Volkswagen se aleja cada vez más de sus años de gloria. El fabricante alemán está sumido en una profunda crisis que ha requerido un plan de reestructuración para optimizar costes. Como consecuencia, la empresa considera despedir a miles de empleados.
Según reporta el diario alemán Junge Freiheit, Volkswagen despedirá a 30.000 empleados que equivalen a casi una cuarta parte de la plantilla laboral de Alemania. A diferencia de lo que vemos en la industria tecnológica, el recorte no ocurrirá de tajo, puesto que se prevé una reducción gradual de la fuerza de trabajo.
La crisis en Volkswagen se ha gestado durante años, aunque alcanzó un punto crítico a comienzos de este mes cuando se anunciaron cambios radicales. En una reunión con altos directivos, el Consejo de Administración de la empresa planteó una reestructuración que afectaba a varias divisiones. Volkswagen eliminó la garantía de empleo a 110.000 trabajadores, una prestación que avala que no serán despedidos por razones operativas.
"El entorno económico ha vuelto a empeorar, nuevos proveedores están entrando en Europa. Además, Alemania, en particular, se está quedando cada vez más atrás en términos de competitividad", declaró Oliver Blume, presidente del Consejo de Administración del Grupo Volkswagen.

Volkswagen necesita vender 500.000 coches para evitar los despidos
Durante una reunión en la planta de Wolfsburgo, el director financiero del Grupo Volkswagen, Arno Antlitz, declaró que han gastado más dinero del que ganan. El directivo dijo que la empresa vende 2 millones de coches menos por año de lo que vendían antes de la pandemia. Antlitz señaló que necesitarían vender 500.000 coches — lo que producen dos plantas —, sin embargo, el mercado "simplemente ya no está ahí".
Junto a la abolición de la garantía de empleo, la directiva no descartó el cierre de fábricas y componentes, una medida que ha sido fuertemente criticada por el sindicato y el gobierno alemán. Antlitz, quien también funge como director operativo, dijo que Volkswagen tendría que ahorrar más de 10.000 millones de euros para 2026 y se mostró confiado en cambiar el rumbo de la empresa.
El plan de reestructuración de Volkswagen no solo contempla el despido de miles de empleados. La empresa también cancelará inversiones de hasta 20.000 millones de euros y recortará un porcentaje considerable de su división de investigación y desarrollo. Según los reportes, entre 4.000 y 6.000 de los 13.000 empleados que conforman esta área perderán su trabajo.
Lejos de marcar tendencia en la industria automotriz, Volkswagen intenta sobrevivir al cambio generacional. El fabricante no supo adaptarse a la movilidad eléctrica y quedó rezagado, por lo que este año realizó una inversión millonaria en Rivian. Sumado a eso, Volkswagen persigue modas en lugar de potenciar otras áreas importantes de la empresa; un claro ejemplo de esto es la integración de ChatGPT en sus coches.
Thomas Schäfer, director de Volkswagen, dijo a finales de 2023 que la empresa dejó de ser competitiva. "Con muchas de nuestras estructuras, procesos y altos costes preexistentes, ya no somos competitivos como marca Volkswagen", mencionó. "Seguir como hasta ahora no será suficiente sin recortes notables… Tenemos que abordar las cuestiones críticas, incluido el personal."
