La teoría dice que hoy será el tercer y último día de huelga del gremio de los taxistas; todo depende de la tercera reunión que Fomento tiene programada con los representantes de las diferentes Comunidades Autónomas.

Para el sector del taxi, el escenario ideal seria aquel en el que la competencia de la gestión de las licencias VTC pase por manos de las Comunidades Autónomas. De manera histórica, y teniendo en cuenta los antecedentes de todo lo vinculado las licencias del taxi, la relación con Comunidades Autónomas han sido mucho más fáciles para el sector del transporte. De hecho, en muchas ocasiones se han catalogado como unos rivales dóciles. Para el sector de las VTC esto sería un error de libro que habría que evitar desde todo punto por una razón muy simple: la cesión supondría la llegada inevitable de las licencias urbanas al estilo de Colau que, entre otras cosas, limitaría de forma tajante el volumen de VTCs en España bajo la normativa 1/30.

Es en este contexto donde surge toda la polémica. Fomento, que entiende que efectivamente hay "desequilibrios que corregir", quiere derivar el problema a las autonomías antes de la aprobación del Real Decreto prometido en septiembre; las propias comunidades ya han dicho que antes de tomar el papel protagonista quieren que la situación esté resuelta. Un sinónimo de que no quieren heredar problemas que, en vista lo sucedido, son de gran calado. Precisamente por este motivo, la huelga en las grandes arterias de las capitales se mantiene hasta hoy en principio. El taxi no se fía de la reunión programada para hoy en Fomento; quieren el sí definitivo y las promesas por escrito; por su parte, las Comunidades confirman que son fechas complejas y el margen de maniobra que las presiones del taxi están generando es, cuanto menos, pequeño.

La idea del Ministerio, y que de momento convence a UNAUTO (la patronal de VTCs), es emplazar una comisión de diálogo en septiembre que siente en la mesa a todas las partes implicadas. De nuevo, esto causará algo más que problemas. La falta de acuerdo entre dos sectores que están en las antípodas de llegar a un entente cordiale y el tiempo juegan en contra de la proposición de Fomento. Unos quieren limitar el número de VTCs con la mencionada licencia urbana, mientras que otros proponen elevar el número de licencias de taxi para equilibrar el sistema. Un último cambio de estrategia de UNAUTO que tendrá, sin duda, repercusión en el discurso de las gremiales.

Mientras, en Barcelona...

El origen de esta suerte de huelga espontánea viene de lejos, pero encuentra su última mecha en Barcelona de la mano de Ada Colau y su licencia urbana. Se aprobó durante la celebración del Mobile World Congress de 2018 para evitar hacer demasiado ruido y se ratificó hace unas semanas con la posición en contra de Fomento (pese a que reculase en último momento) y de la CNMC. El caos estaba más que pronosticado.

Mientras la cuestión intenta resolverse en último momento antes de la llegada del parón de agosto, la Generalitat sigue su curso. Ya han anunciado la creación de una web de registro de todas las VTCs que operen en la región. Nombre del conductor, vehículo, hoja de ruta y horas trabajadas. Todo con el objetivo de evitar que las licencias expedidas en otras comunidades autónomas operen en regiones de más demanda.

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