En el segundo episodio de la novena temporada de The Walking Dead pudimos disfrutar de peleas, ataques de los caminantes, enamorados por doquier y una utopía sostenida con alfileres. Acá repasamos lo que nos ha parecido.

Te recordamos no seguir leyendo si no has visto "El puente", el episodio 9x02.

La historia dio un pequeño salto en el tiempo de 30 días luego de lo que vimos en el capítulo 9x01 y las cosas siguen complicadas para la tensa paz que Rick insiste en defender. El episodio comienza con nuestro líder hablando con alguien —suponemos que es con Negan y más tarde descubrimos que es así—. Rick le cuenta que las comunidades siguen adelante y en construcción. Claro que él solo presume, por así decir, los números azules, sin embargo sí que hay números rojos, si no preguntemos al pobre de Aaron que perdió su brazo durante el episodio.

Lo cierto es que Rick está sembrando muchas incomodidades con sus aliados más cercanos. También con sus antiguos enemigos, ya el taimado —pero eficiente— Eugene informó que varios Salvadores han desertado —6 para ser exactos—. Sin embargo, es innegable que la gran mayoría de las personas se encuentran disfrutando de la nueva etapa de las comunidades, aunque sigue habiendo roces con varios Salvadores, tal como le pasó a Daryl con Justin —quien desde el capítulo pasado dio muestras de ser una piedra en el zapato—. Justin no sólo se puso necio con Henry —quien se defendió muy bien, seguro que Morgan estaría orgulloso—, sino que fue el causante de que Aaron finalmente perdiera su brazo izquierdo. Claro que esto no le salió "gratis", pues Daryl lo golpeó repetidamente y más tarde Rick lo echa.

En Hilltop las cosas también están cambiando y Maggie comienza a aprender de la decisión que tomó con Gregory y Earl. Aunque le dijo a Michonne que no se arrepiente de la pena de muerte a Gregory pues "hay gente que se puede redimir y otra que no", también está abierta a encontrar la forma de cómo ser justos con todos, algo bastante difícil. Michonne aboga, igual que Rick, por una nueva etapa en las comunidades, pero, vamos, vaya que es verdad que no todos están preparados para ello. En cuanto a Earl, que ha estado encerrado todo este tiempo, Maggie decide —por intervención de Jesús gracias a la intervención de Michonne— que pueda ser visitado por su esposa.

El amor en el aire y los Susurradores

No solo Carol y Ezekiel tuvieron su momento romántico —y simpático— cuando ella acepta el anillo de compromiso —aunque no el discurso— sino que vimos a varios muy contentas de compartir la tienda, la comida y las tareas diarias. Eso sí, una nueva pareja (?) se formó con el padre Gabriel y Jadis Anne. Es curioso cómo este par de personajes han cambiado de forma radical, claro, todos han cambiado pero la transformación de estos tiene muchísimos huecos; aún así funcionan y, sorprendentemente, es divertido verlos juntos.

Cuando Gabriel y Anne están de "guardia" ella escucha el famoso helicóptero que tantas teorías ha levantado entre los fans —los que le quedan al show, pues pese al esfuerzo que se ha hecho para recuperar a su público, los números siguen siendo poco alentadores—. Bien dijo la propia Anne que aunque no se niega a hablar del pasado, "sí tiene muchos secretos" —sí, el más importante: ¿cómo hizo para tener una tiny house minimalista en medio del apocalipsis, en un basurero?—, ¿será que ya nos revelen por fin algo sobre el helicóptero y sus tripulantes?

Zach McGowan as Justin, Norman Reedus as Daryl Dixon - The Walking Dead _ Season 9, Episode 2 - Photo Credit: Jackson Lee Davis/AMC

Así pues, "El puente" es un episodio interesante, tanto por la complejidad de sus conflictos humanos, como el enfrentamiento con los caminantes y el incierto futuro. Ya podemos ver que la tensión es incontenible y que es inminente la llegada de los Susurradores —¿ya algo habremos presenciado su primer ataque, cuando Justin es atacado por alguien "conocido"?, esperemos—.

En el siguiente capítulo ("Warning Signs") las cosas lucen mucho más complejas y la utopía de Rick comienza a desquebrajarse. Ya lo dijo Negan, el mundo no se está reconstruyendo, está esperando por él.