La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha retirado del mercado Vitafer-L, un producto comercializado como complemento alimenticio que, en realidad, debería estar etiquetado como fármaco. Supuestamente, esa bebida energética contiene una mezcla de aminoácidos, vitaminas, minerales y hierbas que ayudan a aumentar los niveles de energía, combatir el estrés y reducir la fatiga. Sin embargo, su ingrediente estrella es un principio activo de uso farmacológico que ni siquiera está reconocido en el etiquetado.
Dicho componente es el tadalafilo, una sustancia indicada para el tratamiento de la disfunción eréctil a través del aumento del flujo sanguíneo dirigido al pene. Cuenta con un gran número de contraindicaciones e interacciones con otros fármacos que, como es lógico, se añaden a los prospectos cuando se usa como medicamento. En cambio, los complementos alimenticios no están obligados a hacer este tipo de declaraciones. Por eso, Vitafer-L se vende en botellas grandes, monodosis o sobres como una bebida energética que simplemente reduce la fatiga. Sin interacciones.
La AEMPS ha recibido el aviso de esta irregularidad por parte de la Policía Nacional y, rápidamente, ha puesto a sus científicos a analizar el producto. Una vez demostrado su contenido en tadalafilo, se ha puesto en marcha el protocolo para retirar el producto del mercado. Sin embargo, si alguien lo ha adquirido antes, se recomienda que no lo consuma.
Mucho más que una bebida energética
En palabras de la AEMPS, Vitafer-L contiene tadalafilo “en cantidad suficiente para restaurar, corregir o modificar una función fisiológica ejerciendo una acción farmacológica, lo que le confiere la condición legal de medicamento”. La regulación de los complementos alimenticios es mucho más laxa. No se obliga a sus fabricantes a realizar ensayos clínicos para comprobar tanto su eficacia como sus posibles efectos secundarios e interacciones. Por lo tanto, tampoco se necesita un prospecto informativo para los pacientes tan minucioso como el de los medicamentos.
Es por eso por lo que esta bebida energética se vende sin ninguna indicación. Además, en su etiqueta no menciona el tadalafilo en ningún momento. Esta sustancia está contraindicada para personas que sufran o hayan sufrido “infarto agudo de miocardio, angina inestable, angina de esfuerzo, insuficiencia cardiaca, arritmias incontroladas, hipotensión, hipertensión arterial no controlada o historia de accidente isquémico cerebral”. También se contraindica “en pacientes con insuficiencia hepática grave y en personas con antecedentes de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica o con trastornos hereditarios degenerativos de la retina tales como retinitis pigmentosa”.
Además de todas esas contraindicaciones, el tadalafilo puede producir efectos secundarios como náuseas, sangrado nasal, tensión alta o baja, problemas digestivos, mareos, visión borrosa, hinchazón en las extremidades o cansancio extremo. También se han reportado infartos en casos raros, normalmente en pacientes con patologías previas. Cuando esta sustancia es pautada por un médico, se analiza que el paciente es elegible para el tratamiento. Sin embargo, nadie se para a pensar en todo esto si simplemente cree que está bebiendo una bebida energética.

Cuidado con otros medicamentos
El tadalafilo presente en esta supuesta bebida energética puede interaccionar con fármacos como algunos medicamentos para la hipertensión, ciertos antibióticos o fármacos contra la hiperplasia benigna de próstata, entre otros.
Finalmente cabe destacar que este compuesto está contraindicado para mujeres, algo que no se indica en ningún momento en la web de Vitafer-L.
La web aún parece estar activa, incluso con ofertas de San Valentín. Se hace un llamamiento par que nadie lo adquiera a medida que se va retirando del mercado. Hay otra muchas formas de tener energía sin necesidad de medicamentos. Por ejemplo, plantéate buscar métodos para mejorar tu higiene del sueño. Si no funciona, consulta con tu médico.
