Mark Zuckerberg habría sido uno de los principales instigadores para la oposición a TikTok por parte de Estados Unidos, según revela The Wall Street Journal. En varias reuniones y conversaciones con Donald Trump y miembros cercanos a la Casa Blanca, el directivo habría tachado a la plataforma china como contraria a los intereses de las empresas norteamericanas.

El CEO de Facebook habría expresado a los dirigentes en varias ocasiones su preocupación por el aumento de la popularidad de TikTok. Un trabajo que se ha sumado a la feroz oposición por parte del Gobierno norteamericano a las tecnológicas chinas. En última instancia, ha derivado en la orden ejecutiva firmada recientemente por Trump.

Bajo ella, TikTok se verá obligada a buscar un comprador para su parte del negocio de Estados Unidos. Entre los interesados actuales se hallan empresas como Microsoft, Oracle o Twitter. La decisión, no obstante, ha sido criticada por el propio Zuckerberg. En una reunión periódica con empleados señalaba las potenciales "consecuencias a largo plazo en otros países del mundo" que pueda tener.

Futuro incierto

TikTok ha de llegar a un acuerdo con alguna de las citadas compañías –u otra– en apenas unas semanas si no quiere ver censuradas sus operaciones en Estados Unidos. Mientras tanto, Facebook ha lanzado Instagram Reels, una suerte de copia de la red social china. Basada en vídeos cortos y editados, pensados para ser vistos en vertical, Zuckerberg planea hacer la competencia a través de su enclave para jóvenes por excelencia.

TikTok

Kevin Mayer, recientemente nombrado CEO de TikTok, ha acusado a Facebook por sus intentos para acabar con la competencia. Aunque aseguraba que daban la bienvenida a otros jugadores en el mercado, reclamaba "una competencia justa y abierta al servicio de nuestros consumidores, en lugar de los ataques difamatorios de nuestro competidor, es decir, Facebook, disfrazados de patriotismo y diseñados para poner fin a nuestra presencia en los Estados Unidos".

Por el momento, se desconoce en qué estado se encuentran las conversaciones para traspasar el negocio de TikTok en suelo estadounidense a una compañía local. Así y todo, lo único seguro que, quienquiera que termine cerrando el trato tendrá que vérselas, más tarde o más temprano, con Mark Zuckerberg.