Plex, el tiktokter que ha permanecido 48 horas enterrado bajo el plató del Hormiguero, ha hecho historia uniéndose a la lista de quienes han permanecido varios días enterrados por decisión propia. La mayoría, como él, lo hacen por superarse a sí mismos o por cumplir algún tipo de reto. Se les suministra oxígeno y en algunos entierros, como el de Plex, incluso comida y agua. Pero, aun así, su salud puede verse resentida por varios motivos.
En su caso, cuando habló con Pablo Motos 24 horas después de comenzar la prueba ya avisó de algunas alteraciones llamativas. Por ejemplo, le dolía la espalda y sentía un hormigueo en los dedos. Pero eso no es todo a lo que se ha expuesto Plex.
Algo tan simple como no saber si es de día o de noche, la ansiedad de saber que estás bajo tierra y la falta de espacio pueden pasar factura. En su caso no han sido consecuencias graves, entre otras cosas porque no ha sido muchísimo tiempo. Pero, aun así, probablemente no le hayan quedado ganas de repetir.
¿Por qué le hormiguean los dedos a Plex?
La caja en la que ha permanecido enterrado Plex no es del tamaño de un ataúd, sino algo más grande. De hecho, en ese tiempo ha podido realizar algunas flexiones, para no estar totalmente inmóvil. Pero, aun así, no ha tenido mucha libertad de movimiento.
Cuando permanecemos mucho tiempo inmóviles, especialmente tumbados o sentados, puede que algún nervio se quede presionado. En ese caso, ocurre algo parecido a cuando pisamos una manguera y no dejamos correr el agua. Los nervios se encargan de trasladar los impulsos eléctricos que comunican el cerebro y las distintas partes del cuerpo. Si se presiona el nervio, igual que con la manguera no pasa el agua, no se transmite bien la información. En ese caso pueden ocurrir dos cosas. Que no se mande ningún tipo de señal o que se envíen señales erráticas. En cualquiera de las dos opciones, se produce una sensación de hormigueo o entumecimiento que, en realidad, todos hemos padecido alguna vez.

Por otro lado, si se resiente la espalda esto es aún más probable. Plex avisó que tenía dolor de espalda, por lo que todo suma. Del mismo modo que suma la ansiedad. Al comunicarse con Pablo Motos señaló que se encontraba un tanto intranquilo. El entumecimiento y el hormigueo de las extremidades son muy comunes cuando sentimos ansiedad. Esto se debe a que, como hemos visto más veces, la ansiedad es una respuesta de alerta que prepara nuestro cuerpo para luchar o huir. Uno de los síntomas que provoca es la rigidez muscular, que puede ir acompañada también de esa sensación de hormigueo.
¿Es de día o de noche?
En pleno ecuador de la prueba de Plex, Pablo Motos se comunicó con él para ver cómo se encontraba. Señaló que, en ese momento, no sabría si era de día o de noche. Esto es un problema, ya que los ritmos circadianos se resienten por completo.
Estos son los ritmos que regulan muchas de nuestras actividades fisiológicas en ciclos de 24 horas. La más común de esas actividades es el sueño. Cuando es de día, nuestro cerebro interpreta que debemos estar despiertos, mientras que cuando no le llega luz significa que ha llegado la ahora de dormir. Todo esto se regula mediante la síntesis de una hormona inductora del sueño, conocida como melatonina. Si no entra luz a través de los ojos, se segrega melatonina. En cambio, si empieza a iluminarse el entorno, la melatonina va cayendo poco a poco.

Una persona que se encuentra enterrada, como ha estado Plex, no puede ver los cambios de la luz. No sabe cuándo es de día y cuándo de noche. Eso genera mucha confusión en su cerebro, que se traduce en irritabilidad, cansancio o dolor de cabeza, entre otros síntomas. A largo plazo, pueden incluso producirse enfermedades cardiovasculares o cáncer. Pero ese no sería el caso de Plex, que solo ha estado 48 horas en esta situación.
Sí que es un problema para las personas que trabajan de noche o para aquellas que se someten a mucha contaminación lumínica, aunque esa es otra cuestión. Volviendo a Plex, posiblemente solo haya salido de la caja molesto, cansado y, como suele decirse, con mal cuerpo. De todos modos, no hay nada que un poco de descanso no solucione.
