Xbox podría quedarse sin soporte de las publicadoras third-party, quienes cuestionan si vale la pena lanzar juegos en las consolas de Microsoft. Las bajas ventas en Europa, sumado a la estrategia de lanzar juegos en Nintendo y PS5, habría generado desconfianza entre algunos publishers.

De acuerdo con Chris Dring, director de GamesIndustry.biz, algunas publicadoras expresaron dudas con respecto a Xbox y su estrategia a futuro. El jefe de una de las publicaciones más importantes de la industria compartió su experiencia en la pasada Game Developers Conference, en donde se reúnen desarrolladores y estudios. Según el directivo, Xbox estaría en problemas como fabricante de hardware.

"La frase que dijo una empresa importante que lanzó un gran juego el año pasado fue: 'No sé por qué nos molestamos en respaldarlo'", dijo Dring. "La otra cosa que escuché (lo escuché de una compañía muy prominente y otra no tan prominente) fue que el desempeño de Xbox en Europa se está estancando", añadió.

La caída de Xbox se refiere a un reporte de finales del 2023 que detalla que las ventas de consolas Xbox Series X y S se desplomaron un 52 % en Europa. En contraste, la PS5 registró un crecimiento de 143 % con respecto al año anterior y se posicionó como la más vendida en el Viejo Continente. Debido a esto y a que Microsoft ha impulsado el formato digital, varios minoristas europeos le dieron la espalda y comenzaron a retirar los juegos de Xbox de sus anaqueles.

Con las ventas a la baja y la poca claridad de la estrategia de exclusivos, algunos se cuestionan si Xbox sigue siendo una plataforma viable para publicar juegos. Según Dring, una publicadora importante fue más allá y afirmó que el mercado es PS5 y PC.

¿Realmente peligra el futuro de Xbox?

Sega Dreamcast
Foto por Taylor R en Unsplash

Si una cosa aprendimos del Dreamcast fue que el soporte de terceros es determinante para el éxito o muerte prematura de una consola. Tras lanzarse sin una estrategia definida y pobre apoyo de los grandes publishers, la última consola de SEGA nunca pudo hacerse un hueco en el mercado. La llegada de la PS2 fue el último clavo en el ataúd, antes de que la empresa japonesa abandonara el negocio de hardware.

Dos décadas después, la industria ha cambiado y estamos ante la transición hacia una generación sin consolas. Pese a haber perdido la guerra frente a Sony y Nintendo, Xbox está en una posición privilegiada para dar el salto hacia la multiplataforma. La compra de Activision-Blizzard, Game Pass y el fin de la exclusividad muestran que Microsoft se enfoca en algo más que una pieza de hardware.

Phil Spencer, director de Microsoft Gaming, mostró su interés en llevar la experiencia Xbox a las portátiles. Spencer considera que una Steam Deck con Game Pass sería clave para el éxito de la compañía, por lo que evalúa opciones para ofrecer una versión de Windows optimizada para los videojuegos. Al final, el objetivo es poner Game Pass en todos los escaparates posibles.

Si Xbox pierde el apoyo de algunas publicadoras, no sería el fin de la plataforma, aunque tendría un impacto considerable en su catálogo. El concepto de "Xbox como fabricante de hardware" es una idea que se difumina conforme pasan los meses. Microsoft lo sabe y está pisando el acelerador para posicionarse cuando llegue el momento en que no necesitemos consolas para jugar.