El mareo por movimiento, también conocido como cinetosis, es el gran enemigo de muchos viajeros. No le ocurre a todo el mundo, pero quienes lo sufren apenas pueden emprender un viaje largo sin sentir esas molestas náuseas en el coche, el barco o cualquier otro medio de transporte. Quienes lo sufren saben los trucos básicos para no marearse: mirar al frente, no leer ni mirar pantallas, cerrar los ojos y dormir si es posible… Todo eso está bien, ¿pero hay más remedios contra el mareo por movimiento que podamos utilizar?

La realidad es que hay muchísimas propuestas, pero no todas gozan de la misma evidencia científica. Por suerte, ninguna es peligrosa, por lo que no perdemos nada por intentarlas. Si nos ayudan, ya sabemos que podemos seguir usándolas. 

Pero, sin duda, lo mejor para prevenir este problema es saber cómo se produce. Así, no solo elegiremos los mejores remedios contra el mareo por movimiento. También podremos evitar, si es posible, aquellos estímulos que puedan provocarlo o empeorarlo. Son todo ventajas, así que empecemos por el principio.

¿Por qué se produce el mareo por movimiento?

Hay dos hipótesis sobre el origen de la cinetosis, aunque una de ellas cuenta con mucha más contundencia. 

La primera de estas hipótesis señala a un conflicto entre lo que ven los ojos y lo que interpreta el sistema vestibular. Este es un sistema ubicado en nuestro oído, que nos ayuda a mantener el equilibrio. Para ello, lo primero es detectar en qué estado nos encontramos. Si estamos tumbados, de pie, andando, parados… Todo eso se compensa para que no nos caigamos.

Lo que ocurre con el mareo por movimiento es que el oído interpreta que nos movemos cuando los ojos solo ven que estamos quietos. En el caso del coche, por ejemplo, nuestros ojos ven que estamos quietos, quizás mirando la cabecera del asiento de enfrente. En cambio, el oído interpreta que vamos a toda velocidad por la autopista. Ambas señales se envían al cerebro, donde se produce ese conflicto. Hay algo que no cuadra y puede que se deba a que estamos en peligro, así que el cerebro nos alerta de que algo va mal, provocando dolor de cabeza, náuseas y malestar.

La otra hipótesis es la que hace referencia a movimientos inconexos. Supuestamente, aunque nosotros sintamos que estamos quietos, siempre estamos realizando algún movimiento mínimo. Por ejemplo, si estamos de pie parados, tenemos varios músculos funcionando, porque si no nos desplomaríamos en el suelo. Basta con un movimiento de micras para que eso no ocurra. Pero claro, si bajo nuestros pies hay un barco que se mueve mucho más deprisa, volvemos a enviar señales inconexas al cerebro.

La primera hipótesis goza de más aceptación, porque se han realizado estudios con animales en los que se ha visto que, al eliminar el aparato vestibular, el mareo por movimiento desaparece. Lógicamente esa no es una solución, pero sí un indicador del origen de la cinetosis.

¿Por qué no le pasa a todo el mundo?

No todo el mundo sufre la cinetosis por igual. En 2015 se llevó a cabo un estudio en el que se analizaban las causas genéticas del mareo por movimiento y se vio que hay algunas variaciones de un solo nucleótido (una letra) en determinados genes que aumentan el riesgo de que ocurra. Estas son más comunes en las mujeres y pueden ir acompañadas de otras afecciones, como las migrañas.

Las personas que son propensas al mareo por movimiento pueden experimentarlo en más lugares, no solo en un medio de transporte. Por ejemplo, puede darse en una cinta de correr, donde los ojos ven algo que no se corresponde con lo que interpreta el sistema del equilibrio. También nos podemos marear jugando a ciertos videojuegos, pues en la pantalla se ve un movimiento que no se corresponde con el hecho de que estamos totalmente quietos en el sofá.

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La cinetosis puede darse también en una cinta de correr. Crédito: Intensa Fitness (Unsplash)

Estas personas deben tener especial atención con cualquiera de esas circunstancias. Pero, lógicamente, también es importante que conozcan algunos remedios contra el mareo por movimiento.

Los remedios contra el mareo por movimiento más curiosos

Aunque hay una clara explicación física para el origen del mareo por movimiento, no se puede descartar que también incluye cierto componente psicológico. Si nos obsesionamos con que nos vamos a marear, lo más posible es que ocurra. 

Precisamente por eso, se ha visto que algo tan simple como escuchar música puede ser de utilidad. Nos distrae de la posibilidad de marranos. Esto se ha visto también con otros tipos de mareo, como el postoperatorio.

Y precisamente porque la distracción juega un papel importante, cualquier de los remedios contra el mareo por movimiento puede ser útil, aunque no tenga mucha evidencia científica. Al fin y al cabo, liberan a nuestra mente del miedo a sufrirlo.

También es importante hidratarse bien y, en contra de lo que podríamos pensar, comer algo. Pero no vale cualquier snack. Los alimentos muy grasos pueden ser contraproducentes. En cambio, los alimentos ligeros, como frutos secos, fruta fresca o barritas de cereales pueden ser una buena opción. La fruta es especialmente recomendable, ya que hay muchas opciones que contienen sustancias que se ha visto que ayudan a prevenir la cinetosis. Es, por ejemplo, el caso de la hesperidina, presente en los cítricos, y la vitamina C, que se encuentra en frutas como la fresa y también en los cítricos. Está claro que algo de naranja o limón, ya sea directamente o en zumo, puede sernos de utilidad. También se ha visto que el jengibre puede formar parte de los remedios contra el mareo por movimiento.

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Hay estudios que apuntan a los cítricos como un buen remedio. Foto por Kathryn Aleksa en Unsplash

En cambio, aunque se suelen recomendar las bebidas carbonatadas, no hay evidencia científica de que realmente sean útiles.

En definitiva, si a lo típico de cerrar los ojos o mirar a un punto fijo y evitar libros y pantallas le añadimos un poco de música y un zumo de naranja, puede que consigamos hacer ese viaje que tanto nos apetece sin sufrir por el mareo. Vale la pena intentarlo.