La batalla de Reposo del Grajo que pudimos ver en el episodio 4 de la segunda temporada de La casa del dragón se saldó con muchos heridos y víctimas, tanto humanas como dragones. Pero, sin duda, lo que más condicionó el futuro del bando de los Verdes fueron las graves quemaduras del rey Aegon y la muerte de su dragón. Vimos su piel calcinada y muchos huesos rotos mientras deliraba en la cama, más cerca de la muerte que de la vida. Sin embargo, en el último capítulo de la temporada lo vimos ligeramente más repuesto. Al menos con la capacidad de hablar. Y fue precisamente hablando con Lord Larys cuando confesó que una de las secuelas de la batalla había sido la pérdida de su pene, calcinado “como una salchicha”.

Señala que ni siquiera es capaz de orinar sin que el pis le baje por la pierna. Siente que ha perdido mucho. Sobre todo teniendo en cuenta que su único hijo varón había sido asesinado, de manera que no tiene un sucesor claro y posiblemente habría tenido que dejar de nuevo embarazada a su esposa y hermana, Helaena. Ahora bien, dejando a un lado la danza de dragones, ¿qué pasa en la vida real si alguien pierde su pene como el rey Aegon?

La casa del dragón está basada en una época ficticia, pero podríamos compararla con la Edad Media. En esa época, las soluciones eran muy distintas a las que existen actualmente. De hecho, lo cierto es que no había soluciones. Pero se podía sobrevivir a la pérdida del pene. El rey Aegon es una prueba de ello, pero también lo son los eunucos, aún más antiguos que aquella época.

Casos reales en los que se produce la pérdida del pene

Nadie a lo largo de historia ha sufrido la pérdida de su pene por el ataque de un dragón en el fragor de la batalla. Pero sí que hay personas que han perdido su miembro de otras muchísimas maneras.

El pene puede perderse por motivos de salud, por accidente o incluso de forma deliberada. Esto último era muy habitual en el pasado. Por ejemplo, con el caso de los mencionados eunucos. A lo largo de la historia, la castración de los hombres se ha producido con multitud de motivos sociales o religiosos. En el 2.000 antes de Cristo los señores castraban a sus esclavos para hacerles “más dóciles” y, de paso, evitar que se reprodujesen. Más tarde la castración comenzó a emplearse con fines tan dispares como asegurar la castidad de los sacerdotes o agudizar la voz de los cantantes de ópera. Actualmente algunas culturas siguen castrando a ciertas personas, como los albinos, para que no puedan tener hijos.

aegon
En la época de La casa del Dragón no habría muchas soluciones para el problema de Aegon.

También hay personas que cortan el pene a otra de forma violenta. En 2011 fue muy sonado el caso de una mujer que se lo cortó a su marido. O puede pasar de forma accidental. Como con el rey Aegon en La casa del dragón, pero sin dragones. 

Por motivos de salud puede perderse el pene de varias formas. En algunos casos es necesario extirparlo. Ocurre por ejemplo en pacientes con cáncer en este órgano. Otras veces la pérdida del pene se la causa la propia persona. Se han dado casos de individuos que se han automutilado durante un brote psicótico. Por ejemplo, en 2016 se publicó el caso de un hombre de 38 años que oía voces que le decían que la única forma de salvarse a sí mismo y a su familia era cortarse el pene. Se encerró en el baño y lo cercenó con una cuchilla de afeitar.

¿Qué les pasa a estas personas?

Si se corta la hemorragia a tiempo, la pérdida del pene no es mortal. ¿Pero qué pasa con la micción y el sexo? Son las dos cuestiones que menciona Aegon en La casa del dragón y las primeras que nos vienen a la mente con estos casos en la vida real.

En el caso de la orina, pueden ocurrir dos cosas. Es posible que el corte no dañe la uretra y pueda seguir saliendo la orina por el orificio. Eso es lo que parece que describe Aegon al decir que le cae por la pierna. En el caso del hombre que se cortó el pene a sí mismo, se señala que no fue necesario operar, pues seguía orinando con normalidad. Cuando la pérdida del pene se produce en una operación, los cirujanos dejan una abertura entre el escroto y el ano para que el paciente pueda orinar sentado. En otros casos, puede ser necesario recurrir a catéteres o la reconstrucción de la uretra.

ruido en el sexo
Se puede llegar al orgasmo sin tocar los genitales. Crédito: We Vibe Toys (Unsplash)

Sea como sea, hay formas de que las personas que han sufrido la pérdida del pene puedan orinar. Ahora bien, ¿qué pasa con el sexo? En este caso, ocurre algo curioso. Y es que, quizás, podrían tener orgasmos si los nervios de la zona alrededor de donde estaba el pene no se ha visto afectada. Además, un orgasmo se puede obtener de muchas otras formas, no siempre es necesario estimular los genitales. Lógicamente, lo que no pueden hacer es eyacular. Hoy en día, si alguien que ha perdido el pene quiere tener hijos sería necesario extraer los espermatozoides de sus testículos y realizar reproducción asistida a su pareja. Pero, lógicamente, en La casa del dragón eso no habría sido posible.

Esta posibilidad de sentir placer a pesar de la pérdida del pene es algo que ya se comentaba hace miles de años. De hecho, el poeta romano Marcial escribió este verso contra una mujer que tenía sexo con eunucos: “¿Qué por qué solamente tiene eunucos tu Celia, preguntas, Pánico? Celia desea las flores del matrimonio, no los frutos”. 

pene
La reconstrucción de pene se realiza con músculo de otra parte del cuerpo.

Reconstrucción tras la pérdida del pene

Hoy en día también se puede reconstruir el pene empleando músculo de otra parte del cuerpo, como el antebrazo o el muslo, y recubriéndolo con piel, también del propio paciente. A esto se puede añadir una prótesis que incluso ayuda a que se produzcan erecciones. No es exactamente que el pene que se pierde o que no está, en el caso de los hombres trans, pero puede ayudar a esas personas a sentirse mejor y tener una vida sexual más funcional. Lógicamente, esto tampoco estaba disponible en La casa del dragón.

En definitiva, el rey Aegon podría sentir placer, pero no tener hijos. Y, en cuanto a orinar, tendría que seguir como ya parece que está. De todos modos, viendo lo que se avecina en Poniente, puede que ese termine siendo el menor de sus problemas.