Con toda probabilidad, 2025 pasará a la historia por ser un año especialmente exitoso para la industria del cine. Del cierre de franquicias icónicas como la de Misión Imposible, al segundo aire de sagas como Jurassic World. Eso, pasando por las nuevas versiones de Lilo y Stitch, además de Cómo entrenar a tu dragón. Lo cierto es que los últimos meses han demostrado que el mundo cinematográfico está más vivo que nunca y sin duda, con más que ofrecer que en cualquier década reciente.
Pero además de la creciente lista de blockbuster, que incluye la llegada de Superman de James Gunn y Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, 2025, también deja una colección de cine singular. Una que, además, incluye desde óperas primas destinadas a marcar un hito en el séptimo arte, hasta dolorosas reflexiones sobre el dolor y la guerra. Se trata de un buen número de cintas, que más allá de los presupuestos abultados y la fanfarria publicitaria, han marcado huella.
Para demostrarlo, te dejamos una lista de seis estupendas películas de 2025 de las que nadie está hablando y deberías ver. De una durísima visión acerca del sufrimiento, hasta una exploración por una complicada época, de mano de un testigo presencial. Todo para explorar en un tipo de cine que no siempre es accesible, pero sin duda, es la muestra de la buena salud del mundo cinematográfico en la actualidad.
Harta

La nueva película del director y guionista Tyler Perry llegó al catálogo de Netflix y causó polémica. No solo por su retrato honesto sobre la pobreza, la marginación y la degradación que sufren los menos favorecidos en nuestra época. También, por su retrato acerca de una mujer negra que debe sostener sobre sus hombros todo tipo de problemas sociales y financieros.
El resultado es una cinta compleja, por momentos excesiva, pero que, además, muestra una cruda perspectiva acerca del prejuicio y la desigualdad social. Sin ser una obra pulida — el director cae con frecuencia en la tentación del melodrama —, Harta logra retratar el dolor humano con la suficiente sinceridad, para estremecer. También, para abrir un debate incómodo acerca de la violencia, en un entorno complicado. Una obra singular que, a pesar de sus fallos, forma parte de lo más interesante del año cinematográfico.
Bring Her Back

En esta cinta peculiar, los hermanos Michael y Danny Philippou convierten el duelo y el miedo a la muerte en un extraño escenario de oscura redención. Todos temas, que los conocidos Youtubers convertidos en directores de avanzada ya habían explorado en Háblame del 2023, su cinta debut.
Pero Bring Her Back es mucho más siniestra y a la vez, emocionalmente profunda que la producción anterior. En especial, por enfocar buena parte de su guion a explorar en la mortalidad desde ángulos poco convencionales. Para eso, sigue a los hermanos Piper (Sora Wong) y Andy (Billy Barratt), huérfanos después del suicidio de su padre. Juntos, tratan de superar el durísimo momento, apoyándose el uno al otro. En especial, al ir a vivir junto a Laura (Sally Hawkins), una extraña mujer que acepta alojarnos y cuidar de ellos, mientras Andy llega a la mayoría de edad.
Sin embargo, lo que parece un acto altruista, pronto se revela como la pieza en una tenebrosa trampa sobrenatural. Con una atmósfera claustrofóbica y cada vez más siniestra, la cinta avanza hacia lugares terroríficos sobre la desesperación, la pérdida y la soledad. Eso, a través de varias de las escenas más escalofriantes del año. Ideal para los amantes del género o los que buscan una propuesta sobre el miedo, más allá que solo sobresaltos.
Sorry, Baby

La película debut de Eva Victor — que también escribe y protagoniza — es una reflexión sobre el dolor en clave de epifanía filosófica. Para eso, la cinta, que relata un suceso traumático que marca un hito en la vida de Anges (Victor), evita lugares comunes. Mucho menos, un retrato del sufrimiento genérico o enfocado en lamentos. En su lugar, Sorry, Baby es una reconstrucción de un año de recuperación, recaídas, frustración y al final, la felicidad.
El guion, que divide su historia en capítulos, es un estudio amable y sin complicaciones acerca de la vida cotidiana de una superviviente. Pero mucho más, una cuidadosa exploración acerca de la capacidad humana para vencer las adversidades y los momentos más duros. La directora logra, a través de un apartado visual lleno de paisajes soleados y silenciosos, una visión singular sobre la búsqueda del propósito.
Mucho más, cuando la cinta podría haber sido el relato de un período brutal en la vida de una mujer herida y agotada. No obstante, el argumento rebosa de esperanza, buenas ideas y una originalidad que conmueve. Algo que convierte a la producción en una de las mejores del año, aunque se habla poco acerca de ella.
Death of a Unicorn

Esta comedia de humor negrísimo, de Alex Scharfman, explora en la bioética, la corrupción y la avaricia desde una premisa insólita. Elliot (Paul Rudd) se dirige a un retiro de trabajo junto con su hija Ridley (Jenna Ortega), cuando atropellan a una criatura desconocida.
Pero lo que comienza como un aparente accidente desafortunado en carretera, termina por convertirse en un suceso demencial. Eso, cuando descubran que el animal herido no es otra cosa que una cría de unicornio, cuya sangre tiene propiedades prácticamente milagrosas.
Lo siguiente, es una carrera contrarreloj no solo para devolver la cría a sus padres, sino evitar que Odell (Richard E. Grant), el cruel jefe de Elliot y magnate farmacéutico, atrape a la bestia mítica. A mitad de camino entre una fábula de fantasía oscura, crítica a la explotación animal y comedia gore sangrienta, la película funciona gracias al ingenio de su guion. Una rareza cinematográfica que se encuentra entre lo más peculiar del año.
Familiar Touch

Sarah Friedland dirige, escribe y protagoniza esta dolorosa visión acerca de la vejez que con toda seguridad, podría llegar a sorprender en la futura temporada de premios. Ruth (Friedland), una mujer octogenaria todavía lúcida que termina por encontrarse en la encrucijada de morir en soledad o ir a vivir a una residencia para ancianos.
Una decisión complicada que finalmente, tendrá que tomar cuando la incapacidad para valerse por sí misma, rebase a su firme voluntad de ser independiente. Paso a paso, la vida de Ruth se volverá cada vez más dura de sobrellevar y soportar. Mucho más cuando descubra lo difícil que es soportar el maltrato silencioso de un sistema deshumanizante y la mayoría de las veces deshonesto.
A mitad de la biografía cinematográfica y una cuidada perspectiva sobre el sufrimiento de los ancianos, esta pieza única es una de las mejores películas de 2025. Y también, una que merece ser vista — y debatida — en cuanto tengas la oportunidad de hacerlo.
Meeting With Pol Pot

El director camboyano Rithy Panh, cuya familia fue víctima del genocidio de los Jemeres Rojos durante la década 1970, reflexiona sobre la tragedia colectiva en esta obra incómoda y angustiosa. Mucho más, que explora con elegancia y rigor histórico un capítulo violento de Camboya, sin perder habilidad cinematográfica. En Meeting With Pol Pot, el guion sigue a tres periodistas extranjeros, tratando de comprender al país en medio de la violencia política.
Pero la cinta evita sermonear, de modo que dedica tiempo e interés, en explorar en un cruel episodio de la historia reciente desde todos sus ángulos. Filmada de manera brillante, evita convertirse en brújula moral y dedica su atención a las víctimas, a un país herido y a la sensación perenne de pérdida de la identidad nacionalista. Una propuesta única de la que se habla poco, pero ya, se encuentra entre lo mejor del año.

