Se calcula que cada lavadora de unos 6 kilos de carga expulsa al medioambiente alrededor de 700.000 fibras de microplásticos. Por ese motivo, en los últimos años se ha hecho mucho hincapié en el uso racional de estos electrodomésticos y en el lavado en general de las prendas. Se suele decir que algunas, como los vaqueros, aguantan perfectamente varias puestas sin necesidad de lavarse, salvo que tengan manchas o se hayan sudado mucho. Ahora bien, ¿tampoco se debe lavar la ropa de deporte después de cada puesta?

Lo más intuitivo con la ropa que nos ponemos para hacer ejercicio es lavarla cada vez que la utilizamos. Sin embargo, en unas directrices publicadas recientemente por el gobierno francés, se aconseja lavar la ropa de deporte después de 3 usos más o menos. Muchas personas se han echado las manos a la cabeza. ¿Cómo es eso posible?

Por eso, Carolina Quintero Rodríguez, investigadora en el área de la moda y los tejidos de la Universidad RMIT, ha publicado un artículo en The Conversation en el que hace varias aclaraciones al respecto. La respuesta, como siempre, no es exacta. Todo depende de las condiciones en las que se hayan usado esas prendas y del tejido con el que estén hechas. 

La clave está en la tela

Para Quintero Rodríguez, la clave sobre cuándo se debe lavar la ropa de deporte está en el tejido. En el pasado este tipo de prendas se confeccionaban mayormente con algodón. Es un tejido en el que cuesta que proliferen bacterias. Por eso, es muy posible que las directrices francesas se basen en esta antigua concepción de la moda deportiva. Si no se sudaba muchísimo, el algodón lo aguantaba todo.

El problema es que hoy la mayoría de ropa de deporte no está hecha de algodón. Suelen emplearse fibras sintéticas que dan como resultado una prenda más ligera y fresca, con un mayor control de temperatura y humedad. Son todo ventajas si no fuese porque es mucho más fácil que las bacterias proliferen en ellas.

Esto puede resultar paradójico. ¿Cómo puede ser que las fibras que evitan la humedad sean las que más bacterias acumulan? En realidad, es algo de lo que ya habló en 2016 en un programa de la BBC la doctora Rachel McQueen, de la Universidad de Alberta. Señaló que el algodón tiende a absorber más humedad; pero, con ello, también los productos de las bacterias que normalmente dan lugar al mal olor. Por otro lado, la humedad queda dentro de las fibras, no en contacto con la piel de quien lleva puesta esa ropa. Es más difícil que se produzca una infección.

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La ropa de algodón puede aguantar más tiempo sin lavar. Crédito: Andrea Piacquadio (Pexels)

En cambio, las fibras sintéticas, según McQueen, no absorben la humedad, pero sí tienen afinidad por los aceites. Repelen el agua, pero no la grasa. Por lo tanto, se quedan con esa parte más aceitosa de nuestro sudor. Esta sirve como alimento para muchas bacterias, por lo que las atrae con más afinidad. 

Cuando llevamos esa ropa deportiva nos sentimos cómodos, porque se moja menos con el sudor, pero eso no quiere decir que acumule menos bacterias.

Entonces, ¿cada cuánto tiempo debemos lavar la ropa de deporte?

Ya hemos visto que el tejido es muy importante para saber cuándo debemos lavar la ropa de deporte. Si no está hecha con algodón, posiblemente lo mejor sea que vaya a la lavadora después de un solo uso. Pero hay excepciones.

Quintero Rodríguez explica que, lógicamente, todo depende de cuánto sudemos. Si las actividad que hemos realizado es muy intensa y nos hace sudar mucho, lo mejor será lavar la ropa de deporte inmediatamente. Esto incluye, por ejemplo, una carrera o una sesión extenuante de cardio en el gimnasio. Sin embargo, si solo hemos hecho algo de yoga o dado un paseo ligero, quizás podríamos guardar la ropa para la próxima vez.

Además, la experta señala que la temperatura que haya fuera también influye, por lo que todo depende de la estación. Quizás en invierno no tengamos que lavar la ropa de deporte tan a menudo. Pero, sobre todo, ella indica que es muy importante tener en cuenta la salud del deportista. Si es alguien con el sistema inmunitario debilitado o si tiene tendencia a las infecciones de la piel, por poco sudada que esté la prenda, lo mejor es lavar la ropa de deporte lo máximo posible. 

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Todo depende también de lo extenuante que haya sido el ejercicio. Crédito: Andres Ayrton (pexels)

Si no vas a lavar la ropa de deporte, sigue estos consejos

Para saber si hay que lavar la ropa de deporte también debemos inspeccionarla. Hay que prestar atención sobre todo a prendas que cubran las axilas, las ingles o los pies, pues es donde se suelen concentrar más sudor y bacterias. Si esas zonas están bien secas y las condiciones son favorables en base a todo lo que hemos dicho, quizás las prendas aguanten una puesta más. Pero no podemos guardarlas de cualquier manera.

Se recomienda, por ejemplo, colgarlas puestas del revés, para que la zona que estuvo en contacto con la piel se seque más fácilmente. Nunca se deben guardar en armarios mal ventilados y, sobre todo, nunca con algo de humedad todavía. Lo ideal sería tender la ropa al Sol, pues las radiaciones ultravioletas ayudarán a la desinfección incluso si la prenda no se ha lavado.

Cada vez hay más opciones

La parte positiva es que, en un futuro, habrá prendas mucho menos propensas a la proliferación de bacterias. Ya se está investigando en el desarrollo de tejidos antimicrobianos compuestos por nanopartículas de plata o aceites esenciales repelentes de bacterias, por ejemplo. Incluso la propia estructura microscópica de la fibra puede ayudar a repeler las bacterias si se modifica adecuadamente.

Esas serán, sin duda, las prendas del futuro. Hasta que el acceso a ellas esté suficientemente extendido, sigue los consejos que ya te hemos comentado cuando salgas del gimnasio. A veces no queda más remedio que lavar.