análisis

Xiaomi Mi 8

- Ago 8, 2018 - 12:00 (CET)

Ficha técnica

  • Pantalla: 6,2 pulgadas, Full HD+, SuperAMOLED.
  • SoC: Snapdragon 845.
  • Memoria: 64 / 128 GB.
  • RAM: 6 GB.
  • Batería: 3.400 mAh.
  • Cámara principal: 12 mpx + f/1.8 y 12 mpx + f/2.4.
  • Cámara frontal: 20 mpx y f/2.0.
  • Conectividad: Bluetooth 5.0, LTE, Wi-Fi, aptX HD, A-GPS, GLONASS, BDS y GALILEO.

El Xiaomi Mi 8 es el máximo exponente de la filosofía “bueno, bonito y barato” que tan marcada tiene el ADN de la compañía. En Hipertextual hemos tenido la oportunidad de probarlo durante varios días. Este es nuestro análisis.

Desde que Xiaomi llegara a España en noviembre de 2018, el fabricante de origen asiático ha experimentado un sensacional crecimiento en cuota de mercado y popularidad. Según Canalys, de hecho, Xiaomi ya es el tercer fabricante de la nación; y la perspectiva a futuro es que, en un periodo relativamente corto, compita con Samsung y Huawei por el primer puesto del país.

Para culminar ese objetivo, su siguiente paso es el lanzamiento oficial en España del Xiaomi Mi 8, un equipo de 499 euros con un objetivo simple a la par que complicado: hacer que el público dude sobre si un P20 Pro, un Galaxy S9+ o un iPhone X siguen siendo los mejores teléfonos del mercado.

Nada más sacarlo de la caja, el Xiaomi Mi 8 transmite una sensación de cercanía y comodidad que muy pocos productos logran con tanta facilidad. Las razones son bastante simples:

  • Sabor afrutado. Tanto por delante como por detrás, el Mi 8 recuerda a un teléfono afrutado de 1.159 euros. Tiene notch en la región superior, una cámara en vertical y un formato ligeramente más alto de lo habitual. Quien haya sostenido –o incluso poseído– un iPhone X, palpará las similitudes exteriores nada más coger el Mi 8.
  • Tamaño ideal. Pese a preferir teléfonos de pantalla grande –aka iPhone X Plus o Galaxy Note 9–, he de reconocer que el tamaño del Mi 8 resulta especialmente cómodo durante largos periodos de tiempo. Su pantalla es grande, pero no lo suficiente como para ser molesta en algunas situaciones.
  • Construcción de altura. Quizá no apueste por los materiales más vanguardistas o las técnicas de modelaje más avanzadas, pero eso no impide que el Mi 8 transmita una sensación de robustez y atención al detalle cercana a los mejores teléfonos del mercado.

Usando el Xiaomi Mi 8

Una vez configurado y familiarizado con el exterior del teléfono, el Mi 8 es un teléfono que no sorprende en ningún aspecto. Cuenta con el mejor microprocesador de Qualcomm, 6 GB de memoria RAM y un almacenamiento de hasta 128 GB.

El equipo responde con velocidad y soltura, aunque las transiciones de MIUI, el software de Xiaomi, a veces no transmiten esa sensación. La inercia del scroll no siempre resulta natural, las animaciones no fluyen al 100%... Son pequeños detalles gráficos que hacen sentir al Mi 8 algo más torpe de lo que realmente es.

Afortunadamente, esas pequeñas deficiencias pasan desapercibidas para la mayor parte de la población, y solo quien haya trabajado con teléfonos de alta gama –Pixel, iPhone X, etc.– podría llegar a apreciarlas.

La pantalla del Mi 8 es AMOLED, cuenta con una resolución de 1080 x 2248 píxeles y está recubierta por un cristal Corning Gorilla Glass 5.

La calibración del panel, por defecto, entrega una temperatura de color ligeramente azulada, aunque puede paliarse en los ajustes del sistema si el cliente lo desea. El resto de parámetros (brillo, contraste, saturación, etc.) son muy buenos, aunque, bajo el microscópio, los OLED del iPhone X y el Galaxy S9+ permanecen un pequeño paso por delante en lo que a perfeccionamiento se refiere.

En cuanto a software, el Mi 8 aterriza con la versión 8.1 de Android y la variante más reciente de MIUI. En pocas palabras:

  • Es atractivo. Las aplicaciones del sistema desarrolladas por Xiaomi son, por lo general, atractivas y fáciles de usar. No todos los fabricantes pueden decir eso.
  • No resta, a diferencia de años anteriores. En generaciones anteriores, la presencia de MIUI lastraba el rendimiento del teléfono, la gestión de las notificaciones, etc. En el Mi 8, eso ha desaparecido.
  • Interfaces heterogéneas. Pese a su atractivo, el conjunto de aplicaciones desarrolladas por Xiaomi no casa con las líneas de diseño establecidas por Google. Una mayor consistencia –como ocurre en los Pixel– sería lo ideal.

En lo que a biometría se refiere, el Xiaomi Mi 8 integra dos sistemas de autenticación diferentes:

  • Lector de huellas dactilares. El clásico, el de toda la vida. Está situado en la zona posterior, funciona rápido y se equivoca muy poco. Cero sorpresas.
  • Reconocimiento facial avanzado. El notch del Mi 8 esconde un conjunto de sensores 3D similares a los de Face ID. El reconocimiento facial del Mi 8 ofrece, en teoría, una mayor seguridad que los implementados por Samsung y Huawei (que pueden llegar a engañarse con una fotografía).
  • En Europa, por el momento, nos quedamos sin reconocimiento facial. Xiaomi asegura que, mediante una actualización de software, sus clientes podrán disfrutar muy pronto del sistema de reconocimiento facial. Mientras tanto, el único método biométrico activo es el lector de huellas dactilares.

La cámara, el punto crítico

Si hay algo que diferencia los teléfonos más poderosos del sector con los que aspiran a serlo, es la cámara. El desarrollo de avanzados algoritmos y el acceso a los mejores elementos fotográficos marca la diferencia en uno de los aspectos más importantes para la telefonía móvil de 2018.

En el caso del Mi 8, Xiaomi apuesta por la siguiente configuración:

  • Sensor principal: 12 megapixeles, lente con apertura f/1.8, OIS y unos píxeles de 1,4 micrómetros.
  • Sensor secundario: 12 megapixeles, lente con apertura f/2.4, píxeles de un micrómetro y una distancia focal de 56 milímetros que permite realizar un zoom óptico de dos aumentos sin pérdida de calidad.

Los resultados entregados por la cámara son, en general, positivos. Los colores son realistas, el rango dinámico es amplio y las capturas en modo retrato, por lo general, desenfocan apropiadamente los diferentes planos de una misma escena.

Xiaomi Mi 8.

iPhone 8 Plus.

En este ejemplo, el iPhone 8 Plus sobrexpone ligeramente y quema algunas de las luces artificiales de la escena. El teléfono de Xiaomi, en cambio, hace un mejor trabajo con las mediciones y salva las luces del edificio.

Si ampliamos la imagen, no obstante, el teléfono de Xiaomi muestra su gran debilidad: el detalle. La inteligencia artificial, intentando suavizar el ruido, extermina el detalle de las texturas; mientras que el iPhone 8 Plus hace un trabajo muchísimo mejor en este sentido.

iPhone 8 Plus izquierda, Xiaomi Mi 8 derecha.

¿Es mejor un teléfono que sobrexpone o uno que asesina cualquier tipo de detalle? Realmente, ninguno de los dos. Pero si hubiese que escoger forzosamente uno, la respuesta sería el iPhone 8 Plus. La explicación es simple: la sobreexposición puede corregirse antes de tomar la captura; el agresivo posprocesado de Xiaomi, en cambio, permanece estático en todo momento.

Conclusión

8
10

El Mi 8 de Xiaomi es, claramente, uno de los mejores equipos disponibles en la ventana de los 500 euros. Todo lo que necesitas saber se resume en dos preguntas:

¿Puede competir con P20 Pro, Galaxy S9 y iPhone X? No. Las propuestas de Samsung, Huawei y Apple están un peldaño por encima en varios aspectos. El sueño de “un teléfono de gama alta por 500 euros” no es más que un espejismo.

¿Debo comprarlo? Si buscas un teléfono de grandes prestaciones al menor precio posible, sí. Junto con el OnePlus 6, son los mejores teléfonos que puedes adquirir por unos 500 euros.


Pros

  • Autonomía. Sólida y consistente.
  • Diseño. Las similitudes con el iPhone X le sientan bien. Es cómodo, atractivo y robusto.
  • Rendimiento. El mejor chip del mercado funciona entrega una experiencia sólida.

Contras

  • Cámara. Inconsistente y mejorable en el procesado de las imágenes.
  • MIUI. Pese a la sustancial mejora, MIUI sigue destruyendo la homogeneidad de interfaces.