Si convives con una persona con pene o directamente eres esa persona, seguro que alguna vez te has encontrado algunas gotas indeseadas en el borde del inodoro. Las personas mayores o que se han pasado con el alcohol rara vez aciertan a la hora de apuntar. Los baños de las discotecas lo atestiguan. Sin embargo, incluso alguien joven y en plenas facultades puede tener un desliz a la hora de orinar. Lo ideal para que no ocurra es hacerlo sentado. Pero puede que el baño esté demasiado sucio o que creas que atenta contra tu virilidad. Si este último es tu caso, háztelo mirar. Pero, por si acaso, la ciencia ha estudiado cuál es la mejor manera de orinar de pie sin salpicaduras.
Probablemente no conozcas esta investigación, pero no es algo nuevo. La llevó a cabo en 2013 un equipo de científicos del Splash Lab de la Universidad de Bingham Young. Este es un laboratorio especializado en física de fluidos. Y claro, la orina es un fluido.
En realidad, su estudio no se centró únicamente en buscar la mejor manera de orinar de pie sin salpicaduras. Se realizaron varios experimentos centrados en el análisis de la micción, tanto de humanos como de otros animales. Por ejemplo, se estudió cómo influye el tamaño de un animal en su velocidad a la hora de orinar. Esto puede tener aplicaciones muy útiles en medicina, aunque no lo parezca. Pero, por supuesto, lo más aplicable a la vida cotidiana es el tema de las salpicaduras.
La física de la orina es más compleja de lo que crees
Lo primero que hicieron estos científicos fue estudiar la micción de 16 animales de distintos tamaños: cinco ratones, cinco ratas, un perro, dos cabras, dos vacas y un elefante.
Se vio que los animales más pequeños orinaban más deprisa. Concretamente, los ratones y las ratas tardaban unos dos segundos en vaciar su vejiga. Sin embargo, para los animales que superaban los cinco kilos, el tiempo de micción era de unos 21 segundos, incluso si había ciertas diferencias de tamaño. Esto se debe a que intervienen varios factores.
Por ejemplo, los elefantes tienen una vejiga enorme y la uretra, por la que desciende la orina, es similar a una tubería doméstica. Al ser tan larga, a medida que la gravedad atrae la orina a la parte inferior de la uretra, aumenta la velocidad de su flujo. Por eso, aunque haya mucho volumen, va relativamente rápido. Los perros tienen la vejiga mucho más pequeña, como es lógico, pero tardan más o menos lo mismo en orinar, porque su uretra es más corta, de manera que tiene menos impulso de la gravedad. Hay menos orina, pero baja más despacio.

De hecho, estos animales necesitan músculos que les ayuden a impulsar la orina. Los elefantes no los necesitan, pues la gravedad hace todo el trabajo.
Todo esto se conoce como ley de la micción y conocerla es útil para entender el proceso. Se sabe que las personas mayores, así como algunos animales, experimentan un agrandamiento de la próstata que reduce el flujo de orina por un estrechamiento de la uretra. Por eso, conocer los mecanismos para orinar de animales con distintos tamaños de la uretra es muy necesario.
Y también es necesario saber la mejor forma de orinar de pie sin salpicaduras. Estos científicos lo sabían, así que dedicaron a ello parte de su estudio.
Orinar de pie sin salpicaduras es posible
Para buscar la mejor forma de orinar de pie sin salpicaduras, estos científicos diseñaron una uretra artificial impresa en 3D. Esta consistía en un cilindro de 8mm por 3 mm, unido a un recipiente presurizado con tubos. A través de este sistema descendía un líquido teñido para imitar la orina, con un caudal equivalente a 21 mililitros por segundo. Este es el caudal medio que se ha medido en un humano sano de mediana edad.
Al accionar este dispositivo sobre la porcelana de un inodoro o el agua estancada del fondo, vieron varios datos interesantes. En primer lugar, observaron que la orina experimenta el fenómeno de inestabilidad Plateau-Rayleigh. Según este, los flujos de líquido que caen se descomponen en gotitas. En el caso de orinar de pie, las gotas se originan a unos 15 centímetros de distancia de la salida de la uretra. ¿Qué habría que hacer para que no se esparzan por todo el baño y vayan completamente al interior del inodoro?

La clave, según vieron en este estudio, está en el ángulo. Este debe ser de menos de 45º. Es decir, la inclinación del flujo con respecto al inodoro debe formar un ángulo muy cerrado. Eso significa que, cuanto más cerca, mejor. Pero eso no es todo lo que hay que tener en cuenta.
Para orinar de pie sin salpicaduras también es recomendable apuntar a la porcelana en vez de al agua, ya que el flujo al mezclarse con otro fluido sería mucho más caótico. Ahora bien, ¿a qué parte de la porcelana habría que apuntar? Esto también lo estudiaron y concluyeron que es mejor en las paredes laterales.
En resumen, para orinar de pie sin salpicaduras lo ideal es estar cerca del inodoro, con un ángulo reducido, y apuntar a los laterales del inodoro, encima de la porcelana. De todos modos, si por lo que sea no te funciona, prueba a hacerlo sentado. En serio, no pasa nada.
