Dos bomberos de Alcorcón han muerto, otro se encuentra intubado y 13 personas más están heridas o intoxicadas a causa de un incendio declarado ayer en un garaje de la localidad madrileña. La causa del mismo, según ha trascendido, ha sido la explosión de un coche eléctrico mientras se disponía a aparcar, aunque nuevas informaciones apuntarían a que se trata de un Porsche Panamera, que es híbrido de gasolina y no eléctrico. Fue un incendio de gran magnitud, con una posterior deflagración y muchos gases tóxicos. De hecho, muchas de las personas ingresadas lo están por la inhalación de estos. Por todo esto, no es raro que haya personas preocupadas por el riesgo que suponen los coches eléctricos. Sobre todo si tenemos en cuenta que en los últimos años también han sido muchas las noticias de explosiones de patinetes eléctricos. ¿Son inseguros estos vehículos? ¿Deberíamos preocuparnos si adquirimos uno?

Bien, antes de responder, es importante dejar claro que no es lo mismo un patinete que un coche eléctrico. Según declaraciones a The Guardian de Paul Christensen, profesor de electroquímica en la Universidad de Newcastle, las baterías de los patinetes a menudo proceden de fabricantes inexpertos o sin regular. Incluso hay personas que se fabrican su propio patinete con piezas adquiridas en Internet. Además, son más pequeños que un coche eléctrico, por lo que están más expuestos a golpes que puedan dañar la batería.

Los patinetes eléctricos enturbian las estadísticas; pero, si nos ceñimos a los coches, es mucho más probable que exploten o se incendien los de combustión de gasolina o diésel. Por ejemplo, según cifras recogidas por un estudio realiado por AutoinsuranceEZ, en 2023 hubo 25 incendios de coches eléctricos por cada 100.000 vehículos y 1.500 de coches de combustión por cada 100.000. En otros países las cifras son distintas, pero siempre con los vehículos de combustión a la cabeza. Eso indica que un coche eléctrico es muchísimo más seguro.

¿Por qué explota un coche de combustión?

Antes de hablar sobre cuáles son más peligrosos, es importante entender por qué explotan los coches. En el caso de los de combustión, suele deberse a un fallo en los sistemas de refrigeración que provoque un sobrecalentamiento o a un chispazo a causa de un fallo en sus sistemas eléctricos —aunque no sean eléctricos, tiene dispositivos que funcionan con electricidad—. En ambos casos, puede producirse suficiente calor para encender el combustible y dar lugar a un incendio.

¿Y un coche eléctrico?

Con respecto a los coches eléctricos, si se incendian suele ser por problemas en sus baterías. Si estas experimentan una rotura, ya sea por un golpe o por errores de fabricación, puede producirse una fuga térmica de las reacciones químicas que se dan en su interior. Aunque es muy poco habitual y ocurre con muy poca frecuencia.

coches eléctricos
En general, explotan muchísimos menos coches eléctricos. Crédito: Ernes Ojeh (Unsplash)

Más datos sobre la seguridad del coche eléctrico

En el mismo artículo de The Guardian en el que interviene Paul Christensen se señala que Noruega, el país con una mayor proporción de ventas de coches eléctricos de todo el mundo, se dan entre 4 y 5 veces más incendios de coches de combustión que eléctricos. Siguiendo con países nórdicos europeos, en 2022 hubo en Suecia 3,8 incendios de coches eléctricos por cada 100.000 vehículos, mientras que para los coches de combustión la incidencia fue de 68 por cada 100.000.

En cuanto a Australia, allí se ha calculado que la probabilidad de que se incendie un coche eléctrico es del 0,0012%. Para uno de combustión es del 0,1%.

Entonces, ¿por qué ha sido tan grave lo sucedido con los bomberos de Alcorcón?

Es sumamente improbable que un coche eléctrico explote. Sin embargo, cuando lo hace, las consecuencias pueden ser mucho más graves. Por eso ha sido tan terrible lo sucedido con los bomberos de Alcorcón.

Randy Elmore, el CEO de Blaze Stack, publica en su web una tabla con las diferencias entre la explosión de un coche eléctrico y la de un coche de combustión. Hay datos muy relevantes que arrojan luz a lo que pudo suceder en la localidad madrileña. Por ejemplo, el incendio provocado por un coche eléctrico puede alcanzar los 648 ºC, mientras que los incendios de coches de combustión solo alcanzan picos en torno a 315ºC. Si esto ocurre en un garaje, como en el que se produjo el fallecimiento de los bomberos de Alcorcón, la zona se convierte en una ratonera inhóspita.

En ambos casos se liberan gases tóxicos. Si el incendio se debe a un coche eléctrico, predominan el fluoruro de hidrógeno, el metano y el monóxido de carbono. Este último también es habitual en los incendios por combustión y suele ir acompañado de hidrocarburos y óxidos de nitrógeno. Suele hablarse de que los gases procedentes del coche eléctrico son más peligrosos, pero lo cierto es que todos lo son.

Mucho más difícil de apagar

El incendio de un coche eléctrico puede durar muchísimo más tiempo y es capaz de reactivarse. Con un coche de combustión no pasa eso, porque si se acaba el combustible, se apaga el incendio. Esto llevó a que los primeros sean mucho más difíciles de apagar. Los bomberos de Alcorcón se encontraron con un incendio muy complicado, justamente porque no se apagaba fácilmente. Se necesita muchísima más agua y métodos de apagado específicos. Normalmente, no basta con la espuma que se emplea para apagar otros tipos de incendios. 

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Los bomberos lo tienen mucho más difícil para apagar el incendio de un coche eléctrico. Crédito: Dominik Sostmann (Unsplash)

En definitiva, es sumamente raro que se incendie un coche eléctrico; pero, cuando lo hace, las consecuencias pueden ser muy graves. Se están investigando nuevos métodos para hacer más eficiente el apagado de este tipo de incendios, pero a veces, tristemente, las cosas no salen bien.