Un hombre de 24 años de nacionalidad estadounidense ha sido detenido en la India por intentar acercarse a los Sentinelenses. Esta es una tribu aislada voluntariamente. Sus miembros no han entrado en contacto casi nunca con nadie del exterior, por lo que se cree que el más mínimo acercamiento podría hacerles enfermar gravemente por patógenos que para nosotros resultan leves. Su sistema inmunitario nunca ha estado en contacto con esos virus y bacterias, de ahí que no pueda defenderles. Este es el motivo por el que la tribu está muy protegida por las autoridades indias. El joven de Estados Unidos no ha sido el primero detenido por este motivo. Pero sí el único que ha tenido la ¿osadía? de intentar acercarse a ellos con un coco y una Coca Cola como ofrenda.
En realidad no llegó a entrar en contacto con los Sentinelenses. Tras llegar a la isla de Sentinel del Norte, donde vive esta tribu aislada, se quedó en su barco tocando un silbato. Tras un largo rato en el que nadie se acercó, caminó fuera de la embarcación durante 5 minutos, recogió algunas muestras de arena, depositó el coco y la lata de Coca Cola en la orilla, grabó un vídeo y emprendió el viaje de vuelta. Las autoridades que vigilan la zona desde lejos se percataron de lo que hizo y lo detuvieron en cuanto tuvieron la posibilidad.
Esto se hace por muchos motivos. El primero y más importante es proteger a esta tribu aislada. Pero lo siguiente es justamente proteger a quienes intentan acercarse a ellos. Ya en 2018 un misionero que quiso entrar en contacto con los Sentinelenses murió a flechazos infligidos por miembros de la tribu. Ellos no quieren que nadie del exterior se acerque y harán todo lo necesario para evitarlo.
No molestes a una tribu aislada
Se calcula que hay alrededor de 100 tribus no contactadas en todo el mundo. Algunas lo están por voluntad propia y otras simplemente porque no se ha dado la ocasión de contacto con el resto del planeta.
En cualquier caso, llevan tanto tiempo conviviendo en grupos de población muy reducidos que la interacción con otros humanos podría ser peligrosa por lo que ya hemos visto. Nuestro sistema inmunitario se entrena a base de encuentros con patógenos. El suyo igual. Posiblemente resistan muy bien a determinadas enfermedades que para nosotros sean especialmente graves. Pero con la gripe, por ejemplo, toda su población podría verse seriamente mermada. Por eso es tan importante vigilar que no lleguen a encontrarse con personas foráneas.
En el archipiélago de Andamán, donde se encuentra la isla de Sentinel del Norte, hay otras cuatro tribus especialmente vulnerables, por lo que es una zona muy vigilada.
Actualmente se calcula que hay entre 50 y 150 personas en la tribu aislada de los Sentinelenses. Solo interactúan entre ellos. Se les considera uno de los pueblos más primitivos de la Tierra, desde que emigraron a la isla hace unos 60.000 años. Llevan todo ese tiempo aislados y quieren permanecer así.
Lo demostraron, por ejemplo, en 1867, cuando un barco mercante indio quedó atrapado en un arrecife de coral. Los marineros se adentraron en la isla Sentinel del Norte en busca de ayuda y fueron hallados muertos unos meses después por un buque de rescate. En 1974, un director de cine visitó la isla para grabar un documental para National Geographic. Recibió un flechazo en la pierna.

Más tarde, en 2004, tras el tsunami del Índico, las autoridades de la India vigilaron la zona con un helicóptero para comprobar si alguna de las tribus de las islas necesitaba ayuda. Cuando sobrevolaron a los Sentinelenses, vieron cómo uno apuntaba al helicóptero con una flecha. Después, en 2006, dos pescadores furtivos amarraron su barco para descansar cerca de la isla. Durante la noche, el amarre se soltó y llegaron a la orilla de su territorio, donde fueron asesinados. El suceso del misionero asaeteado mientras gritaba “Jesús os ama” ocurrió en 2018. Los Sentinelenses ni siquiera tienen contacto con otras tribus que sí han permitido el acercamiento de algunos humanos externos cuando les han querido prestar ayuda. Quieren y NECESITAN estar solos.
Un claro ejemplo del riesgo que corren las tribus aisladas
En 1880, un barco inglés se adentró en la isla de Sentinel del Norte tras conocer historias como la de los desdichados marineros indios que murieron buscando ayuda. Esta vez la tribu aislada no intentó atacar. Fueron los ingleses los que tuvieron la maldad de secuestrar a una pareja de ancianos y 4 niños. Todos fueron trasladados a la ciudad india de Port Blair para su estudio. Allí, enfermaron inmediatamente. Los ancianos murieron y los niños regresaron a la isla cargados de regalos como compensación. Aun así, se cree que aquel encuentro pudo ser el origen de la hostilidad de la tribu a encuentros con otras personas.
Un coco vale, ¿pero Coca Cola?
Solo hay una persona que ha logrado contactar con esta tribu aislada y ha vivido para contarlo. Se trata del antropólogo Trilokintah Pandit. Él y su equipo hicieron un acercamiento muy paulatino que comenzó en los años 70 y finalizó en 1991, cuando por fin se acercó a él un grupo de hombres, mujeres y niños desarmados. No hablaron, pero intercambiaron algunos regalos y sonrisas. Inicialmente Pandit fue recibido con la misma hostilidad que el resto de personas que intentaron el acercamiento. Sin embargo, poco a poco les quiso transmitir confianza. Siempre dice que cree que funcionó muy bien que les llevase cocos, ya que no crecen en su isla y para ellos son un manjar.

Quizás ese sea el motivo por el que el joven estadounidense recién detenido quiso también llevar un coco. Puede que lo leyera en alguna parte. Lo que nadie entiende es por qué lo acompañó de Coca Cola. Él solo quería decir que estuvo allí y grabar algunos vídeos. Esa idea superficial podría haberle costado la vida tanto a él como a los Sentinelenses. Por eso el Departamento de Investigación Criminal de la India no dudó en detenerlo.
Está prohibido acercarse a menos de 5,6 km de la costa de su isla. Si alguien lo hace, como este joven, se expone a una detención por el bien de todos.
