Emily en París es, definitivamente, el placer culposo más popular y entrañable de Netflix. Mucho más porque la serie, que comenzó como un experimento desenfadado de su showrunner Darren Star, terminó por tomar su propio lugar en el mundo del formato serializado. Despreocupada, alegre y llena de momentos hilarantes, la producción se ha vuelto imperdible, no solo para los fanáticos. También para buena parte de los que buscan una producción que disfrutar sin grandes complicaciones.
Pero lo anterior no evita que Emily en París haya madurado lo suficiente como para hacerse más compleja e interesante. En la cuarta temporada, a la habitual subtrama de Emily (Lily Collins) en busca del amor se le añadieron algunas dificultades en su vida laboral y personal. También, la evidente intención del personaje de crecer y hacerse más competente. Pero la serie no se conformó solo con eso y le brindó la oportunidad al personaje de enfrentarse a un giro controversial de su vida. ¿Qué pasaría si alguien que finge ser tu amigo no lo es?
Es el caso de Genevieve (Thalia Besson), que no solo intenta ganarse la confianza de Emily, sino además controlar su vida. Una némesis que rivaliza en encanto, inteligencia y sentido de la moda con la querida protagonista. La recién llegada de Nueva York al principio parece ser la amiga soñada, pero rápidamente se transforma en una figura irritante y hasta incómoda. Paso a paso, Emily en París le brinda un trasfondo y un lugar interesante a no solo la complicada amistad entre las chicas, sino que pone en evidencia que Genevieve puede convertirse en alguien a temer en el futuro de la producción de Netflix.
Un nuevo rostro en Emily en París

En Emily en París, Genevieve es la hija de Laurent (Arnaud Binard), el esposo de Sylvie (Philippine Leroy-Beaulieu). Esto le permite ocupar un lugar relevante en Agence Grateau. La privilegiada posición hace que sea complicado lidiar con el personaje, pero además le brinda un punto de vista intrigante sobre el resto de las historias. Lo cierto es que Genevieve tiene todas las de ganar al momento de manipular y dejar un camino lleno de trampas a su alrededor.
Esto hace a la sofisticada figura mucho menos amable y encantadora de lo que podría suponerse. Asimismo, Thalia Besson es mucho más una enemiga a vencer en Emily en París. Es la encarnación de la malevolencia en una producción conocida, precisamente, por lo despreocupado de su argumento. Lo que le da a Genevieve no solo un interesante peso dentro de la historia, sino que agrega capas a su sofisticada villana.

¿El apellido de la actriz te suena de alguna parte? Ese es otro punto a tener en cuenta. Thalia Besson es la hija del director francés Luc Besson, realizador del clásico de ciencia ficción El quinto elemento (1997).
Probablemente por su cercanía al mundo del cine, la actriz ya ha formado parte del elenco de varias cintas: Dangerous Waters (2023), Arthur malédiction (2022) y City of a Thousand Planets en 2017, cinta en la que debutó. Su llegada a Emily en París es una buena noticia para la producción en sí como para los fanáticos que deseaban ver a su serie favorita hacerse un poco más adulta y complicada.

