El universo John Wick vuelve a los cines con Ballerina, su nuevo spin-off protagonizado por Ana de Armas. La actriz cubana asume el papel principal de una historia de venganza en la que tendrá que hacer frente a un sinfín de enemigos e incluso al mismísimo Baba Yaga, el personaje principal de la saga al que interpreta Keanu Reeves. La cinta se sitúa entre la tercera y la cuarta película de la franquicia principal, pero sirve de historia independiente para que los espectadores no necesiten hacer ninguna tarea en particular.
La trama de Ballerina sigue an Eve Macarro, una asesina entrenada por la Ruska Roma desde su infancia, la misma organización criminal encargada del adiestramiento del propio John Wick. En esta violenta historia de venganza, Eve intentará por todos los medios averiguar quién está detrás del asesinato de su padre. En su lucha por conocer la verdad, tendrá que atenerse a las normas de la Alta Mesa y, por supuesto, a las del Hotel Continental, donde descubrirá que existen secretos ocultos sobre su pasado.

Ballerina
En Ballerina, Ana de Armas asume el protagonismo de lo nuevo del universo John Wick sin alejarse un ápice del legado de la saga. Acción trepidante, violencia explícita y un sinfín de muertes espectaculares. Un festival impresionante de sangre, disparos e incluso lanzallamas. Quizá cojea un poco en la parte de la propia historia, con un guion demasiado básico, pero lo compensa de sobra con todo el divertimento que la rodea.
Acción a raudales
A estas alturas, después de cuatro películas de John Wick e incluso una serie, a nadie le va a pillar de nuevas lo que va a ver en Ballerina. Como siempre, se trata de una historia en la que la apuesta es única y exclusivamente la acción. Desde el primer minuto hasta el último, la cinta ofrece una secuencia ultraviolenta detrás de otra. En este aspecto, abraza por completo el legado que hereda y no intenta distanciarse de él lo más mínimo.
Si la fórmula funciona, no la toques, parece que pensó el director Len Wiseman. De no ser porque la protagonista es Ana de Armas y no Keanu Reeves, perfectamente podría llevar el título de John Wick 5. Y esto, lejos de ser una crítica, es algo muy positivo para Ballerina. A sabiendas de que a quienes debe llevar al cine es a los fans de este tipo de películas, redobla sus esfuerzos exclusivamente para hacerla lo más espectacular posible.
Es inviable contar la cantidad de muertes que hay a lo largo de la película. Además, están muy bien rodadas, con coreografías increíbles y efectos prácticos muy bien conseguidos. Hay secuencias tremendamente imaginativas, donde se emplea cualquier elemento como arma, desde una vajilla hasta un lanzallamas (escena descomunal, a la altura de lo mejor de John Wick). Los fans pueden estar tranquilos, Ballerina no ha bajado ni un poco el nivel en lo que a acción se refiere.

Poca historia
El gran pero de Ballerina es su propia historia. El universo John Wick se caracteriza por tramas simples pero que expanden con mucho cuidado y mimo el lore y su universo. Son cintas con capacidad para sorprender, que es quizás lo que le falla a este proyecto. Desde el principio, todo es bastante predecible.
Bajo las capas y capas de peleas y persecuciones, se esconde una película bastante típica y cliché que, aunque da algo más de contexto a ese submundo de asesinos, tampoco aporta demasiadas novedades a la saga. El villano es olvidable y hay temas y traumas de la protagonista demasiado tópicos. No es algo especialmente malo porque, de nuevo, en este tipo de filmes las motivaciones de los personajes y su historia son casi una excusa para poder ver guantazos y mamporros a tutiplén. Pero es verdad que aquí Ballerina sí que es un poco menos precisa que sus predecesoras.

Ana de Armas pletórica
En cualquier caso, Ballerina es tremendamente entretenida y divertida en buena medida por su protagonista. Porque Ana de Armas explota como nunca su faceta de heroína de acción y deja una actuación impertérrita, una de las mejores de su carrera. Con su Eve Macarro, se carga a las espaldas el peso del filme y no desentona en ningún momento.
Ya sea para hacer las secuencias más exigentes a nivel físico o para clavar los momentos más emocionales, la actriz da una muestra más de por qué es una de las grandes estrellas del cine actual. Es un papel hecho a su medida y lo aprovecha mejor que nadie. Si a ella le sumas el aura de Keanu Reeves en los momentos en los que aparece (es más que un cameo, pero sin sobrepasarse para no robar el protagonismo), Ballerina tiene el camino hecho.

En definitiva, Ballerina es un spin-off de John Wick más que digno. Una película épica, llena de acción brutal y violenta, muy imaginativa y bien rodada. Además, Ana de Armas le da el punto extra como maravillosa protagonista. Se trata de un espectáculo divertidísimo cuyo único problema es un guion un poco por debajo del nivel estándar de la saga. En cualquier caso, es enormemente disfrutable.

