A diferencia de lo que muchos puedan pensar, 2024 no será el año de la IA. No al menos, como en 2023. Así lo cree Rodney Brooks, exdirector del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del Instituto de tecnología de Massachusetts (MIT), quien afirma que este año veremos un invierno de la inteligencia artificial pese a los últimos avances de estos últimos meses.
“Consigue ya tus abrigos gruesos. Puede que haya otro invierno de IA, y tal vez incluso un invierno tecnológico a gran escala, a la vuelta de la esquina. Y va a hacer frío”, ha destacado Brooks, quien también es cofundador de iRobots —la empresa que fabrica robots aspiradores— y RobustAI —compañía de robots para fábricas y almacenes— y es considerado uno de los expertos en robótica e inteligencia artificial más destacables del mundo.
Brooks afirma que si bien ha habido un avance en los modelos de lenguaje, como pueden ser chatbots como ChatGPT, la IA de Bing o modelos de inteligencia artificial generativa, como DALL-E o Midjourney, no cree que estos puedan ir más allá y convertirse en modelos de inteligencia artificial general mucho más potentes.
Sugiere, por tanto, que las capacidades de la IA han llegado a su límite y que apenas veremos grandes novedades en estos productos. “[Animo] a la gente a hacer cosas buenas con los LLM, pero a no creer en la presunción de que su existencia significa que estamos al borde de la Inteligencia General Artificial”, ha subrayado.
La IA todavía comete muchos errores, afirma Rodney Brooks

Lo cierto es que Rodney Brooks siempre se ha mostrado realista en cuanto a los avances de la IA, y más concretamente sobre los modelos de lenguaje. En una entrevista a IEEE Spectrum, el científico destacó que “lo que hacen buenos los grandes modelos de lenguaje es decir cómo debería sonar una respuesta, que es diferente de cómo debería ser una respuesta”. Destacó, además, que incluso los modelos de lenguaje más avanzados cometen errores cuando se les asignan tareas simples, y que a estos todavía les queda mucho camino por recorrer para que sean considerados modelos de inteligencia artificial general.
Es importante mencionar que los modelos de inteligencia artificial (AGI, por sus siglas en inglés) son aquellos capaces de realizar tareas autónomas lo suficientemente avanzadas como para reemplazar a los humanos en diferentes sectores. Curiosamente, Sam Altman, CEO de OpenAI, fue despedido de su compañía —pese a que ahora vuelve a formar parte de ella— por presuntamente querer lanzar al mercado una IA tan poderosa que incluso podría resultar una amenaza para la humanidad.
Más tarde, se supo que esta IA general, llamada Q*, es capaz de alcanzar un nivel de inteligencia similar al de los humanos al poder resolver problemas matemáticos. No está claro, eso sí, si este tipo de IA es realmente tan avanzada como se espera o si, en cambio, servirá únicamente para potenciar futuros modelos de lenguaje, como puede ser GPT-5.
