Ya os habíamos comentado con anterioridad que los indicadores de humedad, incluidos en productos tan extendidos hoy en día como el iPhone o el iPad, traían de cabeza a los usuarios de Apple, por el simple hecho de que eran (y son) tan sensibles que solo necesitaban de un ambiente relativamente húmedo para activarse e invalidar la garantía.
Estos indicadores, anteriormente se llamaban Liquid Submersion Indicator (indicador de inmersión en líquido), puesto que -en un principio- éstos estaban diseñados para tal propósito: saber si el gadget había sido sumergido total o parcialmente en algún líquido polar, como es el caso del agua (o las bebidas azucaradas).
Pues bien, a partir de ahora (según Hardmac), la terminología ha variado ligeramente y los sensores que anteriormente habían sido de "inmersión" pasan a serlo de "contacto" (Liquid Contact Indicator).
¿Qué implica este cambio, a parte de la variación en la nomenclatura? Si nos guiamos por la lógica, las políticas de reparación y garantía no variarían pero, puesto que solo sería demostrable que nuestro aparato ha sido introducido en algún medio acuoso si existiesen marcas de óxido, a menos que estuviesen activados todos los indicadores, probablemente tendremos derecho a que se nos haga una reparación gratuita del terminal (por causas que no tengan que ver con líquidos, evidentemente) siempre que nos encontremos dentro del período de garantía.
Imagen vía: Meteor Creations
