Ayer mismo fue el día elegido por Google para presentar Android 3.0 Honeycomb, el que ha venido en llamarse el primer sistema operativo creado específicamente para tablets. Aquí mismo os traemos un vídeo de la presentación con algunas de las bondades que podemos esperar de este desarrollo.
¿Qué os parece? Aunque no añade mucho más de lo que ya sabíamos, sin duda se trata de un sistema que apuesta por un estilo futurista que llama mucho la atención. No hay más que quitarse el sombrero ante unos desarrolladores que no han querido hacer más de lo mismo, sino que han preferido innovar un poco el mercado de tabletas.
Sin embargo, con la poca información que tenemos en la mano en estos momentos, sí que podemos plantear algunas fallas importantes que se presagian en el funcionamiento de este sistema operativo. Son tres cosas que los programadores de Android deberían aprender de iOS en el iPad si no quieren provocar una espantada a los primeros usuarios que se hagan con los tablets que vendrán integrando su desarrollo.
1. Usabilidad
Si hay algo que siempre me ha gustado de los dispositivos hechos por Apple es que apuesta por la usabilidad, de tal forma que sin que una persona haya tocado jamás uno de sus productos, desde el primer momento sabrá cómo se ejecutan la mayoría de las acciones. Esto es fruto de un tremendo estudio del manejo intuitivo de interfaces, algo en lo que Apple lleva trabajando décadas.
En el caso de Android 3.0 Honneycomb, no queda menos que pensar que estamos ante otro de esos tablets PC que Microsoft quiso meternos por los ojos hace unos meses y que al final han quedado en nada. Se perciben en el sistema de Google demasiadas configuraciones, demasiados controles, demasiados widgets, dando la sensación de que uno tiene que saber funcionar bien con ellos si desea estrujar su tablet al máximo.
Pienso que si desean llegar al gran público, deberían trabajar más este aspecto, pues puede convertir una joya en un fracaso. Ya sabéis, lo hemos dicho en varias ocasiones, el iPad es una plataforma hecha por ingenieros para los niños, para que un infante sea capaz de manejarlo. Incluso personas que nunca han usado ordenadores saben funcionar con el iPad. No creo que suceda lo mismo con este.
2. Duración de la batería
Otro aspecto que siempre ha sido un objetivo en Cupertino es la duración de la batería, fue por esto que Apple tardó en incluir las notificaciones o las ejecuciones en segundo plano, y es por esto por lo que aún hoy podemos diferenciar a un usuario de iPhone de un usuario de Android.

La idea aquí es la misma que una regla de tres simple de la que nos enseñaban en el colegio, a más widgets y aplicaciones en el dashboard y mayor número de efectos de fondo de pantalla y tres dimensiones, mayor el consumo de la batería y eso no debe venir demasiado bien a los fabricantes de los próximos tablets con corazón de Google.
Y sí, seguro que alguno pensará que ya habrán estado experimentando con prototipos todo este tiempo, por supuesto, pero aquí es donde tenemos el problema, mientras que Apple lo hace con un modelo que además es propio, Google debe de andar preguntando a los fabricantes y aconsejándoles sobre las capacidades de batería para que este asunto no se convierta en un problema.
Google hace el sistema y ahora debe esperar a que los fabricantes se pongan las pilas, Apple lo diseña todo de principio a fin, el cuerpo, su cerebro y su corazón, atendiendo a todos sus detalles e inconvenientes a la vez en un difícil equilibrio.
3. Falta de un modelo real en venta
Me hace gracia la forma en que en Microsiervos hablan de Android Honeycomb:
Y en ambos casos las cuestiones importantes se quedan en el aire: ¿cuándo estarán disponibles los tablets con Android?, ¿en qué rangos de precios se mueven?, ¿dónde puedo ir a probarlo y tocarlo?, ¿cuándo y dónde puedo comprarlo?, ¿hay algún fabricante que quiera mi dinero?
Nacho tiene toda la razón, está muy bonito, es atrayente, pero vamos, dame algo que pueda tocar, o por lo menos dime cuándo lo podré tocar y por qué precio podré adquirir uno. Nada de eso se dijo ayer, dando de nuevo la sensación de que nos están queriendo vender humo, sin nada concreto, con tal de que esperemos y no compremos un iPad.
Claro que en este mismo juego podría estar entrando hasta Apple, pues (y esto son especulaciones mías) a estas alturas del año y que aún no sepamos nada oficial del iPad 2 me huele a que están esperando a que la competencia muestre todas sus cartas antes de mover la siguiente ficha del tablero. Sea como sea, Android puede haberse equivocado pretendiendo mantener la expectación sobre algo que no existe tanto tiempo, llega un momento en que el usuario se cansa e incluso lo relega al pasado en su mente.
Estos son a grandes rasgos mis pensamientos sobre Android 3.0 Honeycomb: en definitiva un sistema operativo para entendidos, no para aficionados, un posible problema de consumo de batería, y más vaporware del que podemos inhalar.
