Aunque la presentación del Apple Watch Series 5 durante la keynote del iPhone 11 fue bastante escueta, y todo parecía apuntar a que el reloj no era más que una actualización menor, cuya principal novedad era la pantalla always-on, lo cierto es que se trata de una puesta a punto interesante que esconde en su interior mucho más de lo que parece a simple vista.

Lo cierto es que aunque ha mantenido el diseño, Apple ha mejorado todos los aspectos internos del reloj, incluyendo el procesador, que ahora incluye un S5 de doble núcleo de 64 bits, hasta 2 veces más rápido que el procesador S3, que además incorpora el chip W3 que vimos en los AirPods 2.

El S5 además mejora el consumo y la eficiencia de la batería, por lo que es uno de los puntos importantes para mantener la pantalla siempre encendida y seguir con esas marcas de autonomía que permiten usar el Watch durante todo el día.

Lo que mantiene, eso sí, son el resto de opciones de conectividad: BLE 5.0, Wi-Fi 802.11b/g/n a 2,4 GHz. Tampoco se ha incluido, suponemos que por cuestiones de espacio, el nuevo chip espacial U1 que si que montan los nuevos iPhone 11 Pro, y que puede ser determinante para el futuro de la localización de dispositivos de la compañía.

Además, los nuevos Apple Watch Series 5 han aumentado su capacidad de almacenamiento, utilizada para aplicaciones, música descargada o fotos, pasando de los 16GB que teníamos hasta ahora a los 32GB de almacenamiento, suficiente para guardar una biblioteca musical bastante amplia en alta calidad si usamos la referencia de Apple Music.