La situación es cada vez más complicada y no hay tiempo que perder.

En tan solo un día, Elon Musk ha pasado de solo ofrecer su tecnología al Gobierno tailandés a anunciar el envío de ingenieros especializados de SpaceX y The Boring Company para ayudar en el rescate de los 12 niños y su entrenador de fútbol, quienes se quedaron atrapados en una cueva en Tailandia desde hace casi dos semanas después de que se inundara a causa de las lluvias en el norte del país.

Los ingenieros de Musk, que llegarán al país sudasiático este sábado 7 de julio, ayudarán en el seguimiento de la ubicación, el bombeo de agua o de baterías. El equipo se suma a los expertos de otros países que han sido enviados para auxiliar a la Marina tailandesa. Entre ellos, un grupo de buzos británicos, que localizó a los atrapados a más de 4 km de la entrada y 1 km de profundidad en el sistema de cuevas Tham Luang Nang Non, las cuartas más largas de Tailandia.

Las labores de rescate se complican. Este viernes, el Gobierno tailandés confirmó que uno de los buceadores ha muerto tras quedarse sin oxígeno bajo el agua mientras recorría el intrincado trayecto al punto en donde se encuentran los niños. Samarn Poonan, un ex submarinista militar de Tailandia, participaba en las tareas de rescate como voluntario. Su labor era repartir las botellas de oxígeno a lo largo de la ruta para los supervivientes en caso de que esta fuera la forma en la decidieran sacarlos.

La opción de rescatarlos buceando aún se contempla dada la complejidad de la travesía y que algunos de los niños ni siquiera saben nadar, entre otros factores. Otra posibilidad es excavar el 1 km de profundidad, pero se corre el riesgo de provocar derrumbes en el sitio donde están y complicar aún más la situación. Musk también ha ofrecido la tecnología de The Boring Company al gobierno tailandés si llegara a optar por esta vía de rescate.

El plan de Elon Musk

Musk ha lanzado una propuesta alternativa a través de Twitter este viernes:

Tal vez valga la pena intentarlo: insertar un tubo de nylon de 1 m de diámetro (o un juego de tubos más corto para las secciones más difíciles) a través de la red de cuevas e inflarlo con aire como un castillo inflable. Debería crear un túnel de aire bajo el agua contra el techo de la cueva y auto-adaptarse a formas extrañas como el hoyo de 70 cm.

Si bien la idea de Musk tampoco es garantía de éxito o ha sido aceptada oficialmente por el gobierno de Tailandia, a estas alturas no se debe descartar ninguna idea que pueda aportar a encontrar una solución para el cada vez más complejo panorama que corre contra reloj.