análisis

Huawei P20 Pro

- Mar 28, 2018 - 15:30 (CET)

Ficha técnica

  • Procesador: Kirin 970.
  • RAM: 6 GB.
  • Pantalla: 6,1 pulgadas OLED.
  • Cámara secundaria: 24 megapixeles f/2.0.
  • Cámara principal: 40, 20 y 8 megapixeles. f/1.8, f/1.6 y f/2.4, respectivamente.
  • Batería: 4.000 mAh.

Huawei ya tiene su caballo de troya. Se bautizó como P20 Pro, apuesta por un cuidado diseño y presume de tener tres impresionantes cámaras. Este es su análisis a fondo.

En su particular camino hacia la cima, Huawei ha empleado una fructífera estrategia: marketing de gama alta; producto competitivo.

Es una táctica que vimos muy bien ejecutada con el Huawei P10. Se llenaron marquesinas, se inundaron los periódicos y se conquistaron todos los canales de televisión con spots de varios segundos. Huawei, pese a no tener el mejor gama alta del momento, hizo un all-in en publicidad que, junto con el competitivo precio del producto, les permitió sacar una buena tajada.

Por encima de aquel P10 se lanzó un P10 Plus que aspiraba a ser su verdadero gama alta. Presumía de mejor cámara, mejor pantalla y, cómo no, un precio cercano al de los mejores. Sin embargo, Huawei era consciente de que ese producto no estaba al mismo nivel que los de Samsung y Apple, por lo que centró todos sus recursos y esfuerzos en sacar el mayor partido (comercial y económicamente) a su hermano menor.

Este año, por fin, el flagship de Huawei sí está a la altura.

Con el nuevo Huawei P20, en cambio, la historia está siendo diferente. El protagonismo de la variante Pro ha aumentado considerablemente, y hay una razón muy simple para ello: este año, por fin, el flagship de Huawei sí está a la altura.

Como ya comenté, el P20 es una muestra inequívoca de la falta de personalidad que sufre Huawei. El diseño exterior de este nuevo teléfono es vergonzosamente similar al del iPhone X, y Huawei, probablemente, lo haya hecho adrede.

Pero dejando al margen las similitudes con el retoño de Apple, he de reconocer que, tanto estética como funcionalmente, el Huawei P20 Pro es uno de los teléfonos más bonitos y pulidos que he sostenido en mis manos.

El marco lateral hecho en —o emulando el– acero inoxidable se funde a la perfección con la capa trasera, cuyo recubrimiento reflectante le da un toque muy distintivo. El formato del chasis, la simetría vertical, el tamaño del cuerpo y la unión de todas las partes hace que sostenerlo y observarlo sea una auténtica delicia.

Eso sí: el P20 Pro es un terrible imán de huellas y suciedad. Usarlo unos minutos es suficiente para que la región trasera del equipo quede impregnada de huellas dactilares y manchas varias. Otros teléfonos con acabado cristalino, como el Galaxy S9, también sufren de este mismo problema, pero el caso del P20 Pro es especialmente acentuado.

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

Dándole la vuelta al teléfono encontramos el polémico y destacado notch, una pequeña muesca que esconde la cámara principal y el auricular para las llamadas de teléfono.

Al igual que ocurre con el iPhone X, este notch se hace invisible tras varios minutos con el teléfono. No rompe con la estética y no afecta a la operatividad del equipo.

El notch se hace invisible tras varios minutos con el teléfono.

Dada la implementación del sistema, las aplicaciones de terceros no suelen entrar en conflicto con el notch. Hay algunas excepciones, como Instagram Stories, pero no suele ser la norma.

De todas formas, si el notch no es lo tuyo, puedes desactivarlo en los ajustes del sistema. Esta opción apaga los píxeles cercanos a la muesca y devuelve la línea recta a la región superior de la pantalla.

Creciendo por dentro

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

En el interior del Huawei P20 hay mucho continuismo y varias sorpresas interesantes. En pocos puntos:

  • Mismo gobernador. El jefe del condado vuelve a ser el Kirin 970, un SoC que ya integró Huawei en el Mate 10. En tests sintéticos, este chip ofrece un rendimiento algo inferior al de Apple y Qualcomm, pero esa diferencia apenas se percibe en el uso cotidiano. Todo fluye y funciona de forma correcta.

  • Más inteligencia artificial. El Kirin 970 integra un motor neuronal que permite realizar tareas locales de inteligencia artificial. Esto, junto con las APIs de Android 8.1, permite sacarle más partido y mejorar el rendimiento del teléfono en algunos aspectos. Sigue sin ser la revolución que los fabricantes venden, pero se progresa respecto a lo que ya teníamos.

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).
  • Desbloqueo facial y lector de huellas dactilares. El P20 Pro sigue la estela de Apple e integra un sistema de reconocimiento facial —además del efectivo y maravilloso lector de huellas dactilares—. El desbloqueo por rostro funciona a las mil maravillas: es muy rápido y te identifica incluso desde ángulos complejos. ¿La parte negativa? Que no es tan seguro como el lector dactilar y, por lo tanto, cualquier persona con algo de creatividad podría llegar a engañarlo.

  • El EMUI de siempre. El software de Huawei repite, para lo bueno y para lo malo, en el P20 Pro. Es veloz, eficaz y está repleto de opciones interesantes. ¿La parte negativa? Que, estéticamente, no casa en absoluto con las líneas de diseño estipuladas por Google. Es cutre y heterogénea.

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).
  • Batería a raudales. Con 4.000 mAh de capacidad, la batería del P20 Pro permite independizarse sin miedo del cargador de pared. Pocos rivales le superan aquí.

  • Carga rápida, otra vez. Huawei ofrece uno de los mejores sistemas de carga rápida de la industria. Si pasas el día de un lado a otro —o sueles cargar el móvil en el último momento—, agradecerás tenerlo.

Abrazando el OLED

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

Al igual que Samsung y Apple, Huawei se suma al carro del OLED con el P20 Pro. En dos píldoras:

  • ¿Qué ofrece? Esta tecnología de pantalla permite representar imágenes con un mayor nivel de contraste, un espacio de color más amplio y mayor delgadez. Todos los grandes fabricantes ya han abrazado esta técnica en sus productos de gama alta.

  • ¿Mejor que Samsung y Apple? Aunque no muestra grandes defectos como los del Pixel 2 XL, el OLED del P20 Pro sí se queda un pequeño paso por detrás de Galaxy S9 y iPhone X. La gran mayoría de personas ni siquiera apreciarán la diferencia, pero los más expertos verán margen de mejora en la calibración de color y la notoriedad del Pentile.

Una cámara espectacular

Fotografía: Nicolás Rivera (Hipertextual).

Durante años, Huawei hizo mucho énfasis en las capacidades fotográficas de sus teléfonos. Este año, sin embargo, el clásico autobombo y las proclamas marketinianas sí se corresponden con lo que el producto realmente ofrece al usuario. El P20 Pro tiene una de las mejores cámaras del momento, y tanto Samsung como Apple deberían prestarles mucha atención.

En pocas píldoras:

  • De día, las fotos del P20 Pro son muy buenas, pero el tratamiento que hace de la imagen, apoyándose en la inteligencia artificial, genera resultados demasiado artificiales. Si lo desactivas, las fotografías son, junto con el trío lalalá (iPhone X, Pixel 2 XL y Galaxy S9), las mejores del sector.

Huawei P20 Pro sin los ajustes de inteligencia artificial activos.

Huawei P20 Pro con los ajustes de inteligencia artificial activos.
  • De noche, las fotos del P20 Pro son sorprendentemente buenas. El gran sensor hace que capte poco ruido y que el rango dinámico sea maravilloso. No siempre es el mejor, pero en muchas situaciones sí supera a Pixel 2 XL, iPhone X y Galaxy S9.

Fotografía nocturna. En esta misma escena, Galaxy S9, Pixel 2 XL y iPhone 8 Plus tenían problemas para gestionar el rótulo de Santander. También generaban mucho ruido en el cielo y los vehículos de la izquierda. El P20 Pro lo resuelve mejor que ellos.
  • El zoom es maravilloso. El de 3 aumentos es óptico, el de 5 aumentos es híbrido, y el de 10 aumentos es digital. No obstante, el nivel de detalle que genera incluso con el zoom digital es asombroso. Muy útil.

Fotografía de la Puerta del Sol sin zoom.

Fotografía de la Puerta del Sol con zoom 3x óptico.

Fotografía de la Puerta del Sol con zoom 5x híbrido.

Fotografía de la Puerta del Sol con zoom 10x digital.
  • El desenfoque sigue teniendo margen de mejora. Huawei parece haber trabajado mucho, y el P20 Pro es capaz de detectar mejor las distancias y los bordes de los objetos. El problema sigue siendo la progresividad del desenfoque, que hace que queden, con mucha frecuencia, muy artificiales y forzados. En este aspecto, el iPhone sigue siendo el rey.

  • El enorme sensor lo es todo. Además de tener 40 megapixeles y tres cámaras, el P20 Pro monta un sensor fotográfico de un tamaño mayor a lo habitual. Esa es la principal clave de su éxito.

Conclusión

8.5
10

Tanto el Mate 10 como el P10 eran buenos teléfonos porque su precio era muy atractivo. Pero si eliminabas esa parte de la ecuación, encontrabas que los dos retoños de Huawei estaban un peldaño por debajo de Samsung y Apple.

Este año, la historia es diferente. El P20 Pro, con sus virtudes y defectos, sí entra en la “liga de los grandes”. Para recomendarlo ya no hace falta acuñar la coletilla “por su precio”. Es un teléfono muy bueno, sin más.

Eso no quiere decir que sea el mejor del sector —o ni siquiera el mejor Android del momento—. Huawei tiene varios detalles pendientes que, por el momento, le privan de esa coronación. Sin embargo, resulta positivo que el tercer fabricante del mundo ya esté en la misma competición que los otros dos reyes: Samsung y Apple.


Pros

  • Cámara espectacular. No es perfecta, pero el conjunto fotográfico del P20 Pro permite capturar mucho detalle, poco ruido y un zoom sorprendente.
  • Sólida autonomía. 4.000 mAh dan para mucho. Pocos teléfonos pueden ofrecer más independencia del cargador.
  • Líneas atractivas y sólida construcción. Pese a sus semejanzas con el iPhone X, el P20 Pro derrocha estilo y robustez por todas partes.

Contras

  • Procesador de 2017. El Kirin 970 es muy poderoso, pero Samsung, Apple y Qualcomm están un paso por delante.
  • Software muy cutre. Heterogeneidad, falta de gusto... Huawei tiene que reconstruir su interfaz de cero. Funciona bien, pero daña la vista.