Lo veíamos venir. Essential, la compañía fundada por Andy Rubin –una de las mentes tras Android– y que saltó a las portadas de los medios tecnológicos el pasado año con la llegada de su primer teléfono, del mismo nombre, no desarrollará la segunda versión de su smartphone y ya se habla de la venta total de la compañía.

Según revela Bloomberg, citando fuentes cercanas con el asunto, a Essential le quedaría muy poco para confirmar de manera definitiva lo que ya ha especulado durante todos estos meses pasados: no hay futuro para ellos en el mercado de la telefonía móvil bajo las premisas con las que han querido operar.

Interesante y poco realista

Así fue la propuesta de Rubin y su equipo con el Essential Phone, un teléfono que, a pesar de querer vender su aspecto exterior como la panacea de la telefonía para conseguir hacer frente a gigantes del sector como Apple o Samsung, carecía de los ingredientes necesarios para triunfar. Además de fallar en aspectos tan básicos para un smartphone de gama alta como es la cámara, Essential ha acusado sobremanera no contar con una estrategia de ventas que permitiera colocar su dispositivo en el mercado. Sin contar con la operadoras de su lado –claves en Estados Unidos– y sin llegar nunca a vender el terminal fuera del país, rentabilizar los 100 millones de dólares invertidos en el desarrollo del mismo era del todo imposible.

Este batacazo de ventas ha llevado a la compañía a ir bajando de manera paulatina el precio de venta del teléfono, pero ni por esas. Los últimos datos, recogidos en diciembre, estimaban que las ventas de Essential ascendían a un total de unas 50.000 unidades, una cifra irrisoria para las expectativas iniciales de la empresa y que, a la luz de estas últimas informaciones, ha terminado por pasar factura.