Desde un cuadros originales hasta réplicas bastante convincentes de aficionados al arte, pasando por una larga lista de vinos de las más diferentes denominaciones. Libros de Banksy o trenes de juguetes. Las subastas ya no solo ponen en juego joyas únicas, especialmente con la llegada de las subastas online.

La pandemia ha cambiado algunas cosas, otras definitivamente siguen en sus trece; muchas de ellas, como las subastas online, buscan su espacio. Pero lo que sí es cierto es que, durante las largas semanas de encierro, algunos han optado por hacer un 'Marie Kondo' particular abriendo la puerta a un enorme mercado de segunda mano. También ha sido momento para retomar el universo de los clásicos con la ayuda de la música en vinilo. Hay gustos para todos.

El negocio de las subastas, las de toda la vida, se ha mantenido en activo durante los meses de la pandemia. Ya habían hecho su trabajo abriendo su actividad a lo digital tiempo atrás. De hecho, ya en 2019, el sector crecía en venta de arte online un 4% generando 4.338 millones de euros. Un año moderado para el sector que, en su versión tradicional, venía de una desaceleración en el ritmo de crecimiento. Otros han nacido directamente en ese ecosistema para democratizar, una misión muy extendida en el negocio emprendedor, la actividad de las subastas.

Dirigidos al mercado de las subastas para coleccionistas de todo tipo, Catawiki cuenta con más de 65.000 artículos de todo tipo. No solo para los grandes coleccionistas, porque amantes de los objetos peculiares hay a todos los niveles. Una forma, también de dar cobertura a ese público que, hasta la fecha, ha visto en Wallapop –como mercado por excelencia de la segunda mano– o incluso e-Bay un oportunidad para encontrar piezas de colección.

Desde la compañía quieren alejarse del concepto elitista de la actividad y hacer más accesible el coleccionismo de arte u objetos especiales a todos los perfiles. Algunos efectivamente son experimentados, otros han bebido directamente de la cultura pop de los últimos años creando una nueva línea de coleccionistas. Según sus cifras, el 39% de los compradores buscan cómics, el 29% monedas o sellos y el 24% productos relacionados con música.

Los meses de confinamiento, de hecho, han hecho aumentar las búsquedas relacionadas con un hobby, pero también por el negocio. Muchos de ellos atraídos por el "el alto potencial de reventa como el factor más significativo para iniciar una colección", explica Frank Pon; portavoz de la compañía. Lejos quedan esos años de la colección sentimental, la idea de negocio se impone ahora mismo como la tendencia. "Algunas categorías que se consideran una buena inversión en tiempos de incertidumbre, pues se percibe como un refugio seguro para las personas que quieren invertir", añaden.

¿Crisis en el sector de las subastas online o tradicionales?

Christie's o Sotheby's, las casas de subastas por excelencia, han mantenido su actividad incluso en los peores momentos del confinamiento. La primera de ellas, de hecho, realizó una subasta online a mediados de marzo con "altas tasas de venta". Una actividad que se ha mantenido por los equipos remotos de las diferentes casas. En este contexto, Christie’s, Sotheby’s y Phillips han obtenido, en la primera mitad de 2020, un crecimiento cuatro veces mayor aumentando sus ventas un 28%. Asumen, por tanto, que crisis sanitaria por el coronavirus ha tenido un impacto positivo en el mercado de las subastas de arte online.

Tanto lo mismo para Catawiki y su democratización de las subastas online: "El mercado online mostró una impresionante vitalidad después de unas pocas semanas. Tanto los compradores como los vendedores siguieron operando a través de plataformas online y esto realmente ayudó a las pequeñas y medianas empresas a seguir operando en estas circunstancias tan difíciles", explican desde Catawiki.

De hecho, para la tecnológica de subastas, la crisis sanitaria fue una oportunidad para alinear la actividad de oferta y demanda. Según sus datos, los vendedores no tenían más remedio que subir los productos a las diferentes plataformas online, y los compradores tenían más tiempo para buscar entre la larga lista de ofertas.

Lo que se traduce en un aumento de ventas. Si ya en 2019 aumentaron sus ventas un 27%, en 2020 ya registran un impulso de 34% haciendo del negocio de las subastas –hasta ahora limitado a las grandes compras–, un nuevo sector en auge.