análisis

Fitbit Versa

- Abr 27, 2018 - 11:43 (CET)

Ficha técnica

  • Resistencia a agua: Hasta 50 metros de profundidad.
  • Precio: 199 euros / dólares.
  • Conectividad: Bluetooth 4.0, Wi-Fi y NFC.

El nuevo Fitbit Versa es una versión más económica, estilizada y atractiva del viejo Fitbit Ionic. Ya se puede adquirir en los principales mercados por un precio de 199 euros / 199 dólares. En Hipertextual lo hemos probado.

Volvamos a 2013. Fitbit, tras algunos pequeños monitores de bolsillo, anuncia Flex, su primera pulsera cuantificadora. Permite recoger kilómetros, distancias, calorías y muchos otros datos de actividad física. La fiebre por la salud comienza a crecer. Fitbit se posiciona a la perfección. Y otros como Jawbone intentan hacerle seguimiento.

Entonces comienzan a llegar los relojes inteligentes. Productos como el Apple Watch y los Gear de Samsung invaden las tiendas. El interés se centra en torno a ellos. Y los precios, con el paso del tiempo, comienzan a caer.

Amenazan el feudo de Fitbit. Por un poco más de dinero hacen mucho más que las pulseras de monitorización física. Tienen aplicaciones, permiten contestar llamadas e incluso puedes escuchar música desde ellos. Fitbit necesita reaccionar.

Responde con el Blaze y el Surge, dos productos fallidos. Renace con el Ionic, que avanza sin pena ni gloria. Y ahora, en 2018, lanza el Fitbit Versa. Su coste es de 200 euros, y quiere posicionarse como la alternativa al Apple Watch Series 1 —ese Apple Watch que cuesta menos de 300 euros, sí—.

Sin embargo, el nuevo Fitbit Versa arrastra, para lo bueno y para lo malo, ese ADN inequívoco que también caracterizó a otros productos del fabricante: impecable en el deporte, mediocre en todo lo demás.

  • Recoge toda la actividad física de una forma eficaz. Distancias, pasos, ritmo cardíaco, calorías… El Versa hace check en todos los parámetros habituales. También añade un medidor de oxígeno en sangre.

  • Mide la calidad del sueño de forma automática. Doble victoria aquí para Fitbit. Puede parecer algo menor, pero ¿cuántas veces nos quedamos dormidos de forma involuntaria? Con un dispositivo habitual, esas horas de sueño quedarían sin seguimiento. Con el Versa, en cambio, no.

  • Realmente cómodo e invisible. Es delgado, ligero y las correas se sienten bien en la muñeca. Ideal.

  • Sumergible hasta 50 metros. Si practicas natación y quieres cuantificar tu ejercicio físico, el Versa lo permite. Resiste hasta 50 metros de profundidad.

  • Puedes pagar con él. Al igual que el Ionic, incluye Fitbit Pay. En España, las tarjetas de Banco Santander y Carrefour son las únicas compatibles con el servicio.

  • Autonomía increíble. Fitbit asegura que es capaz de aguantar hasta 4 días sin una recarga. En mi caso, ha sido ligeramente inferior a esa cifra: 3,5 días. Aun así, una autonomía excelente y muy superior a lo habitual.

  • La pantalla es mediocre y está rodeada de unos marcos muy gruesos. Al lado de mi Apple Watch, la pantalla del Fitbit Versa parece de segunda división. Los colores son peores, tiene menos brillo y, al no ser AMOLED, los tonos negros son muy mediocres.

  • Sobrio e inerte. El Fitbit Versa no es precisamente el reloj más atractivo. Tampoco es terrible. Simplemente es inerte, sobrio y pasa desapercibido. Para algunos será suficiente; para la mayoría, en cambio, diría que no.

  • Sin Spotify ni apps interesantes. El servicio de streaming de música más popular no tiene aplicación para el Fitbit Versa. Y el segundo más popular (Apple Music), tampoco. De la misma forma, tampoco hay aplicaciones interesantes que permitan sacar partido real a su faceta de reloj inteligente. La situación es triste.

  • La interfaz requiere una gran curva de aprendizaje. Tres botones, gestos hacia todos los laterales… La interfaz del Versa es muy confusa. Tras varios días con el reloj sigo equivocándome cuando quiero hacer determinadas cosas. Tanto Samsung como Apple han resuelto mejor esta situación.

  • El desastre de las notificaciones. La capacidad de acción sobre las notificaciones que recibes en tu teléfono móvil (y se duplican en el Versa) es casi nula. No puedes responder mensajes, borrar correos electrónicos… Es un simple espejo sin capacidad de acción. Sin embargo, lo más grave es que el sistema de notificaciones del Versa no funciona correctamente con algunos de los teléfonos móviles más populares del mercado (como los Galaxy Note o los Huawei P10).

  • Intercambiar las correas es complejo. El mecanismo es más simple que un reloj tradicional, ¡faltaría más! Sin embargo, no tiene nada que ver con la extrema sencillez del Apple Watch. Cambiar las correas del Versa genera mucha fricción.

  • Sin watchfaces atractivas. Es triste entrar en la tienda de aplicaciones de Fitbit. Las apps son escasas y las watchfaces (o esferas) son horribles.

  • ¿Watchfaces de prueba? WTF? Esta situación fue tremenda. Descargué una esfera de la tienda de aplicaciones y, transcurridas unas horas, esta cambia por completo animándome a pagar para seguir utilizandola. ¿Lo peor? Que justo en ese momento dejó de funcionar la tienda de aplicaciones y tuve que pasar toda una mañana con esa esfera publicitaria en el reloj. Una situación muy desagradable que demuestra el largo camino que Fitbit, como plataforma de apps, tiene aún por recorrer.

Conclusión

6.5
10

Dada la incompetencia del Fitbit Versa como smartwatch pero su excelente rendimiento como monitor de actividad física, la pregunta que muchos se harán es: ¿por qué debo comprar este reloj (e invertir algo más de dinero) en lugar de adquirir una pulsera como la Fitbit Charge 2?

La respuesta es muy simple: no la hay. Salvo que busques un formato reloj y sea imprescindible tener las notificaciones en tu muñeca, no hay razón alguna para comprar un Versa frente a una Charge 2. No es atractivo como complemento estético, no es productivo, apenas tiene aplicaciones útiles y la experiencia de uso tiene todavía mucho margen de mejora.

Si quieres un reloj inteligente, el Apple Watch sigue siendo el único producto que se acerca a lo que un smartwatch debería ser. Si lo que quieres es un monitor de actividad deportiva, esquiva el Versa y compra una Charge 2.


Pros

  • Maravillosa monitorización. Como reloj deportivo, el Versa es fantástico.
  • Cómodo. Su delgadez y ligereza hacen que llevarlo en la muñeca sea muy cómodo. Más incluso que el Apple Watch.
  • Gran autonomía. Ningún reloj relativamente avanzado ofrece una autonomía de hasta 4 días. El Versa, sí.

Contras

  • Inerte. No es precisamente "un reloj atractivo". Y las watchfaces disponibles, tampoco mejoran la situación.
  • Pantalla de segunda división. Al lado del Watch Series 1, la pantalla del Versa parece de segunda división.
  • El software del reloj mediocre. No tiene apps valiosas, no gestiona bien las notificaciones y tampoco ofrece una experiencia fluida y natural. El Fitbit Versa tiene mucho margen de mejora como reloj inteligente.