Parece que a los humanos nos gusta enviar objetos al espacio exterior por diferentes motivos. Apenas el pasado febrero, Elon Musk envió su Tesla Roadster a bordo del Falcon Heavy para orbitar Marte. Independientemente si se trató de una estrategia publicitaria o de un propósito científico importante, el hecho es que el automóvil eléctrico ya se encuentra rumbo al planeta rojo. La historia que te contaré a continuación es bastante curiosa, guardando la debida proporción respecto a lo de Musk.

Ronnie Doyle, un joven estadounidense de 14 años, ha enviado una valiosa copia de EarthBound al espacio. La situación tiene relevancia porque se trata de uno de los cartuchos más difícil de conseguir en la actualidad, por el que algunos coleccionistas están dispuestos a pagar una importante suma de dinero por obtenerlo.

El abuelo de Doyle quería que su nieto festejara su cumpleaños de una manera diferente, por lo que se encargó de realizar una donación a Earth To Sky Calculos, un proyecto a cargo de alumnos de preparatoria y su profesor que se encargan de enviar objetos personales de sus donadores al espacio. El joven tuvo que elegir un objeto y se decidió por la copia de EarthBoud, su posesión más preciada, sabiendo que existía la posibilidad de no recuperar el RPG de Super Nintendo lanzado en 1995.

Afortunadamente para Doyle, los responsables pudieron traer su juego de vuelta sin daño alguno, su funcionamiento estaba intacto. Para lograr esto se utilizó un globo de helio con un dispositivo GPS conectado, el cual permitiría rastrear la ubicación del mismo una vez que aterrizara.

El cartucho alcanzó una altura máxima de 100.000 pies (poco más de 30.000 metros). Uno de los atractivos que ofrece Earth To Sky Calculos es la posibilidad de filmar el hecho para tener evidencia que se pueda recordar y compartir. En el vídeo que te dejamos a continuación podrás apreciar todo el trayecto hasta su regreso.