En Gru 4. Mi villano favorito, la familia del personaje titular, presenta un nuevo miembro. Gru Junior acaba de llegar a la vida de sus amorosos padres, solo demostrar que un bebé siempre será un mundo de aventuras — algunas desastrosas — que recorrer. Puede parecer cursi — y lo es, sin duda, — pero la más reciente adición a la saga que comenzó en el 2010, explora en sus mejores puntos. A saber: convertir a personajes encantadores, entrañables e imperfectos, en los héroes de la partida.
Por supuesto, la anterior ha sido la premisa de la franquicia desde su estreno a finales de la década pasada. Pero lo realmente meritorio, es que la historia (que ya cuenta con un universo de 7 películas), todavía resulte fresca y entrañable. ¿El secreto? Lograr que su grupo de protagonistas — que crece en número de cinta en cinta — sean siempre originales, graciosos y conmovedores. Eso, a pesar, que Margo, Edith y Agnes, seguirán siendo siempre las niñas de su querido y casi siempre, extravagante padre. Con todo, este universo curioso es cada vez más grande y robusto. Un rasgo que comparte con otras tantas sagas parecidas.
Para demostrarlo, te dejamos cinco que puedes ver ahora mismo y que disfrutarás si te gustó Gru 4. Mi villano favorito. De las aventuras de un panda gigante convertido en un héroe, a un monstruo clásico convertido en patriarca familiar, pasando por un ogro entrañable. Nada falta en esta colección que abarca las mejores historias familiares que el cine actual ha convertido en clásicos. Lo más interesante de la selección,
Saga Kung Fu Panda

Con cuatro películas (la más reciente estrenada este año), cinco cortos y tres series, las aventuras del panda gigante con la voz de Jack Black es un deleite para grandes y chicos. No solo por su enorme corazón — eso, por descontado — sino por la brillante manera en que las diferentes producciones de la franquicia, exploran en el centro de su historia. El poder de este héroe imperfecto, con gran apetito y mejor humor, de encontrar la mejor versión de sí mismo.
En el camino a semejante meta, Po atravesó no solo la china medieval, sino que además demostró que el poder de las grandes figuras legendarias, comienza por la de un hombre en busca del bien. Al menos, esa es la historia de origen del entrañable personaje, que se hizo mucho más maduro, complejo y fuerte con el paso de los años. Pero en especial, una demostración de todo lo que una saga animada puede ser, al explorar su protagonista y su mundo, con habilidad y detalle.
Con su homenaje al género wuxia, maravilloso sentido del humor y referencias a la cultura pop, la saga Kung Fu Panda es ideal para los que buscan un argumento que mejora con el tiempo. Mucho más, que promete que la aventura de 2024 no será la última en pantalla. La mejor promesa que la serie de películas puede ofrecer.
Saga Cómo entrenar a tu dragón

Esta encantadora franquicia, basada en los libros homónimos de Cressida Cowell no hace más que crecer. Con tres películas, tres series, una obra de teatro del mismo nombre y 13 juegos, las aventuras de Hiccup Horrendous Haddock III se han vuelto más ambiciosas a lo largo de los años. Un punto de vista diferente al de Gru 4.
Pero en el centro de su travesía a convertirse en el mejor entrenador de dragones, el centro de su historia sigue siendo la misma. Este es: como crecer y hacerse cada vez más hábil en la complicada ocupación de domar una criatura mítica, que además, es su mejor amigo.
Con su punto de vista brillante acerca de la amistad, el amor y el sentido del propósito, Cómo entrenar a tu dragón se ha convertido en la favorita de los amantes de las grandes bestias fantásticas. Pero también, de una historia que recuerda la importancia de seguir los sueños, a pesar de las limitaciones. Mucho mejor, si eso incluye volar por el cielo a lomos de Toothless.
Saga Hotel Transylvania

Con cuatro películas, tres novelas gráficas, tres cortometrajes y una serie, la franquicia que imagina al celebérrimo Conde Drácula como un padre amantísimo es una de las más divertidas de la actualidad. Vale, no es Gru 4, pero es muy divertida. No solo por tomar muchos de los elementos más reconocibles del mundo de los vampiros y convertirlos en giros burlones. A la vez, pro combinar una adorable historia de fondo que crece de cinta en cinta, hasta convertirse en cuento entrañable de amor familiar.
La travesía de Vlad, su hija Mavis y el marido de esta, el muy humano DJ Jonathan “Johnny” Loughran, por mantener abierto — y funcional — el hotel titular, se hace cada vez más interesante. En especial, porque en medio de las risas, bromas y burlones referencias cinematográficas, la saga se hace preguntas de interés sobre las diferencias que nos separan.
Lo que permite que las diferentes cintas, sean algo más que solo historias exclusivamente para niños. De modo que lo que comienza como una hilarante visión sobre el mundo de los monstruos, se transforma, gradualmente, en reflexiones sobre el prejuicio y la discriminación. Pero al final, esta es un relato para reír y lo consigue de la forma más desvergonzada y simple. Su mejor elemento.
Saga Shrek

Con cuatro películas (seis, si incluimos el universo expandido de Gato con botas), seis videojuegos y dos especiales, el ogro que cambió la animación a principios de la década de 1990 continúa siendo el preferido del público. Razones no faltan: la historia de amor entre el malhumorado personaje y la atípica princesa Fiona tiene todo para ser inolvidable.
De una condena mágica que la ata a ella, a la torre de un castillo, una dragona de largas pestañas que la custodia, hasta un burro parlante y entrañable. Lo cierto es que este relato, que cautivó a una generación entera y es esencial para varias más, llegó para cambiar el género desde sus cimientos. No solo por su sentido del humor — eso por descontado — sino también por demostrar todo lo que el mundo de los dibujos animados podía ofrecer al público.
El resultado es un argumento que incluye guiños — y en ocasiones muy adultos — de la cultura pop, pero sin dejar a un lado, su dimensión como cuento de hadas. Para su final — por ahora — la cosa está clara. Este es un romance entre dos ogros, que encontraron que el amor puede cambiar el mundo. Al menos, el suyo. El mejor mensaje que las cintas dejan a su paso.
Saga Bebé jefazo

Con una película estrenada en 2017, una secuela que llegó al cine en 2021 y una serie animada, Bebé Jefazo apenas comienza a explorar su mundo. Pero con todo, este atisbo acerca de un universo, en el que los bebés pueden ser mentes maestras en medio de una organización burocrática, cautiva. No solo por hacer reír a carcajadas, sino la manera hábil en que el argumento maneja su mundo y peculiaridades, similar a Gru 4.
Como la adaptación del libro ilustrado homónimo de Marla Frazee, la saga sigue a Tim Templeton y su hermano, un bebé extraordinario. Este último, parte de una organización secreta encargada de no solo intervenir en los nacimientos del mundo, sino en el futuro de los bebés.
A mitad de camino entre una sátira bonachona y una mirada original al crecimiento, la franquicia — por ahora con dos partes — hace reír y reflexionar. Pero en especial, es un conjunto de bromas hilarantes sobre el misterio de ser padre y hermano mayor. Una perspectiva que le ha valido convertirse en una de las favoritas del público.

