sexo y covid-19
– Jul 9, 2020, 10:00 (CET)

Con mascarillas y distancia de dos metros, así debería de ser el sexo en la ‘nueva normalidad’

La sexóloga Laura Morán responde a una de las preguntas que nos hacemos en tiempos de coronavirus: ¿cómo debería de ser el sexo en la nueva normalidad?

La nueva normalidad tras el desconfinamiento ha llegado. Todavía no sabemos si tendremos que volver a confinarnos como está pasando en algunas zonas de España o en Australia. Lo que sí sabemos es que la llegada del verano invita a ser dos en la cama, a pesar del calor. Sin embargo, todavía no ha desaparecido el SARS-CoV-2 y, por lo tanto, podemos enfermar en cualquier momento si no respetamos las medidas de seguridad. ¿Están reñidos el sexo y la COVID-19?

Por esto, es el momento de hablar sobre sexo y COVID-19. ¿Es posible seguir manteniendo relaciones sexuales esporádicas? ¿Y si tengo pareja, pero no convivimos juntos? ¿Hay prácticas sexuales que se desaconsejan? ¿Y alguna postura que nos pueda ayudar a evitar el riesgo? Para dar una respuesta a todas estas preguntas, en Hipertextual hemos hablado con Laura Morán, sexóloga y autora del libro Orgasmitos (Next Door Publishers, 2019).

Recomendaciones para no contagiarse de COVID-19 durante el sexo

Para los que no convivan con su pareja o los que prefieran el sexo esporádico, el coronavirus ha hecho que todo sea más difícil. "Por desgracia para los que quieren tener una vida sexual activa con alguien con quien no conviven o tener sexo esporádico, tenemos que aplicar las mismas medidas de seguridad que para el resto de situaciones: dos metros y mascarilla. Y, a partir de ahí, ver cómo lo hacemos", comenta por teléfono Morán.

Pero, ¿dónde está el problema? Principalmente en la saliva, "es la conducta de más riesgo". Sabemos que la saliva es transmisora del virus. Además "ha habido estudios, no muchos, que han encontrado restos del virus en semen, fluido vaginal y heces", indica Morán. Aunque todavía no podemos saber si también se puede contagiar la COVID-19 de este modo ni si el uso del preservativo sería suficiente en caso de que así fuera, "el riesgo existe".

"Por el momento las recomendaciones son no tener sexo que implique romper los límites de la distancia social", afirma la sexóloga. "Esa es la premisa, pero somos conscientes de que habrá gente que se lo salte", añade. Pero para tener relaciones sexuales lo más coronavirus free posible, no tener sexo (o tenerlo en la distancia) "es la norma que habría que aplicar".

No, de ninguna de las maneras es posible

escenas de sexo

Hay quien busca la forma de saltarse esta recomendación. Una de las posibilidades que se están comentando es la posibilidad de ducharse antes y después del sexo, para eliminar los restos del coronavirus que podamos tener en la piel. Sin embargo, el problema sigue estando ahí: "La ducha no elimina el riesgo de contagio porque lo llevamos dentro, en el caso de estar contagiados". "Lo que consigues es poder eliminar el virus que haya en tu piel, como en el lavado de manos. Pero en el momento en el que jadeas, susurras, besas y lames... como dirían en el CSI, ya hay transferencia", explica Morán.

Cualquier práctica en la que puedas transmitir a la otra persona o empaparte del virus, estaría vetado. Como usar las manos o determinadas posturas... Aunque me esté dando por detrás y nuestras caras no tengan contacto, yo puedo haber gemido sobre mi pecho, luego tú me acaricias el pecho y ahí que te llevas todo mi coronavirus. Se tienen que dar unas circunstancias de contagio muy determinadas, que lleve la carga viral suficiente, que yo esté contagiada, pero ¿y si sí?

Hay que tener en cuenta dos factores: que la incubación es larga (hasta 14 días) y que hay personas que no presentan síntomas, pero pueden contagiar. Por estos motivos, Morán se reafirma en su recomendación. "Y lo demás es jugársela, básicamente", añade.

No obstante, otros sexólogos, como Paco Cabello, recomiendan el coronasutra. Es decir, posturas sexuales en la que se mantenga más de metro y medio de distancia. "Respeto mucho a Cabello", comenta Morán, "pero en esta ocasión no estoy de acuerdo con mi colega". Él defiende "que si limitamos ciertas situaciones, limitamos el riesgo de contagio". Para Morán, sin embargo, "tiene que haber riesgo cero porque nos la estamos jugando, ha muerto mucha gente...", comenta la sexóloga.

El sexo que podemos tener en época de COVID-19

Taras Chernus/ Unsplash

"El sexo se va a volver un poco distante", comenta la sexóloga. Va a ser difícil, añade, "porque el ser humano necesita del contacto". "Vamos a tener que tirar de imaginación. Por suerte, ahora tenemos vídeollamadas, audios, fotos...", enumera. Pero aún así hay que tener cuidado con el sexting, es decir, enviar imágenes o vídeos. "El caso de las fotos lo que pasa es que una vez las compartes contenido gráfico, con imagen o sonido, dejas de ser el único propietario y puede acabar en manos que no quieras", añade Morán.

Sobre el tema del sexting y otras prácticas que implican lejanía ya hablamos durante el confinamiento. Pero Morán nos explica que de "aquí a que tengamos una vacuna y nos quiten estas limitaciones", su recomendación es "el sexo telefónico, el sexo por vídeollamada, la masturbación uno enfrente del otro... Puedes mantener la distancia y decirle a la otra persona lo que le harías".

Este parece ser el mejor momento para disfrutar del sexo sin tocarse. Porque se puede disfrutar, afirma esta sexóloga. "Igual no mola tanto, pero en estas circunstancias tan concretas creo que no nos queda más remedio ser responsables para luego poder frungir como nos dé la gana". "Si no nos cuidamos ahora, vamos a arrastras ese tipo de limitaciones y consecuencias durante más tiempo", sentencia.

Por tanto, "hay que priorizar la salud y reducir al máximo el contagio evitando las relaciones sexuales con los no convivientes". Además, hay una percepción en la sociedad como de que no nos vamos a contagiar ni vamos a transmitir la enfermedad a nuestros familiares. Y no es así.

"Tenemos la percepción -como el ser humano es tan sesgado- de que nuestros familiares están bien porque no lo han pasado y son de menos riesgo. Pesa más nuestra necesidad de contacto. Además, parece que el amor les blinda de poder ser contagiados o portadores. Y nada más lejos de la realidad. De hecho, tengo entendido que muchos de los rebrotes que ha habido estas últimas semanas ha sido por reuniones familiares"

Por desgracia para muchos, el sexo y la COVID-19 no parecen ser compatibles. Por lo menos mientras se encuentra una vacuna o un tratamiento eficaz. Mientras llega, como apunta Morán, tendremos que tirar de imaginación para el sexo.