabajar desde la oficina en lugar de hacerlo en remoto, lo mínimo que esperas es que, al llegar a la misma, te encuentres con una mesa desde la que poder trabajar, una conexión a internet estable y, en según qué casos, espacio para aparcar tu coche. Eso, sin embargo, no es lo que ocurrió cuando los empleados de Tesla volvieron a la oficina tras ser, en cierto modo, obligados por Elon Musk.

Todo empezó cuando, a inicios de junio, Elon Musk informó a sus empleados sobre la obligatoriedad de asistir presencialmente a la oficina y dejar atrás el teletrabajo. "Por supuesto existen compañías que no requieren esto, pero ¿cuándo fue la última vez que anunciaron un gran producto nuevo? Ha pasado un tiempo", argumentó el ejecutivo.

"Cualquier persona que quiera trabajar en remoto debe pasar en la oficina un mínimo de 40 horas o abandonar Tesla. Esto es menos de lo que le pedimos a los empleados de la fábrica", dijo Musk en el citado correo. "Si no apareces por la oficina, asumiremos tu renuncia".

Este correo electrónico de Elon Musk, inevitablemente, hizo que muchos trabajadores de Tesla volvieran a la oficina. El problema es que, según The Information, cuando estos volvieron a la misma, se tuvieron que enfrentar a una situación un poco caótica: falta de aparcamientos, mesas insuficientes y una conexión Wi-Fi incapaz de proporcionar el rendimiento necesario.

La clave en este asunto es que el número de empleados de Tesla se ha duplicado desde 2019. Y, durante el extenso periodo de teletrabajo provocado por la pandemia, las oficinas no se han adaptado para poder acoger a todas esas nuevas contrataciones. Por otra parte, The Information señala que, durante la pandemia, algunas partes de las oficinas se destinaron a otros fines, lo que agravó aún más la situación cuando los empleados volvieron.

Tesla

Elon Musk y Tesla van en contra del sector

La posición de Elon Musk y, por consiguiente, de Tesla, va en contra de lo que el resto del sector tecnológico ha adoptado. Twitter, por ejemplo, permite a sus empleados teletrabajar por completo o volver a la oficina –aunque, si la compra por parte de Musk se materializa, habrá que ver en qué termina esa política–. Google, por su parte, permite a muchos de sus empleados teletrabajar dos días a la semana, optando por lo tanto por un modelo híbrido.

En España, muchas empresas también se están sumando también a este tipo de soluciones, sobre todo las híbridas que compaginan días de trabajo en oficina y días de trabajo desde casa. Sobre todo las de perfil más tecnológico o incluso algunas del sector bancario.