ATENCIÓN: El artículo contiene SPOILERS de Misión Imposible: Sentencia Final.
Misión Imposible: Sentencia Final acaba de aterrizar en cines y, con ella, los espectadores se reencuentran otra vez con el Ethan Hunt de Tom Cruise. El legendario agente tiene que acabar la tarea que arrancó en la anterior entrega, donde iniciaba una frenética persecución contra La Entidad, una peligrosa Inteligencia Artificial que amenaza con controlar y destruir el mundo entero.
Durante casi tres horas, los fans pueden deleitarse con una aventura épica que, además, podría ser la última de la saga. Porque el propio Cruise dejó en el aire su regreso para futuras cintas una vez que llegara el desenlace de Misión Imposible: Sentencia Final. Algo que alimentó infinidad de teorías sobre el final de la película y el destino del personaje de Ethan Hunt. Ahora, al fin, hemos descubierto qué es lo que ocurre.
El plan para detener a La Entidad
Tras un largo recorrido por medio planeta, Hunt y el resto de protagonistas de Misión Imposible: Sentencia Final llegan hasta Sudáfrica. Allí se encuentra una suerte de búnker aislado del resto del ciberespacio en el que se recopila toda la información relevante de la humanidad. Un lugar para preservar el legado del hombre en caso de desastre. Ese es el plan de La Entidad. La IA necesita lograr acceso a todos los arsenales nucleares del planeta. Y solo le falta el de EE. UU.

Cuando lo consiga, la idea es desatar el apocalipsis nuclear y encerrarse en el búnker. Así, seguirá teniendo todo el conocimiento que ostenta y podrá diseñar un futuro para el planeta totalmente bajo su control. Para evitarlo, Ethan solo tiene una opción. Entregarle a Gabriel, el otro villano de Misión Imposible: Sentencia Final, el código fuente de La Entidad. Él tiene el "veneno" que creó Luther y que desestabilizaría a la IA. Si unen ambos mecanismos, serán capaces de engañarla.
Una vez conseguido, el siguiente paso sería hacerle creer a La Entidad que está accediendo al búnker cuando, en realidad, entraría a un dispositivo 5D. El engaño solo duraría 100 milisegundos, el tiempo que tiene el equipo para desconectar dicho dispositivo. Una tarea que recae sobre Grace, la experta ladrona y carterista a la que interpreta Hayley Atwell. Pero las cosas no son tan sencillas en el final de Misión Imposible: Sentencia Final.

La persecución a Gabriel
Gabriel, en previsión de que Ethan pudiera intentar alguna estratagema, ha colocado una bomba nuclear junto al búnker. Así se garantiza conseguir control sobre La Entidad. Al hacerlo, el mundo no entrará en el apocalipsis nuclear. Pero él tendrá dominio sobre todo el planeta y hará que los gobiernos del mundo se plieguen ante él. En cualquier caso, parece la solución menos mala de Misión Imposible: Sentencia Final. Solo que la CIA irrumpe de pronto en la zona.
Con la reunión de Gabriel y Hunt totalmente desmantelada, al villano no le queda otra que huir. Sigue teniendo el veneno de Luther, por lo que sabe que es imprescindible. Así, enciende la bomba nuclear y se marcha en avioneta (una sin controles electrónicos para que La Entidad no le juegue una mala pasada). Ethan logra dar esquinazo a la CIA y marcha tras él, arrancando una brutal persecución de avionetas con Tom Cruise trepando por sus alas a más 200 km/h en el aire. Una escena gloriosa que se convierte en la batalla final entre ambos.

En el búnker queda el resto del equipo de Misión Imposible: Sentencia Final con la tarea de desactivar la bomba y conectar el dispositivo 5D cuando Ethan logre dar con el veneno y unirlo al código fuente de La Entidad. Solo entonces, Grace obrará su magia y desconectará el objeto. No es tarea sencilla, porque aunque desconecten la explosión nuclear y eviten la destrucción del búnker, los detonadores de pólvora van a estallar de todos modos, lo que dificulta que no haya víctimas. Y, para colmo, Benji está malherido y necesita una cirugía de urgencia.
Por fortuna, finalmente todos consiguen sus objetivos. Pese a la explosión, todos sobreviven, haciendo de Luther la única víctima (al principio de Misión Imposible: Sentencia Final) del equipo principal. Por otro lado, Ethan logra reducir a Gabriel en el aire (que muere de un golpe con la avioneta) y robarle el veneno, que une rápidamente al código fuente de La Entidad justo cuando esta había conseguido el control del arsenal nuclear estadounidense y se disponía a iniciar el apocalipsis. Desde el búnker, Grace también consigue desconectar el dispositivo a tiempo, dejando a La Entidad encerrada y sin poder salir.

El final de Misión Imposible: Sentencia Final
En un dramático y tenso final, el paracaídas que utiliza Ethan para saltar de la maltrecha avioneta se quema en el aire. Todo hace pensar que, esta vez, el protagonista de Misión Imposible no va a salir con vida. Ha salvado al mundo una vez más, pero ahora sí que su vida ha terminado. Solo que no es así. Como todo dispositivo de salto de gran altura, la mochila cuenta con un paracaídas de emergencia que sí funciona. Ethan está a salvo, al menos por ahora.
Y decimos por ahora porque, al llegar al suelo, mientras escucha un emotivo mensaje que Luther dejó grabado en su veneno, llega la CIA. Concretamente el hijo de Jim Phelps, el villano de la primera película, que había jurado vengarse de Ethan porque no se creía que su padre fuese el malo. Por un momento parece que le va a disparar, pero lo que hace es tenderle la mano. Al verle arriesgar su vida de esta forma para salvar el mundo, ha entendido que Hunt sí es un héroe. Y, como tal, le recogen para dejarle en libertad.

Misión Imposible: Sentencia Final termina con el planeta a salvo. Gabriel a muerto, La Entidad está encerrada y los gobiernos vuelven a tener control total de sus armas nucleares. Todo ha vuelto a la normalidad. Y en una preciosa escena, el equipo se reúne en secreto en pleno Trafaglar Square en Londres. Allí, Grace le da a Ethan el dispositivo 5D para que nadie pueda hacerse con él. Solo Hunt puede mantener el mundo a salvo. Y tras mirarse unos a otros de lejos y sonrientes, cada uno se marcha por su lado a vivir sus vidas anónimas.
Nadie sabrá que son los responsables de que, básicamente, la Tierra siga girando con vida sobre ella. Pero no necesitan reconocimientos. Es lo que aceptaron cuando se unieron a estas misiones por primera vez. Sea o no la última, lo que está claro es que todos se han ganado un merecido descanso después de su aventura en Misión Imposible: Sentencia Final. Quién sabe si el mundo les necesitará de nuevo en el futuro.

