El gobierno de Ecuador le ha "leído la cartilla" a Julian Assange si no quiere perder su asilo y ser entregado a las autoridades británicas, que mantienen una orden de prisión en su contra por haber evadido el arresto domiciliario en el 2012, cuando ingresó a la embajada ecuatoriana en Londres (Reino Unido), donde ha permanecido desde entonces.

El documento de 10 páginas, que fue entregado al fundador de WikiLeaks el sábado 13 de octubre e implementado a partir del pasado fin de semana, regula "drásticamente" sus pronunciamientos políticos, comunicaciones, visitas y hasta chequeos médicos, de acuerdo con Código Vidrio, que tuvo acceso al texto.

Los abogados del activista consideran que, según recoge el mismo medio, el protocolo "viola sus derechos, vulnera acuerdos internacionales y agrava su condición de 'encierro indefinido'". También señalaron que el documento no fue consultado con Assange y que no puede negarse a cumplirlo, pues resultaría en su salida inmediata de la embajada de Ecuador. "Se le está imponiendo un régimen carcelario", indicaron.

Pronunciamientos políticos

La Administración del presidente Lenín Moreno le ha prohibido al australiano realizar pronunciamientos políticos, así como llevar a acabo cualquier acción que pueda ser considerada una interferencia en los asuntos internos de otros Estados, o bien, que puedan "causar perjuicio a las buenas relaciones de Ecuador con cualquier Estado (…)".

No es la primera vez que el Gobierno ecuatoriano le pide lo anterior a Assange, pues ya le ha generado quejas de España, Estados Unidos y Reino Unido. Tan sólo el año pasado, se pronunció a favor de la independencia de Cataluña y hasta se reunió con líderes separatistas.

Durante la última carrera hacia la Casa Blanca, WikiLeaks filtró correo electrónicos del Partido Demócrata y su candidata, Hillary Clinton. De hecho, poco a poco se ha ido revelando los intentos del medio por acercarse a Donald Trump e incluso a su hijo, Donald Trump Jr., a través de Twitter.

Comunicaciones y acceso a internet

A finales de marzo pasado, el Gobierno ecuatoriano canceló las comunicaciones de Assange con el exterior, incluyendo su acceso a internet, por incumplir su compromiso de no hacer pronunciamientos políticos. El activista había usado Twitter para expresar su desacuerdo sobre la decisión del Gobierno británico de expulsar a diplomáticos rusos tras el envenenamiento del espía ruso Serguéi Skripa y su hija.

De acuerdo al nuevo protocolo, Assange podrá tener acceso a internet únicamente a través del Wi-Fi de la Embajada y, para ello, deberá usar su propio conmutador y teléfono inteligente. El Gobierno ecuatoriano no cubrirá los costos que de ello deriven. En el caso de que el australiano o alguno de sus visitantes instalen u operen equipos no autorizados de forma escrita, serán incautados.

Otro requisito para devolverle el acceso a internet es que cuide la higiene relacionada con su mascota, un gato. "A fin de precautelar las condiciones de salubridad de las instalaciones de la Embajada, el señor Julian Assange y sus visitantes conservarán la limpieza e higiene del cuarto de baño y otros espacios que utilicen dentro de la Embajada", indica el texto, que fue compartido por Código Vidrio, y añade:

Por las mismas razones, el señor Julian Assange se encargará del bienestar, alimentación, aseo y cuidado adecuado de su mascota. Si no se prestara la atención debida a la mascota, el Jefe de la Misión solicitará al señor Assange que entregue la mascota a otra persona o a un refugio de animales fuera de la Misión Diplomática.

Visitas, chequeos médicos y salubridad

También desde marzo, le fueron restringidas las visitas, siendo limitadas exclusivamente a las de su equipo de abogados. Además, Ecuador finalizó el contrato con la empresa española privada de seguridad UC Global, a la que presuntamente le ha pagado unos 5 millones de dólares para proteger a Assange desde que fue asilado. A partir de ahora, la embajada ecuatoriana ya sólo le garantizará electricidad, calefacción, agua potable y Wi-Fi.

El protocolo ha establecido que toda persona ajena a la Embajada o al gobierno ecuatoriano que desee visitarlo debe pedir autorización al embajador por escrito y con al menos tres días de anticipación. La diplomacia ecuatoriana también se reserva la potestad de aprobar o negar cualquier ingreso sin dar explicación alguna y sólo se le permite recibir tres visitantes al mismo tiempo.

La única excepción a esta regla aplicaría en el caso de visitas médicas. Además, se le obliga a Assange a realizarse chequeos médicos trimestrales, los cuales también debe cubrir con sus propios recursos.

Nacionalidad ecuatoriana

A principios del año, la entonces canciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa había confirmado que Ecuador le otorgó la nacionalidad al australiano. Sin embargo, tras darse a conocer el pasado mes de septiembre que, en el 2010, solicitó en secreto una visa a Rusia desde Londres, su situación se ha complicado.

Ahora, algunos funcionarios ecuatorianos quieren demostrar que hubo irregularidades en el cumplimiento de los requisitos para la naturalización de Assange. Por tal razón, la Asamblea debatirá esta semana la desclasificación de dichos documentos. Uno de los abogados del australiano, Baltazar Gazón, llegará a Ecuador este miércoles 17 de octubre para intentar impedir dicha acción, alegando que la divulgación de los mismos atentaría contra la seguridad de su cliente.

La implementación del protocolo ocurre en medio de las negociaciones del Gobierno ecuatoriano con las autoridades del Reino Unido sobre la posible entrega de Assange a la policía británica. La única condición que se pide es que no sea extraditado a Estados Unidos, donde podría ser enjuiciado bajo la acusación de haber atentado contra la seguridad nacional del país.