La pelea entre Elon Musk y OpenAI ha subido de tono y se prepara para la siguiente etapa. Un tribunal federal de Estados Unidos llevará a juicio la demanda de Musk contra la empresa de IA. Una serie de contradicciones en las declaraciones de Sam Altman y otros empleados de OpenAI fue suficiente para que el caso vaya a un juicio con jurado en abril de 2026.
Un análisis de las pruebas del caso deja entrever los sucesos que llevaron al despido de Sam Altman, la relación con Elon Musk y el papel de Microsoft en OpenAI. De acuerdo Courthouse News, las acusaciones de fraude de Musk contra la empresa se resolverán en un tribunal a finales de abril y se extenderán hasta finales de mayo. La juez Yvonne González Rogers rechazó los intentos de OpenAI y Microsoft por desestimar el caso, señalando que el juicio dependerá de la credibilidad de los testigos.
Los detalles de las declaraciones ofrecen un panorama revelador sobre OpenAI y sus socios. Según reporta el boletín Sources de Alex Health, Sam Altman fue despedido por su comportamiento y algunas decisiones que ponían en riesgo la seguridad de la IA. En un principio, la junta directiva declaró que Altman no fue "consistentemente sincero en sus comunicaciones", pero meses después se supo que ocultó el lanzamiento de ChatGPT y falseó datos de seguridad para acelerar el desarrollo de otros productos de IA.
Helen Toner, antigua integrante de la junta, declaró que hubo al menos seis razones que justificaron el despido de Altman a finales de 2023. Toner dijo que Altman demoró en añadir un experto en seguridad de IA al consejo directivo, mintió al declarar que tres mejoras de GPT-4 se aprobaron por la junta de seguridad, o que habían realizado una prueba del modelo sin pruebas de seguridad en India. Por si fuera poco, Sam Altman ocultó el lanzamiento de ChatGPT y dijo que el departamento legal le había indicado que GPT-4 Turbo no necesitaba revisión de seguridad (cuando era lo contrario).

OpenAI era un nido de mentiras y manipulación
La cultura de mentiras y manipulación dentro de la compañía no solo venía de Sam Altman, sino de otros cofundadores. Greg Brockman, actual presidente de OpenAI, mencionó que estaba entusiasmado con mantener la empresa bajo la estructura sin ánimo de lucro. Pero en el fondo, Brockman admitió que quería ser multimillonario y la reestructuración le ayudaría a conseguirlo.
Otro dato que se desprende de los miles de documentos legales es la participación de Microsoft. Tras invertir miles de millones de dólares, Microsoft presionó a OpenAI para que comercializara rápidamente sus productos y dijo que hasta que no generaran 100 millones de dólares, no obtendrían más dinero de ellos. El CEO de la empresa, Satya Nadella, expresó que estaba preocupado por la competitividad de Microsoft en el terreno de la IA y buscó acelerar la monetización.
Si bien el análisis de Sources se centra en el culebrón de OpenAI, existe una parte en la que se menciona a Elon Musk. En un intercambio de correos entre Sam Altman y Elon, el CEO de OpenAI le dijo que "le dolía muchísimo" cuando atacaba públicamente a la empresa. "Entiendo perfectamente que algunos hayan estropeado algunas cosas, pero hemos trabajado increíblemente duro para hacer lo correcto", decía Altman. "Duele muchísimo cuando atacas públicamente a OpenAI".
En respuesta, Elon Musk dijo que no era su intención ser hiriente y le pidió disculpas, aunque dejó claro que lo que le interesaba era el destino de la civilización. Elon se refería al cambio de OpenAI hacia un esquema con fines de lucro, lo cual dejaría de lado el objetivo inicial de la compañía. Sobre esta línea, Ilya Sutskever, científico líder y uno de los artífices del despido de Sam Altman, declaró: "No importa quién gane si todos mueren".
