Durante estos días he estado jugando con algunos smartphones, entre ellos el **LG Arena KM900** y por otro lado un **[HTC Magic](http://gizmovil.com/tag/htc-magic)**. Del primero [hice una extensa reseña en **Gizmóvil**](http://gizmovil.com/2009/05/lg-arena-km900), es un teléfono con un hardware **impresionante**, de lo mejor disponible en el mercado, pero con un sistema operativo que no logra aprovechar *los fierros* del aparato y una interfaz gráfica francamente decepcionante. Del **[HTC Magic](http://gizmovil.com/tag/htc-magic)** estaremos publicando un *review* a detalle pronto, pero de lo más interesante que tiene es el sistema operativo: **[Android 1.5 (Cupcake)](http://developer.android.com/sdk/android-1.5-highlights.html)** de **[Google](http://google.com)**.

Yo entiendo que **LG** está haciendo un esfuerzo grande por competir y producir teléfonos de buena calidad, competitivos, que no se rayen a la mínima provocación, con componentes de muy alta calidad, pero también entiendo que es una empresa de *hardware*, no de *software* y por lo tanto los [dos](http://gizmovil.com/2009/05/lg-arena-km900) [teléfonos](http://alt1040.com/2008/12/lg-secret) que he reseñado de la marca han tenido exactamente el mismo problema.

### Android podría ser una solución

**[Android](http://android.com)** es un sistema operativo que me ha sorprendido gratamente, es rápido, tiene un diseño de interfaz gráfica bueno, aprovecha, como debe ser, los componentes de la *máquina* donde está instalado, soporta dispositivos con pantalla táctil, con teclado físico, tiene desarrollo constante, está soportado por **Google** y es open source.

Esa podría ser la solución: que **LG** siga haciendo lo que mejor sabe hacer: hardware y que deriven el desarrollo de *software* a **Android**. De hecho me encantaría que en algún momento la marca permita la instalación del sistema operativo por medio de una actualización de *firmware*, con esa pantalla de *480×800*, con el procesador, esa cámara y memoria, podría convertirse en un teléfono casi perfecto.

¿Sucederá?