El Ayuntamiento de Madrid ya tiene su nueva Ordenanza de Movilidad. El objetivo de la misma es controlar y regular el funcionamiento del transporte en la capital reduciendo, en gran medida, el uso del vehículo privado en la almendra central de la ciudad. La contaminación, uno de los grandes rivales de Carmena en su ejercicio, ha estado como elemento central del debate para la aprobación del texto.

Sobre la mesa, el futuro de los nuevos modelos de transporte compartido; como pueden ser las motos eléctricas, bicis y patinetes y la conveniencia, o no, de poder aparcarlos en las aceras. También, la cuestión de los taxis.

Si alguno pensaba que la resolución del Tribunal Supremo, acompañada del Decreto Ley de Mariano Rajoy para blindar al sector del taxi, eran suficientes, la realidad es que la batalla aún no ha terminado. Por un lado, el enfrentamiento entre Podemos y Cabify, y por otro, la cuestión de las famosas licencias urbanas. Aprobada la de Ada Colau en Barcelona, aún sabiendo que está por encima de las competencias del Ayuntamiento de la Ciudad Condal, y próximamente en Madrid. Ambos a petición del sector del taxi.

En este contexto de peticiones, una nueva se ha sumado a la lista por parte de la Comisión de Gobierno de AGATM. O dicho de otra manera, de a Asociación Gremial de Auto Taxi de Madrid, presidida por Miguel Ángel Leal. La gremial ha procedido a realizar su valoración de la nueva normativa de transporte para la capital. Celebrando las restricciones impuestas a la capital en cuanto al uso de vehículos privados, y el interés del Ayuntamiento para fomentar el transporte público, es cierto que existe un punto en la nueva normativa que no termina de agradar al sector.

Como no podía ser de otra manera, esta está dirigida a limitar la actividad de las licencias VTC. Uno de os puntos del texto de Carmena argumenta que los vehículos ECO y CERO pueden entrar en el espacio limitado por la nueva normativa; a no ser que sean una VTC o cualquier otro vehículo de transporte público. El objetivo del taxi es que, a partir de ahora, la exhaustiva regulación que afecta al taxi en cuanto a los modelos de coche. No aplicable a las licencias VTC. La solicitud del taxi pide que este modelo de transporte también se ajuste a esta normativa con el objetivo de que no cuenten con mejores condiciones de trabajo o económicas. Algo similar a la solicitud del taxi de impedir que los coches con conductor tuviesen permiso para usar el carril bus o las paradas de taxi.