Deadpool y Lobezno (Deadpool & Wolverine) ya ha llegado a los cines. Y como cualquier película de Marvel Studios, cuenta con escenas post-créditos para recompensar a aquellos que se queden hasta el final en la butaca. La película, el único estreno en cines de la compañía en todo 2024, cuenta en total con dos secuencias después del final. Hay que señalar que ninguna es clave para el futuro del UCM, como si pasa en otras ocasiones. Pero ambas merecen mucho la pena pues están muy bien escogidas.
La primera escena post-créditos de Deadpool y Lobezno llega a los pocos segundos de que la pantalla funda a negro. A diferencia de otras veces, la secuencia no corta los créditos sino que una pequeña ventana se abre a un lado mientras los nombres siguen bajando. En cuanto a la segunda, sí se trata de una escena post-créditos al uso que no aparece hasta el final del todo. Solo los espectadores más pacientes podrán disfrutarla, si bien saldrán de la sala de cine con una sonrisa de oreja a oreja.
Primera escena post-créditos
En la ventana que se abre durante los créditos de Deadpool y Lobezno, los fans encontrarán una de las ideas más bonitas que Marvel Studios ha tenido nunca. Se trata de una enorme recopilación de escenas detrás de las cámaras de todas las películas de Marvel producidas por 20th Century Fox. Eso incluye desde la primera entrega de X-Men, allá por el año 2000. Por aquel entonces, un joven Hugh Jackman se ponía por primera vez unas garras que le han acompañado a lo largo de todo un cuarto de siglo.

De hecho, durante este montaje hay una entrevista que se le hizo en su día en la que explicaba cómo habían sido esos primeros días de rodaje, cuando el actor todavía tenía que hacerse un nombre. Lo mismo ocurre con Ryan Reynolds, que dio vida por primera vez a Deadpool en X-Men orígenes: Lobezno (2009). En la entrevista de la época, el intérprete ya reconocía que había crecido con los cómics del Mercenario Bocazas y que soñaba con poder darle vida algún día. Aquella versión fue desastrosa, pero en 2016 pudo resarcirse.
Patrick Stewart, Ian McKellen, James McAvoy, Halle Berry, Jennifer Lawrence, Famke Janssen, Rebecca Romijn... Por esta escena post-créditos de Deadpool y Lobezno aparecen todos los grandes rostros de la saga X-Men. Pero también de otras películas marvelitas del estudio como las dos versiones de Los 4 Fantásticos, Daredevil y Elektra. Todo culmina con el logo de la ya extinta 20th Century Fox, que actualmente ha pasado a llamarse 20th Century Studios.
En la secuencia hay éxitos rotundos. También sonoros fracasos. Pero lo que es indudable es que el homenaje es sublime, nostálgico y muy emotivo. El estudio ya no existe y estas películas nunca continuarán. Pero su recuerdo será eterno, habiendo marcado a toda una generación que creció con dichas historias.

Segunda escena post-créditos
La segunda escena post-créditos de Deadpool y Lobezno sí que tiene más que ver con la propia película. El Mercenario Bocazas aparece en la TVA y deja claro que está harto de que le carguen con la muerte del Johnny Storm de Chris Evans. El personaje moría asesinado por Cassandra Nova después de que Wade asegurara que le había dedicado terribles insultos que le habían sorprendido hasta a él.
En la escena de la película da toda la sensación de que Deadpool se lo estaba inventando para que la villana la tomara con la Antorcha Humana y les dejara a ellos tranquilos. Pero en la post-créditos, el protagonista muestra una grabación. Resulta que en la cápsula de pinchos en la que les transportaban hacia la base de Cassandra, había una cámara captándolo todo. Y cuando Johnny empieza a explicarles quién es realmente ella, se descubre la verdad.

El personaje de Evans empieza a proferir exactamente los insultos que Deadpool diría después. Cuando termina, les indica que pueden citar esas mismas palabras. Por tanto, Wade solo estaba haciendo aquello que Johnny le había dado permiso. El protagonista de Deadpool y Lobezno es inocente. En cualquier caso, la gracia de la escena post-créditos está en ver a Chris Evans pronunciando una barbaridad tras otra. Su Capitán América era el adalid del buen lenguaje y odiaba los insultos y palabrotas. Su Johnny Storm es radicalmente lo opuesto.

