En casa debemos tener mucho cuidado con guardar bien las sustancias que pueden ser inflamables. Pero para lo que no nos preparan es para que los frutos secos salgan ardiendo. Y no es una tontería, pues resulta que los pistachos pueden arder espontáneamente.

Ocurre con otras semillas y frutos secos, pero es especialmente importante el tema de los pistachos. De hecho, es tan importante que los barcos que los transportan cuentan con códigos muy específicos de seguridad. Es más, aunque pueda parecer un chiste, los pistachos están catalogados en algunos casos como mercancía peligrosa.

Precisamente, los barcos son un lugar especialmente delicado, ya que los pistachos pueden arder en diferentes lugares, pero la humedad es un factor esencial para que ocurra. También juega un papel importante el hecho de que haya una cantidad bastante grande de estos frutos secos. Por eso, un barco cargado de kilos y kilos de pistachos es una bomba de relojería. Rara, sí, pero capaz de explotar.

Los pistachos pueden arder por culpa de la humedad

La causa por la que los pistachos pueden arder reside especialmente en su alto contenido en grasas. Se calcula que, aproximadamente, un 50% de su composición es grasa. También tienen un contenido muy bajo en agua. Sabemos que las grasas son muy inflamables y podríamos pensar que un ambiente seco favorecerá que ardan, por lo que la solución sería añadir agua. Pero no. Esa es la peor de las ideas.

Cuando los niveles de agua aumentan, se activan unas proteínas, llamadas enzimas, cuya función en este caso es degradar las grasas y descomponerlas en unas moléculas conocidas como ácidos grasos. Paralelamente, tienen lugar unas reacciones químicas en las que se consume oxígeno, se libera dióxido de carbono y agua y se genera calor. Basta con recordar brevemente las clases de química del colegio para saber que esa es una reacción de combustión. Ese calor que se libera, si hay muchos pistachos juntos, es tan alto que pueden llegar a arder o incluso explotar. Además, como en la reacción se libera agua, se activan aún más enzimas, de manera que se forma una reacción en cadena que resulta muy peligrosa.

barco de mercancías
Los barcos de mercancías deben seguir normas muy específicas para transportar pistachos. Crédito: Vidar Nordli (Unsplash)

¿Qué se hace para evitarlo?

Ya hemos visto que los pistachos pueden arder espontáneamente. ¿Pero qué se hace para evitarlo?

En los barcos, generalmente se almacenan en unas condiciones de presión, temperatura y humedad muy controladas. Se busca que haya una humedad mínima. El ambiente, como es lógico en un barco, está muy húmedo, por lo que el lugar en el que se almacenen los frutos secos debe estar muy bien sellado. Además, la presión y la temperatura se controlan para dificultar la reacción de combustión.

Dicho esto, es inevitable que nos hagamos una pregunta. ¿Los pistachos pueden arder si almacenamos una bolsita en nuestra despensa?

La respuesta, para nuestra tranquilidad, es que es muy poco probable. Lo normal es que no almacenemos cantidades ingentes de frutos secos, por lo que no podría darse una reacción muy explosiva, al sumar el calor desprendido por todos ellos. 

De cualquier modo, para quedarnos tranquilos, con los pistachos, hay que hacer más caso que nunca a las instrucciones del envase: guardar en lugar fresco y seco. Por si las combustiones.