El portero de fútbol Pepe Reina ha reconocido en una entrevista para el programa Martínez y hermanos cuál es su mayor fobia: las avispas y las abejas. Esta es una fobia bastante común. Tanto como para tener nombre propio: apifobia o melisofobia.
Puede ocurrir de forma más o menos espontánea o tener un desencadenante. En su caso hubo un gran desencadenante cuando era pequeño y decidió jugar con un panal sin imaginarse el ataque que iba a recibir después. Lógicamente, las abejas se sintieron atacadas y se revolvieron contra él, causándole múltiples picaduras.
Pepe Reina explicó también en el programa que varias de las picaduras tuvieron lugar en lo que se conoce como triángulo de la muerte. Es la zona de la cara englobada por un triángulo que tendría un vértice superior en la parte alta de la nariz, entre los ojos, y su base sobre los labios, con los otros dos vértices a la altura de las comisuras. Se trata de una región con muchos vasos sanguíneos, por los que fluye sangre hacia y desde el cerebro, de manera que la inyección de veneno a través de una picadura puede ser muy peligrosa. Incluso se desaconseja reventar granos en esa parte de la cara (y en la cara en general), pues la infección podría pasar al torrente sanguíneo y transportarse al cerebro. En el caso del portero, estuvo muy grave a causa de las picaduras, de ahí la intensa apifobia que ha desarrollado.
Las causas de la apifobia
Ya hemos visto las causas de la apifobia de Pepe Reina. Este es uno de los motivos principales de fobias específicas como esta. Pero una mala experiencia con el agente que produce el miedo no es la única razón por la que ocurren.
Por ejemplo, puede ser un miedo aprendido. Si un niño ve como una persona muy cercana a él huye siempre de las abejas, también las acabará temiendo. Además, hay personas más susceptibles a desarrollar fobias. No quiere decir que sean débiles, pero sí que son más sensibles en ese aspecto.

El caso de Pepe Reina es muy habitual
Se calcula que aproximadamente el 12,5 % de las personas adultas desarrollan algún tipo de fobia específica. Es importante señalar que una fobia no es un simple miedo. Puede que alguien diga que tiene fobia a las cucarachas porque no le gustan y le dan asco. Pero en realidad eso no es necesariamente una fobia.
Para que se considere como tal, es necesario que sufra una ansiedad desmedida ante su presencia. Además, las personas con fobia desarrollan grandes comportamientos evitativos para no encontrarse con el objeto de sus miedos, aunque esto influya negativamente en el desarrollo de su vida diaria.
Pepe Reina señala que, por su apifobia, es incapaz de ver una abeja, que debe huir. Es normal no querer estar cerca de esos insectos por temor a las picaduras, pero cuando generan una ansiedad muy elevada estamos ante un caso de apifobia.
Es interesante que Pepe Reina se haya abierto a contar su caso, pues ayuda a las personas con fobias a entender que no están solas. Que incluso el ex portero de la selección española al que tantas personas admiran sufre ansiedad ante algo tan pequeño como una abeja.
Por eso, si sientes que te pasa algo similar, ya sea con este o con otro estímulo, puede ser buena idea consultar con un psicólogo. Las fobias pueden tratarse con terapia. Si influyen demasiado en nuestra vida, un profesional puede ayudarnos a afrontarlas.
