Te encuentras un día sentado en tu porche de Tableland, en el centro de Queensland, Australia, cuando de pronto comienza a nevar. Esto no debería asombrarte si no fuera porque es mayo y vas en manga corta. Así que te acercas a uno de los copos que resiste pegado a uno de los postes de madera y lo recoges suavemente. No está frío y cuando te fijas más detenidamente lo sueltas gritando "¡cabello de ángel!". Porque en realidad no es un copo de nieve. Es una ligera bolsa hecha con seda pegajosa y a saber lo que contendrá su interior. Probablemente pequeñas arañas. Cabello de ángel es el nombre que le dan a un extraño fenómeno que ocurre cada cierto tiempo en la zona. Y es que claro, una cosa así solo podía pasar en el único país dónde todavía tienen mamíferos venenosos (en realidad solo uno, y tampoco es mamífero convencional).

Todo cubierto de cabello de ángel

Los habitantes de la zona llaman cabello de ángel al fenómeno por una sencilla razón. En más de una ocasión se han despertado encontrándose con los campos y árboles cubiertos de telarañas. Estas hebras caídas del cielo y que lo llenan todo le han otorgado este poético nombre. Entre las telas de araña se pueden encontrar miles de arañas de unos pocos milímetros, así que por muy curioso que resulte, es un fenómeno bastante desagradable. Aunque según explican algunos habitantes, no interrumpe su vida en nada. La última vez que ocurrió fue recientemente, aunque parece un fenómeno recurrente que se da una o dos veces al año. Aunque claro, no de una forma tan intensa. Normalmente la lluvia de arañas, o cabello de ángel solo consiste en "copos" arácnidos flotando y quedándose pegados a los postes y matorrales, así como algún punto un poco más denso de telarañas.

¿Y qué podemos encontrar si tocamos la tela de araña? Las bolsas que flotan suelen contener arañas de pequeño tamaño de la familia Linyphiidae (o linífidos) que usa la tela como si de un paracaídas se tratase para volar lejos. Las telas que e acumulan en el suelo están a su vez tejidas por los adultos que crean una zona especial de paso o cría, por lo que es mejor no acercarse. No porque sea peligroso, ni mucho menos, sino porque puede resultar muy desagradable. Aunque no he podido confirmar la especie detrás del cabello de ángel, los linífidos no son peligrosos, aunque las arañas australianas (como casi todo en el país) son famosas por su veneno. Así que si te encuentras todavía en tu porche de Tableland, lo mejor es recoger tus cosas y esperar a que acabe de llover arañas.

¿Por qué llueven arañas?

La explicación a este suceso es bastante más complicada de lo que parece. Aunque todo apunta a una migración masiva. Concretemos. El "kitting" o "balloning" de las arañas es un comportamiento conocido por el cual esta familia tiende a hacerse un paracaídas y salir volando. Normalmente, estas arañas se suben al punto más alto de su zona natural en los días claros y con brisa. Entonces levanta las patas apuntando su glándula productora de seda y lanza un tipo especial de hebra, muy fina, que conforma un paracaídas triangular. Incluso en los días que no hay brisa, el campo electrostático terrestre es capaz de levantar a estas pequeñas arañas del suelo. De esta manera, la araña levanta el vuelo y se dirige a otra zona Incluso el campo electrostático de la tierra puede levantar a estos "paracaidistas"rápidamente, pudiendo desplazarse, incluso, kilómetros de distancia en los días adecuados.

Hasta aquí lo tenemos bastante claro, pero, como decíamos, el cabello de ángel sigue siendo un misterio. ¿Por qué? Muy sencillo. Los linífidos tienden a desplazarse para cambiar de zona de caza y hábitat. Algunos lo hacen justo después de nacer, siendo todavía pequeñas crías. Otras especies viajan justo después de desovar. Pero la migración masiva y regular de esta especie está demasiado sincronizada. Además, la cantidad inusual de arañas es bastante notable. Y es que parecen ponerse de acuerdo y no sabemos por qué. Lo más razonable es que se trate de un ciclo de cría condicionado por las condiciones meteorológicas unido a una sobrepoblación. O tal vez haya una razón en su comportamiento que las invite a levantar el vuelo a todas al mismo tiempo. Puede que sencillamente hayan demasiadas y decidan mudarse de barrio. Sea cual sea la razón, eso es lo que no sabemos. Al menos por ahora. Mientras tanto, ver llover arañas y llenarlo todo de "cabello de ángel" puede ser una auténtica curiosidad. Eso siempre que te pille dentro de casa, claro.

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