Controlar las redes sociales es un arte, algunos que muchos incluso estudian bajo el más mínimo detalle. Un paso más allá se encuentra en las apps de citas, donde las estadísticas y los resultados también aportan un valor añadido a sus usuarios.

Tinder, una de las apps de citas más populares de los últimos años, ya ha analizado qué profesiones son las que más triunfan entre sus suscriptores. Diseñadores gráficos, ningún abogado y ciencias de la salud son de las más destacadas. Aplicación que, por cierto, ha implementado una de las opciones más populares de su rival Bumble serán las mujeres las que inicien las conversaciones. Una opción que está siendo probada en India y que pronto empezará a ser aceptada en el resto de países.

En base a esto, GetCenturyLink ha publicado un estudio que analiza los resultados de los perfiles de la red social. El amor en los tiempos de Tinder que, según explicaban expertos a Hipertextual, solo reproduce la realidad de lo que ocurre en la vida en directo. 500 perfiles analizados a través de un bot de usuarios de cinco ciudades diferentes: Nueva York, Los Ángeles, Filadelfia, Houston y Chicago que, independientemente que de sean mentira o no, establecen unos parámetros estándar.

En este sentido, existen una serie de parámetros diferentes entre hombres y mujeres. Un dato importante para las biografías de los hombres, y que es el más buscado de las mujeres, es la altura. Asimismo, los hombres suelen poner su dedicación laboral y no tanto así el sector femenino que cuentan con un porcentaje menor en sus perfiles.

Casualmente, son las chicas las que usan un mayor número de emojis para hablar de sus estados de ánimo; siendo el más usado por ambas partes el encogimiento de hombros.

En cuanto al contenido, hay ciertas diferencias que sí que son notables. Pueda parecer reseñable o no, pero el número de veces que ellas usan la palabra amor en sus biografías es tres veces mayor que las de ellos. Quizá una diferencia palpable entre lo que pueden buscar ellos y ellas. Por último, a ellas les gusta más hablar de sí mismas que a ellos. Los pronombres personales aparecen 100 veces más en las bios de las mujeres que en la de los hombres en frases donde se explica la personalidad con "yo".