El buen tiempo ha llenado las terrazas de gente. El calor, la playa, la cerveza en el chiringuito se convierten en el día a día de las vacaciones de verano. Además, hace años que sabemos que viajar y beber no pueden ir de la mano ya que las personas que conducen borrachas tienen más probabilidades de tener un accidente en carretera, pero también de llevarse por delante a otras personas.

Por este motivo, un grupo de moteros, apoyados por la asociación Cerveceros de España, la Dirección General de Tráfico (DGT) y otros 18 aliados, ha puesto en marcha un año más, ya van 18, su propia campaña para evitar que los conductores cojan el coche tras consumir alcohol: En la carretera, cerveza sin. “Desde hace cinco años vamos seis moteros con cuatro Harley Davidson y dos Indians recorriendo toda España tratando de concienciar a todos los usuarios de las carreteras de que el binomio de alcohol y conducción es totalmente incompatible. Y lo hacemos de forma peculiar, que además es una de las claves del éxito de esta campaña, nosotros somos moteros de verdad, con cientos de miles de kilómetros recorridos. Y nadie mejor que nosotros sabe el peligro que se esconde detrás del alcohol y la conducción”, comenta a Hipertextual Ramón Pradera, portavoz de la campaña que se encuentra este jueves en medio de la ruta que comenzó a primeros de este mes en Madrid.

“En cada pueblo y ciudad, en la playa o la montaña, allá donde paramos lo que hacemos es invitarles a una ronda de cerveza sin y explicarles, de manera sencilla, que entendemos que con el calor que hace les apetezca una cerveza, pero que tienen una alternativa a la cerveza tradicional que se fabrica exactamente igual, tiene los mismos componentes y propiedades, el mismo sabor y que lo único que no tiene es alcohol. Así que por su seguridad, para que lleguen a salvo a su destino, y por la mía, que compartimos carretera, mejor tomarse una cerveza sin, a la que además les invitamos”, explica Pradera al preguntarle por cómo se desarrolla la campaña.

'En la carretera, cerveza sin'/Cerveceros de España

Los seis moteros tienen diferentes profesiones, como explica Pradera, pero una vez al año se juntan durante todo julio para explicar a quién los quiera escuchar que la carretera no se debe utilizar después de beber: “No somos de la liga antialcohol. Creemos que siempre que sea con responsabilidad, cuando uno llega al destino y no va a conducir más, que disfrute como le dé la gana. Pero que en la carretera tenga un poco de cabeza", comenta. "Siempre digo que hoy en día los coches llevan mucha tecnología, para todo, pero creo que el primer chip de todos debe estar en la cabeza de cada uno: Alcohol y conducción no deben unirse", añade el motero. "Llevamos 18 años con la campaña y seguimos haciéndola. La gente tiene que saber que el alcohol afecta a tus reflejos y a la percepción de la realidad. Tenemos que conseguir que el alcohol quede desterrado de las carreteras", afirma con rotundidad.

¿La cerveza sin contiene alcohol?

"La cerveza sin puede tener un 0,9% de alcohol, mientras que la 0,0 puede contener hasta un 0,09%", explica a Hipertextual la nutricionista Judit López. “Por ejemplo, una embarazada ni siquiera puede tomar cerveza 0,0 porque, aunque es en una menor cantidad, todavía contiene alcohol”, explica Javier Laso, coordinador del Grupo de Alcohol y Alcoholismo de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). De hecho, para Laso ni siquiera es bueno recomendar la cerveza sin a los pacientes alcohólicos ya que solo el color, olor o sabor de la sin puede hacerles pensar que en algún momento van a poder tomar una de las “buenas, de las que tienen alcohol” y no es así. Además de que probarla les puede llevar a recaer.

Por otra parte, Laso explica que el alcohol, aunque en pequeñas cantidades, “afecta a cada persona de una forma diferente debido al polimorfismo genético", es decir, hay una parte de nuestra genética que es diferente a la del resto y eso puede afectar en cómo una persona metaboliza el etanol "y en algunas personas genera sustancias más nocivas que en otras". Además "hay personas que beben un poco de cerveza u otro tipo de bebida alcohólica y ya notan sus efectos”, señala. “A cada persona le afecta de una forma”, insiste. Por no hablar de que el alcohol, al metabolizarse, da sustancias "que pueden emprender rutas metabólicas que pueden a los órganos de forma indirecta y esto depende de la genética", señala el coordinador del Grupo de Alcohol y Alcoholismo de la SEMI. "Hay quien dice que la cerveza tiene muchas ventajas, por ejemplo el ácido fólico, pero para conseguir el que necesitamos hay que beber muchísimas cervezas. Y sin tomar esta bebida también se puede conseguir", explica Laso.

Preguntado sobre por qué utilizan la cervezan sin que puede contener más alcohol que la 0,0, Pradera contesta: “Técnicamente son el mismo producto, la campaña lleva 18 años en funcionamiento y ese es el lema desde el principio”. “La cerveza sin realmente no contiene alcohol. Lo que hay son trazas y tiene menos de un 1% de alcohol. No afecta en absoluto a la conducción ni a los reflejos. Te puedes tomar 400 cervezas sin que te aseguro que no te va a afectar en nada ni a tus reflejos ni a tu conducción. Es una cerveza totalmente segura a la hora de ponerse al volante”, defiende el portavoz de la campaña, impulsada por la industria española, a pesar de las opiniones de la comunidad médica.

'En la carretera, cerveza sin'/Cerveceros de España

Rehidratarse... ¿con cerveza?

La cerveza no hidrata como el agua. “La cerveza con alcohol provoca el efecto contrario: deshidrata”, señala la nutricionista. “La sin, aunque puede ayudar a reponer agua y algunos electrolitos, no es ni de lejos la mejor bebida para hacerlo. Si se han perdido iones conviene tomar una bebida isotónica correctamente equilibrada o tomar agua y fruta también ayuda”, explica López. Es más, añade, si se tiene que reponer agua este líquido “por sentido común” es el que se debe tomar.

Para mantener una dieta sana siempre será mejor tomar cerveza sin alcohol que con él, ya que este tiene múltiples efectos adversos, como explica la nutricionista. Sin embargo, la bebida que se debe priorizar “siempre” es el agua.