– Mar 16, 2019, 12:30 (CET)

Los riesgos de las guardias médicas de 24 horas: una realidad ignorada

Las guardias médicas de 24 horas, o más, incrementan el riesgo de que los médicos cometan graves errores médicos debido a la fatiga y la falta de sueño. Sin embargo, el sistema sanitario español mira para otro lado sobre esta realidad debido a las indeseadas medidas que tendrían que producirse para acortar las guardias.

Cada día, miles de médicos de la Sanidad Pública atienden a sus pacientes realizando guardias de 24 horas en toda España. Son obligatorias, excepto para doctores mayores de 55 años que pueden elegir si hacerlas o no y en ciertos casos particulares. Para los médicos internos residentes (MIR) las guardias pueden suponer la mitad o más de sus ingresos, debido a su raquítico salario base que ronda los 1.200 €. Para el resto de médicos, los ingresos por guardias son también vitales. De hecho, una encuesta llevada a cabo el año pasado en el Colegio Oficial de Médicos de Sevilla revelaba que el 95 % de los médicos encuestados no podía prescindir de las guardias como complemento económico.

En España, la ley que dicta las jornadas de trabajo y tiempo de descanso de los médicos es la del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. En este estatuto no se establece el número máximo de horas que puede tener legalmente una guardia médica. No obstante, sí se especifica que no se pueden superar las 48 horas de trabajo por semana.

De todas formas, en la práctica, es muy frecuente que las jornadas de 24 horas de los residentes se alarguen hasta incluso 30 o 32 horas seguidas por falta de personal o necesidades del servicio, cuando oficialmente deberían "librar la guardia". Es decir, descansar al menos 12 horas tras las 24 horas de guardia. Así lo confirmaba una encuesta realizada a 500 médicos residentes por parte de la Asociación Española de Médicos Internos Residentes en el año 2005: Más de la mitad de los residentes indicaban que no libraban nunca después de una guardia, alcanzado así 32 horas seguidas de trabajo.

Jornadas ilegales en otros sectores

Estas jornadas maratonianas de trabajo de los médicos serían totalmente ilegales si fueran pilotos de aviones, controladores aéreos o conductores de autobuses o camiones. En estos ámbitos es ilegal trabajar durante cierto número de horas seguidas por motivos de seguridad debido a la fatiga y el cansancio acumulado.

¿Son entonces los médicos humanos con superpoderes, invulnerables frente a jornadas de 24-32 horas seguidas de trabajo? Como indican múltiples estudios, los doctores son tan humanos como el resto de mortales y las guardias de 24 horas o más suponen riesgos tanto para los pacientes como para los propios médicos, a pesar de que sean ignorados por el sistema sanitario.

Una investigación científica constató que la deprivación del sueño durante 24 horas o más producía efectos sobre la salud similares a tener un 0.1 % o más de alcohol en sangre. En otras palabras, esa deprivación del sueño provocaba alteraciones en el desempeño motor y cognitivo (respuestas más lentas y menos precisas) equivalente a cierto nivel de borrachera. Y estos efectos son solo una diminuta muestra de todos los que puede producir la deprivación del sueño: pérdida de memoria, dolor de cabeza, irritabilidad, incremento del riesgo de padecer múltiples enfermedades...

El margen de error

¿Y los efectos concretos en médicos? Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine en 2004 mostraba resultados aplastantes: los residentes que trabajaban durante guardias de 24 horas en la UCI cometían 36 % más de errores médicos graves en comparación con aquellos residentes con turnos de 16 horas.

Estos errores eran muy variados e iban desde recetar dosis incorrectas de medicamentos, pasando por administrar fármacos a pacientes que eran alérgicos a ellos o drenar fluido de un pulmón equivocado. Además, era casi 5,6  veces más probable que tuvieran serios errores de diagnóstico. Otro estudio detectó que los médicos de urgencias sufrían alteraciones importantes en sus habilidades cognitivas tras turnos de 24 horas. Concretamente, la velocidad de procesamiento, la capacidad de memoria de trabajo y el razonamiento perceptual estaban afectados en comparación con los médicos que empezaban a trabajar o llevaban 14 horas de trabajo.

Los peligros de las guardias médicas no se limitaban a los pacientes, los médicos que salían de trabajar tras guardias de 24 horas tenían un riesgo 2,3 veces mayor de sufrir accidentes de coche.

En España, la encuesta llevada a cabo por la Asociación Española de Médicos Internos Residentes también arrojaba datos preocupantes: un 60 % de los médicos reconocía haber cometido algún error grave durante las guardias debido a la fatiga y hasta un 34,7 % había sufrido algún accidente en la carretera tras la guardia.

¿Y qué opina la población general sobre las guardias? Si las personas pudieran elegir cuántas horas seguidas pueden trabajar los médicos, ¿qué decidirían? Las 1.200 personas encuestadas en Estados Unidos lo tenían muy claro: Menos de un 1 % de ellos dijeron que los doctores deberían trabajar más de 24 horas, mientras que el 90 %  mantuvo que las guardias deberían estar limitadas a 16 horas o menos.

En otros países como Reino Unido, se decidió hace tiempo limitar las guardias médicas a 12 horas. En nuestro país, sin embargo, no se vislumbran cambios en ese sentido y sólo en ciertos hospitales (como el Hospital de Torrejón) se han limitado el número de horas a 12 por turno  para las Urgencias. Quitando estas notables excepciones, la situación de las guardias es aún peor que hace décadas debido a las reducciones de personal que desencadenan sobrecarga asistencial y que los médicos tengan todavía menos tiempo para dormir o descansar.

Los motivos de esta situación

¿Por qué, pese a los evidentes riesgos de las guardias médicas, no se observan apenas cambios en el sistema sanitario español para que esto cambie? Existen dos factores principales que explican este inmovilismo. El primero y más importante es el limitado personal médico existente en la Sanidad pública. Reducir las guardias médicas a turnos de 8 o 12 horas supondría tener que doblar o triplicar la plantilla de médicos, con los elevados costes que ello conlleva. A las administraciones sanitarias les sale mucho más barato pagar a un número limitado de médicos trabajando largas jornadas. Además, las horas durante guardias suelen ser más baratas (desde 11 € la hora en Andalucía hasta 25 € la hora en el País Vasco) que las ordinarias de trabajo y no cotizan para las pensiones.

El otro factor que explica el actual statu quo de las guardias de 24 horas son los propios médicos. Sus bajos salarios de base les obligan económicamente a realizar guardias para tener salarios más altos. Sin un incremento del salario base, la mayoría de médicos no estarían dispuestos a asumir las pérdidas económicas  derivadas  de no realizar guardias de 24 horas. A esto se suma la inercia administrativa y organizativa de los hospitales que tendrían que rediseñar la forma de trabajar para turnos más cortos, asegurando la comunicación efectiva de los datos de los pacientes entre el personal médico de diferentes turnos.

Así pues, pese a los demostrados riesgos para pacientes y médicos que tienen las guardias médicas de 24 horas o más, nada indica que el sistema vaya a hacer frente pronto a esta realidad ignorada. En 2007, miles de residentes realizaron la campaña "Llevo 32 horas sin dormir, ¿te opero? " para intentar concienciar sobre el problema y que se aportaran soluciones. Si consideramos lo que han hecho las administraciones sanitarias en estos 10 últimos años, la respuesta parece clara "Adelante, opera, y sin tanto descanso, que hay sobrecarga asistencial".