SpaceX ya demostró su capacidad ante el mundo el pasado mayo cuando completaba con éxito su primera misión tripulada, rumbo a la Estación Espacial Internacional. Tras su éxito en el campo de la ciencia, la compañía liderada por Elon Musk tenía que verse la cara con los inversores. En esta área, el empresario también se ha apuntado un tanto.

Según un documento público, SpaceX ha conseguido levantar su mayor ronda de financiación hasta la fecha; también de todas las que ha conseguido cerrar Musk en sus diferentes empresas. Un total de 1.900 millones de dólares en fondos listos para viajar al espacio.

Un total de 75 inversores han formado parte de esa operación, lo que sitúa a SpaceX en una valoración de 46.000 millones de dólares y con el privilegio de ser una de las compañías más valiosas de Estados Unidos. Apuntan, además, a que esta operación no será la última de los próximos meses.

¿A qué irán destinados los fondos? La realidad es que SpaceX tiene varios frentes abiertos, y para ello necesita grandes cantidades de capital. El primero de ellos es el de Starlink; la red de satélites de la compañía que hace apenas unos días ha comenzado con sus primeros test de conexión. Aún lejos del rendimiento de la fibra, la propuesta de Musk promete. Todo si consigue sortear las malas opiniones de la comunidad científica que sigue en píe de guerra por el efecto negativo que el reflejo de los satélites tiene sobre la observación del cielo nocturno. El último conflicto durante la observación de las Perseidas este mismo agosto.

Además del interés de Musk por conectar las zonas rurales de la Tierra con sus satélites, SpaceX tiene la mirada puesta en la comercialización de los viajes espaciales. A partir de octubre, SpaceX comenzará a trabajar con la NASA en los trayectos rutinarios a la Estación Espacial Internacional.

Pero solo como paso intermedio a los viajes a la Luna y, por supuesto, a Marte; eventos para los que se está preparando con la creación de sus plataformas de lanzamiento listas para viajar a cualquier punto de la Tierra o el espacio . El Planeta Rojo es, para Musk, el objetivo a lograr en los próximos años. La primera fecha que el magnate puso sobre la mesa fue 2018; ni que decir tiene que no era una cifra realista. 2024 fue el siguiente dead line que se impuso el empresario en contra de la posición de la comunidad científica.