Harley-Davidson no pasa por su mejor momento. Las ventas de su modelo histórico no son todo lo buenas que cabía esperar, y su incursión en el mundo de lo eléctrico ha estado surcada por más problemas que éxitos.

La compañía acaba de anunciar el despido de casi 700 miembros de su plantilla a nivel global. De ellos, 500 se efectuarán antes de que finalice el año. Justo a ellos, el director financiero de Harley-Davidson, John Olin, también ha salido de la compañía por los malos resultados registrados desde hace meses. "Se necesitan cambios significativos, y debemos avanzar en nuevas direcciones", explicó el presidente y CEO Jochen Zeitz en un comunicado.

Según el texto, la compañía justifica todos estos cambios y despidos por el plan de reestructuración en el que se encuentra inmersa la compañía. El mismo que busca abrir nuevas vías de comercialización abriendo su marca a jóvenes y bolsillos con menor poder adquisitivo. Así como la apertura de Asia como potencial mercado y la entrada en el sector de la motocicleta eléctrica LiveWire.

Parece ser que esta estrategia no ha terminado de convencer a los accionistas y están buscando volver a un modelo más tradicional de Harley-Davidson entre 2021 y 2025. La llegada del coronavirus, de hecho, parece haber sido determinante para llegar a esta decisión. Estados Unidos siempre ha sido el mercado principal para la enseña bajo la protección de los baby boomers. Pero estos empiezan a cumplir años y la alta demanda de hace años ha caído en picado con la consecuente pérdida de ingresos y producción.

LiveWire en la cuerda floja

No está del todo claro cómo afectará esta vuelta de tuerca al futuro de la línea de producción eléctrica de Harley-Davidson. Si la decisión, que es lo que apunta lo comentado por su directiva, es volver a los orígenes de la marca y recuperar a su comprador tradicional –o al menos convencer al joven comprador con el producto de toda la vida–, las motos eléctricas LiveWire difícilmente encajan en la estrategia de la compañía a medio plazo.

De momento, en la búsqueda de retornar a sus puntos clave y priorizar mercados importantes, LiveWire no ha sido siquiera mencionada.

Pese a todo, la vida de las motos eléctricas de Harley-Davidson ha pasado por bastantes altibajos. La primera vez que se vio el modelo fue en 2014, bajo la forma de un prototipo. Hubo que esperar a principios de 2018 para ver la versión oficial de moto eléctrica de Harley-Davidson. Un modelo que, según explicaba la compañía en ese momento, solo tardaría 18 meses en estar operativa y a la venta.

Poco duró el idilio eléctrico para Harley-Davidson. A finales de 2019, momento en el que se acercaba la fecha de las primeras ventas, la marca anunció que frenaba la producción por un fallo en el mecanismo de carga. Pese a que el parón duró apenas unos días tras arreglar el fallo –del que nunca dieron más explicaciones–, las fechas ya se acercaban peligrosamente a la pandemia por el coronavirus.