El Parlamento Europeo ha rechazado en votación plenaria la nueva directiva del Copyright europeo que, incluía, entre otras muchas cosas, el polémico artículo 13 que versaba sobre la aplicación de filtro censor automático en las grandes tecnológicas que supondría un cambio sin precedentes en la libertad de expresión en la red, y dejaría fuera del sistema a la intervención de los jueces y las administraciones para determinar si existe vulneración de la propiedad intelectual.

Durante estos días se han sucedido diversas campañas de rechazo a esta directiva, que al final se ha saldado con el voto en contra del Parlamento Europeo (por 40 parlamentarios) y rechazo directo de la aplicación de las nuevas normas de Copyright que han supuesto el cierre de varias webs de forma temporal, incluyendo la Wikipedia, por lo podría suponer de cara a la compartición de contenidos en la red.

Eso sí, esta es una pequeña victoria, pero desde luego no es el final de la guerra. De momento se abre un período de espera hasta septiembre puesto que los artículo más polémicos, así como parte de la redacción de la directiva, se volverá a debatir en los próximos meses para terminar de redactar un texto que encaja dentro del marco de la agenda digital europea para normalizar la propiedad intelectual en la Unión.

Sea como sea, la nueva Directiva del Copyright acabará saliendo adelante tarde o temprano, ahora está en manos de los parlamentarios que su adecuación y su próxima redacción no siga poniendo en entredicho las libertades para compartir y subir contenido a la red, o al menos, que la decisión de que se elimine o no, no resida en manos de un sistema automático que no sabe discernir entre el derecho a obra derivado o la sátira, por ejemplo, o entre una violación del derecho de autor.

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