Google anunció a principios de febrero que la actualización de sus dispositivos para seguridad del hogar Nest Secure permitiría que fueran usados con su asistente de voz. Sin embargo, no reveló en las especificaciones de los mismos que contaban con un micrófono.

Este miércoles, Business Insider informa que un representante de la filial de Alphabet Inc. ha admitido que la empresa cometió un error:

Nunca se pretendió que el micrófono en el dispositivo fuese un secreto y debería haber estado en las especificaciones técnicas del mismo. Fue un error por nuestra parte.

Según la tecnológica de Mountain View, el micrófono fue incluido para poder añadir opciones de seguridad, como detectar el sonido de cristales rotos. También ha asegurado que "el micrófono nunca ha estado encendido y solo se activa cuando los usuarios habilitan esa opción".

La privacidad de los usuarios es un tema que ha cobrado particular relevancia a lo largo de este último año a raíz de diversos escándalos como el Cambridge Analytica.

Google tiene al menos un antecedente grave de este mismo tipo. En 2010, admitió que a través de los coches de Street View, que hacían mapas de localidades, recogía "accidentalmente" datos personales de sus clientes que eran transmitidos mediante redes inalámbricas no seguras, incluyendo correos electrónicos.

Nest Guard, uno de los tres productos que conforman el sistema Nest Secure, sirve como alarma, teclado y sensor de movimiento. El micrófono ya ha sido incluido en las especificaciones del dispositivo.

Google compró Nest Labs en 2014, pero la marca se independizó cuando la tecnológica se transformó en Alphabet Inc. en 2015. En febrero de 2018, Nest regresó a Google.